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Columnas Desde la Polis

Reflexiones pandémicas

Muchas personas se ofendieron cuando el Presidente declaró que la pandemia le vendría a México como anillo al dedo. Lo entendí de inmediato, pues él se refirió al conocido sentido de sacrificio, de resiliencia y resistencia de las clases populares (no les queda de otra).


Muchas personas se ofendieron cuando el Presidente declaró que la pandemia le vendría a México como anillo al dedo. Lo entendí de inmediato, pues él se refirió al conocido sentido de sacrificio, de resiliencia y resistencia de las clases populares (no les queda de otra). Pues bien, creo que tuvo una gran razón: Esta pandemia, como lo declaré en algún medio, vino a ser como un poderoso chorro de agua que removió todo el maquillaje del rostro de nuestro País, dejando a la vista nuestra realidad. La pandemia ha sido muy “sana” porque, como suelen ser las crisis, es una oportunidad para revisar realmente cómo estamos y con qué elementos (capital, personas, estrategias) haremos frente a la adversidad. 

PERIODISTAS

Una de las primeras columnas que escribí en este espacio llevó por título “El gran valor del verdadero periodismo” (enero 2017). En ese texto dije que a mi juicio, el periodismo juega un rol fundamental en las democracias desarrolladas, fungiendo como el contrapeso ciudadano por excelencia frente al poder. Tres años después, con actores y tramas distintas, permanece la tentación -desde el poder- de que las voces que narran los hechos, platiquen la versión del poder. Lamento que, aprovechando la vulnerabilidad de la mayoría de la población (que fue formada en un aparato educativo tronado, que no la equipó para el pensamiento crítico), se ha configurado una falsa narrativa binaria del pasado malo y el presente bueno, de nosotros y ellos. Me enternece (pero también mortifica) que los más despistados -que no son pocos- creen que ya no hay chayote. Antes, los bots y trolls que utilizaba el Gobierno federal en redes sociales eran para hablar bien de él; hoy, la nueva modalidad consiste en el ataque agresivo y sistemático a quien ose señalar los errores que están a la luz de todos. A qué grado se llegó, que ahora Aristegui (la que le dio a AMLO su principal misil de ataque contra Peña vía la investigación de la “Casa Blanca”) es agredida y tachada de vendida por cometer el pecado de decir la verdad. Teniendo orígenes tan distintos y narrativas míticas disímbolas, me sonroja el hecho de que si pusieran frente a mí las transcripciones de declaraciones de Trump y de AMLO sobre la prensa, no sabría identificar quién dijo qué. Si a algún Gobierno se le golpeó sin piedad (evidenciando corruptelas y torpezas) fue al de Peña, ¿por qué su peor desplante fue decirles “yo sé que no aplauden”? Insisto, en estos tiempos donde unos pocos controlan cómo nos comunicamos (Twitter, Facebook, WhatsApp e Instagram) y cómo nos informamos, me parece de la más alta prioridad que se dignifique, se proteja y se alimente al verdadero periodismo… pues esta es la única manera en la que la población podrá construir un mínimo criterio sobre lo que sucede y sobre las decisiones colectivas que debe tomar.

TRUMP

En el 2016, Ebrard declaró que México pudo haber hecho muchísimo más para evitar la llegada de Trump al poder (así como los rusos intervinieron a su favor). Coincido y me pregunto, ¿qué hará México ahora? Actualmente, absolutamente todo lo que ha pedido Trump, se le ha concedido. Creo que el canciller tiene la audacia y la inteligencia suficiente para ponderar el valioso rol de México en la elección gringa de noviembre. ¿Apoyarán a Trump -con lo que ello implica- o se la jugarán con Biden? Y para quienes lean esto con escepticismo (o ingenuidad) les digo: Son tiempos nuevos, plataformas nuevas… los intereses de México tienen potencialmente un peso importante en esta dinámica. Observemos qué se hace con él.
 

ECONOMIA Y SEGURIDAD

Con 40 millones de desempleados en EU, veremos cuánto nos envían nuestros paisanos vía remesas. Esta dinámica económica es la que ha impedido -por 25 años- que nuestro País truene. Por las conservadoras acciones tomadas ante la crisis, no me queda claro si nuestro Gobierno entiende lo que se viene. Aunque no se habló mucho de la deuda (de facto) que emitió la SHCP en abril, por 6 mmdd, esto será sencillamente insuficiente. En materia de seguridad, el responsable federal presentó como triunfo la disminución de diferentes modalidades del delito (salvo el homicidio doloso, que se mantiene). Múltiples especialistas han señalado que fue un franco error, pues ese comportamiento tiene una correlación directa con la pandemia. Veremos, ante la entrante implosión económica, la reactivación de la gente y la continuación de la misma estrategia de seguridad, cómo se comporta la incidencia delictiva este próximo trimestre.

Y como constantemente declaro: Como hoy “ya no hay corrupción”, ¿qué esperan para ir por los alcaldes y gobernadores que siguen robando, muertos de la risa? ¿qué esperan para purgar el aparato judicial y las fiscalías? Si continua la inacción, la maquinita de la impunidad (que es ejemplo para el ladronzuelo común) seguirá andando.

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