Nogales Una prueba de resistencia enfrentan a diario ciudadanos al tener que subir hasta 300 escalones para llegar a sus casas.

Es Nogales la ciudad de las escalinatas

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Por Manuel Jiménez

Es Nogales la ciudad de las escalinatas

Es Nogales la ciudad de las escalinatas

Un verdadero acto de resistencia enfrentan a diario las decenas de familias que viven en las partes altas de los diversos cerros, donde el único acceso a sus viviendas son las largas y cansadas escalinatas.

En la topografía de Nogales, que tiene como característica estar llena de cerros, se construyeron decenas de viviendas, donde las familias en un principio trazaban veredas para poder caminar a sus destinos.

Algunos de los primeros habitantes construían escalinatas con neumáticos y fue hasta la administración municipal de 1994-1997 cuando se iniciaron las obras para la construcción de escalinatas.

En sectores como la colonia Embarcadero, Héroes, CTS-CROC, Artículo 27 y Celayase construyeron el mayor número de escalinatas para el beneficio de la ciudadanía.

En los años posteriores, de acuerdo con información de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología en Nogales, se construyeron un total de 151 escalinatas más, entre2006-2018, para sumar las más de 200 que hay.

Las obras, con recursos del Municipio, en los últimos doce años se han construido en un total de 40 distintas colonias de la ciudad, según informes oficiales del Ayuntamiento de Nogales.

Las tres principales

En los registros municipales se detalla como el sector con mayor número de este tipo de obras: A la colonia Luis Donaldo Colosio con once escalinatas, seguido de la CTS-CROC, Buenos Aires y Fundo Legal con diez.

Los beneficios con este tipo de obras han sido bien recibidos por los habitantes, aunque persiste la dificultad para las personas al transitar largas y empinadas rutas de hasta 300 escalones para bajar o subir a sus domicilios.

En un recorrido de EL IMPARCIAL se pudo constatar lo difícil que resulta sólo subir los cerros sin carga alguna, ahora para llevar hasta sus casas el gas, el agua o el mandado. Las personas requieren una excelente condición física.

En lo alto del cerro

José Ángel Agramón tiene 24 años viviendo en la parte alta del cerro en la colonia Celaya y recuerda que en los primeros años era puro monte, no había escalinatas y en la zona era frecuente observar animales salvajes.

"Antes era muy difícil, la gente hacía veredas para subir los cerros, muy cansado y pues era casi imposible traer el gas, el mandado, simplemente llegar a la casa con los hijos; pero ya con las escalinatas todo cambió", dijo.

El señor José Ángel hace cuatro años se lesionó las piernas subiendo precisamente las escalinatas, cerca de su domicilio, lo cual ha sido un malestar de salud que persiste desde entonces.

"Con las escalinatas ya la gente sube y baja, atraviesan de cerro a cerro y antes pues no era así, había puras veredas y zanjas que teníamos que pasar, era muy difícil para los niños, las mujeres y para nosotros los hombres", relató.

Manuelita Bonilla Miranda, habitante del sector Andador número 20, tiene que subir a diario un total de 275 escalones para poder llegar a su casa ubicada en la parte alta del cerro.

"Aquí es puro batallar, entre mi esposo y yo subimos a peso el tambo de gas, acarreamos el agua y el mandado, el cilindro de gas nos dura alrededor de dos meses y otra vez cuando se acaba ya sabemos que viene el sacrificio.

"Es muy difícil vivir en los cerros, yo tengo ocho años en este lugar; pero antes que no había estas caminatas era peor, batallábamos lo que no se imaginan nomás para llegar a la casita", expresó.

Le ven el lado bueno

Orlando Francisco Ríos Ayala, con 13 años como residente de la colonia Artículo 27, asegura que las escalinatas representan un beneficio enorme para las personas que viven en los cerros como único acceso.

"Hace cinco años construyeron estos 205 escalones y la verdad han sido de enorme beneficio, antes no había ni siquiera vereda, era una zanja; yo mido 1.70 metros de altura y esa zanja me tapaba.

"Era un circo para bajar a la tienda, para subir, para acarrear el gas, el agua, optábamos por rodear el cerro y a los vendedores de gas, pues tenemos que dar una recompensa de unos 20 pesos porque si es difícil", comentó.

En Nogales hay decenas de escalinatas de concreto que se han ido construyendo con recursos municipales, pero también en los cerros se observan escalones hechos de llantas de carro, de metal y madera.
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