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El Imparcial / Sonora / Día de Muertos

Navojoa: A sus 94 años María visita tumba de su esposo por Día de Muertos

Con nostalgia, pero llena de energía, María acude a la última morada del amor de su vida.

NAVOJOA, Sonora.- Un amor bonito, de esos que trascienden la vida y la muerte es el que María de los Ángeles Pérez de Gutiérrez siente por su esposo, pues a sus 94 años de edad acude, con nostalgia pero llena de energía a visitar la tumba de su esposo en el panteón Las Piedras, ubicado en la comisaría de San Ignacio Cohuirimpo de esta ciudad.

Con un Rosario en la mano la residente de la colonia Tierra Blanca llega hasta donde descansan los restos de su amado, y con ayuda de hijos y nietos limpia y adorna con flores la tumba mientras por su mente pasan recuerdos de momentos especiales que vivió a lado de su esposo Leonardo Gutiérrez, quien falleció hace ocho años.

También tengo aquí (en el panteón) a mi hijo mayor, falleció hace siete años”, reveló, “digo yo que a veces somos injustos porque se nos va alguien que queremos mucho y lo olvidamos; cada año dice uno: ‘Voy a ver a mi viejo, le voy a llevar flores’, pero siempre uno debe tener tiempo para venir a verlos”.

Ahí en la tumba lo que debe morir son los malos entendidos, los rencores y dificultades, consideró, pero nunca el amor ni los buenos recuerdos hacía los seres amados que aunque ya no están en este mundo dejan una huella imborrable en el corazón de sus familiares y amigos.

“Se salen las lágrimas porque ya que el esposo se va, se acaban rencores y dificultades porque las tiene uno aunque sean parejas buenas, pero siempre hay disgustos”, expresó.

El tiempo que Dios le preste seguirá visitando a su amado, comentó, con quien procreó once hijos, tuvo más de 30 nietos, 15 bisnietos y algunos tataranietos; dependencia que son ramas de un árbol con grandes raíces.

“Pero ya no tiene hojas este árbol, ya está viejo”, dijo en tono de broma al comentarle que es un árbol que dio grandes frutos, “estoy como los carros (clásicos) ya sin motor”.

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