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Sonora

Les llega un “milagro” en su lucha contra el Covid-19

Wendy y Armando pasaron difíciles momentos tras contagiarse, pero lograron sobrevivir al virus y hoy siguen con su vida.

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Por Mayra Echeverría

Wendy y Armando pasaron difíciles momentos tras contagiarse, pero lograron sobrevivir al virus y hoy siguen con su vida.(Especial)

Wendy y Armando pasaron difíciles momentos tras contagiarse, pero lograron sobrevivir al virus y hoy siguen con su vida. | Especial

CIUDAD OBREGÓN.- Miles de personas en Sonora han perdido la batalla contra el Covid-19, pero muchas otras,
pese a pasar momentos muy graves y complicados, caminan entre nosotros como testimonio del milagro de la vida, y de la pandemia.

Ese es el caso de Wendy Denisse Rivera Castañeda, de 32 años de edad, quien cuando tenía 30 semanas de embarazo en septiembre de 2020, se contagió del virus y fue entonces que comenzó toda una travesía que nunca olvidará.

La joven madre de familia platicó que pese a seguir estrictamente los protocolos para evitar un contagio, resultó enferma y que inesperadamente su condición se agravó fuertemente.

Recordó que la primera consulta médica que tuvo al inicio de sus síntomas, que fue dolor de garganta intenso,
el doctor le dijo que era candidata potencial para Covid y que su embarazo la colocaba en una situación más delicada, pero en ese momento solamente la aislaron.

A los días de su diagnóstico, estando en su casa midiendo su oxigenación se percató que de una hora a otra
bajó repentinamente, lo que causó alarma en ella y por ello solicitó ser llevada de nueva cuenta con el doctor.

“De una hora a otra cambió mi oxigenación, entonces me parece muy raro y agarro el teléfono y le hablo a mi
hermana y le digo sabes qué, pasa esto, y fue que me llevaron a urgencias, llego y me revisan y me ponen oxígeno, y me dicen que me quedaré en observación, pero que estoy estable y mi bebé también”, puntualizó.

Estando hospitalizada le realizan una tomografía con resultado delicado, manifestó, sus pulmones estaban cubiertos completamente por una sombra blanca y es cuando le dicen que su condición va muy mal.

“Me dicen que me van a trasladar a la UMAE (Unidad Médica de Alta Especialidad del IMSS), después de eso
lo único que recuerdo es que voy en la camilla, con la cápsula en la ambulancia para el traslado.

“Después de eso sólo hay recuerdos vagos con una mascarilla de oxígeno y voces de doctores diciendo cosas sobre mi estado y lo delicado que era y que posiblemente me tendrían que intubar”, detalló.

Pasó 37 días en terapia intensiva, 12 de ellos intubada, los demás con traqueotomía, con muchas altas y bajas y por la gravedad de su caso, los médicos tuvieron que acondicionar un espacio en la habitación que se encontraba para realizarle una cesárea y poner a salvo a su bebé.

“Cuando me intubaron, la frecuencia cardiaca de mi bebé comenzó a bajar repentinamente y por eso tomaron la decisión de acondicionar el espacio como quirófano, porque no me podían mover.


“Me hicieron la cesárea, mandaron a mi bebé a cuidados intensivos con neumonía, no muy agresiva, pero si delicada, el diagnóstico que le daban a mi familia era que yo me iba a morir, y que sólo un milagro podría salvarme”, resaltó.

Después de todo lo malo que vivió, comentó, no sufrió ningún mal neurológico y que su mismo grupo de médicos catalogo su recuperación como un milagro, al igual que su bebé, a quien conoció un mes y días después de que nació.

Se tuvo que mantener en terapia para volver a caminar, resaltó, también perdió gran parte de su cabello como
secuela, sin embargo, al día de hoy fuera de la cicatriz de la traqueotomía, esta enfermedad le dejó más cosas buenas que malas, pues asegura la convirtió en un mejor ser humano.

“Saber y recordar cada día que estuvimos en esa lucha y seguir aquí y saber que tenemos otra oportunidad, esa experiencia cambió mi vida por completo, en todos los sentidos, en todo aspecto”, expresó.


OTRA OPORTUNIDAD
 

Una situación similar vivió Armando Gutiérrez Escalante, de 65 años de edad, quien después de estar tratando su cuadro de Covid en casa requirió de hospitalización repentinamente.

Explicó que los primeros síntomas que tuvo fueron el 20 de diciembre y comenzaron con una gripa, el estómago suelto y un dolor en la espalda que lo paralizaba y aunque empezó con tratamiento y mostró mejoría, su oxigenación disminuía cada vez más.

“Me revisaron después del 24, y me dijeron usted está muy mal, está muy grave, necesita hospitalización, estaba oxigenando 60, y me dijeron tiene que ir a un hospital ya, no se puede quedar en su casa ya, es lo que me dijo el enfermero”, subrayó.

Ingresó al Seguro Social el 28 de diciembre y salió el 21 de enero, explicó, en cuanto lo vieron lo canalizaron y le pusieron oxígeno en el área de urgencias, de donde fue trasladado al quinto piso, al área de los pacientes Covid.

Cuando lo pasaron a piso, mencionó, hubo momentos en que casi lo intuban, sin embargo, milagrosamente pudo sobrellevar los días con puro tratamiento.

“Hubo un momento en que ya estando hospitalizado me asusté, donde pensé que me iba a ir, cuando escuché que necesitaba ser intubado, y ahí fue cuando agarré el teléfono que nos dejan tener y le hablé a mi hija, y ahí fue cuando sentí más miedo de no volver a ver a mi esposa, mis hijos, mis nietos”, aseveró.


Estar hospitalizado solo es muy traumático, mencionó, ya que no se daba cuenta del paso del tiempo, si era de día o de noche, y que es una situación que espera no volver a pasar nunca más.

“Se siente muy feo no poder respirar cuando me bajaba el oxígeno, fue horrible, no poder respirar es horrible, no se lo deseo a nadie, ni a mi peor enemigo”, opinó.


Aun cuando al día de hoy carga con secuelas de la enfermedad como ataques de ansiedad, utilización de oxígeno para dormir, dolores en articulaciones y fatiga al respirar, mencionó sentirse muy afortunado y agradecido con Dios por tener otra oportunidad de vida.

Invitó a las personas a expresar sus sentimientos a sus seres queridos y no esperar a pasar momentos difíciles para externarlos, que no esperen a estar al borde de la muerte para decir un te quiero mucho o un te amo.

Según información de la Secretaría de Salud Estatal desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020 a la fecha un total de 65 mil 734 personas han resultado infectadas en Sonora, de ese total, 5 mil 589 personas fallecieron a causa de Covid-19.

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