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Columnas

Y Ricardo Bours abrió fuego…

Decisiones extrañas, procesos de selección de candidatos que se les complica de manera inexplicable y, para acabar, el arranque de las campañas a Gobernador con agendas que dejan claro qué tan colocados se sienten. Pero vamos por partes…

Por Martín Holguín

Fue una de esas semanas raras en las que uno se pregunta si realmente conoce la política mexicana o si los que la manejan en estos tiempos tienen alguna idea de lo que están haciendo. Decisiones extrañas, procesos de selección de candidatos que se les complica de manera inexplicable y, para acabar, el arranque de las campañas a Gobernador con agendas que dejan claro qué tan colocados se sienten. Pero vamos por partes…

 

1.- Hace años que las mujeres han ido ganando espacios. Su voz empieza a subir decibeles y el avance es irreversible, ya no se puede hablar de que las manipulan, porque la mayoría se está imponiendo y exigen respeto, oportunidades parejas, pero sobre todas las cosas la certeza de que están seguras, protegidas por unas autoridades que han fallado por décadas. Por eso resulta muy raro que Andrés Manuel López Obrador Se haya empecinado en mantener la figura de un tipo tan cuestionado, como Félix Salgado Macedonio, en la candidatura de Morena a Gobernador de Guerrero. El resultado: Protestas en todo el País. El Gobierno tuvo que colocar un muro para “proteger” Palacio Nacional, el lugar donde vive el Presidente, y salieron con que era el Muro de la Paz. La creatividad de las mujeres hizo que convirtieran ese vergonzoso muro en un espacio para recordar a las víctimas de la violencia y ahora quién sabe cómo le van a hacer para derribarlo. Y todo por un capricho, el compromiso con un personaje impresentable, acusado, cuestionado. ¿Será que el Presidente se siente tan poderoso y con este hecho quiere demostrar quién manda? A ver si le alcanza el 6 de junio.

 

2.- Los panistas de Hermosillo terminaron hechos bolas con la designación de candidato a alcalde. En la alianza hecha con PRI y PRD a ellos les tocó esta encomienda, pero no han sabido resolverla de manera inteligente. Entre luchas internas por posiciones y la intromisión inesperada de Ernesto “Pato” de Lucas, que amenaza con que se va del PRI para coordinar la campaña de MC, o que se irá por la libre y los priistas desconocerán la alianza para poner su propio candidato. Se supone que la decisión está en manos de 38 “militantes ilustres”, pero los rumores de arreglos por conveniencia no los pueden evitar. ¿Serán capaces de hacerlo bien? Y en Morena las cosas no son muy diferentes.

 

3.- Iniciaron las campañas y este es mi reporte, así lo he visto, pero mencionaré solamente a los tres principales para no complicarnos tanto:

 

Alfonso Durazo. Su misión de arranque es posicionarse como sonorense. No le ayuda mucho el hecho de que los altos mandos de su equipo cercano son importados de la CDMX. Me llamó la atención que en su discurso inicial hablara del “cambio”. Lo primero que pensé fue: ¿Otra vez con la misma cantaleta, señor Durazo? En 1994 era particular de Colosio y la visión era de “cambio”. En el 2000 estaba con Vicente Fox y ganaron la Presidencia con la promesa del “cambio”. Y, pues, hace tres años fue la misma bandera de López Obrador con el que llegó al Senado, después a la Secretaría de Seguridad Pública y no es como que las cosas mejoraron en el País. Es más, empeoramos en materia de seguridad y eso lo dicen los números. Llega el 2021 y resulta que la “promesa” es la misma. Como diría el Peje: Ya chole.

 

Ricardo Bours. Su enfoque fue hacia las mujeres y hasta dice que tomará un curso de “nuevas masculinidades”. La idea no es mala. Fue el primero en abrir fuego contra Alfonso Durazo y le dijo “tonto” (usó una palabra más fuerte). “Lo sostengo, fue un exabrupto en mi forma de expresarme, pero harto, cansado de estar escuchando ese tipo de excusas que da y que propone”. Cuestionó la seguridad exagerada que dicen está detrás del morenista. Ricardo viene fuerte.

 

Ernesto Gándara. Fue a Navojoa, tuvo un inicio un tanto sentimental, recordando a quienes quisiera estuvieran a su lado, pero ya no es posible (papás, hermano y algunos amigos). Me gustó una frase de su discurso: “Vivimos un pasado de dolor, de pérdida, de no poder abrazarnos. Hay pesimismo e incertidumbre y eso hay que atacar”. El único que se animó a poner sobre la mesa la realidad, la incertidumbre que estamos viviendo en Sonora, en México, en el mundo. Los candidatos deben hablar con la verdad.

Un inicio prometedor, sin duda.

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