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Columnas Vía libre

La disputa por el dinero

La Gobernadora Claudia Pavlovich insinuó un mal trato por parte de la Federación habida cuenta de que las contribuciones que recibirá en el PEF 2021 serán 7.4% menos de lo recibido en el 2019. 

Por Alvaro Bracamonte Sierra

La foto de la gobernadora Pavlovich en la primera plana de EL IMPARCIAL de ayer, acompañada del secretario de Hacienda, Arturo Herrera, sintetiza de múltiples formas la coyuntura social y económica.

En efecto, en lo que resta del año todos los actores políticos, sea que estén en el Poder Ejecutivo, sea que ocupen una curul local o federal, sean alcaldes o funcionarios de alguna dependencia estatal e incluso empresarios, miembros de la sociedad civil y ciudadanos en general, estarán atentos a lo que ocurra con la discusión y el eventual reparto de los dineros que se ejercerán en el 2021.

El debate será duro y se explica porque el pastel a distribuir se ha achicado como sabemos a consecuencia de la contracción de los ingresos tributarios y de los que habitualmente aporta Pemex. La pandemia ha terminado por afectar todo.

Al ring se han subido casi todos. Por ejemplo, CPA insinuó un mal trato por parte de la Federación habida cuenta de que las contribuciones que recibirá serán 7.4% menos de lo recibido en el 2019. Le ha molestado que en el paquete 2021 sólo se consideró una obra de infraestructura: La carretera de 80 kms. que unirá a Agua Prieta con Bavispe, misma que tendrá un costo de alrededor de 400 millones de pesos.

Detrás de la foto está en juego la capacidad de gestión de la Gobernadora para poder incidir en la modificación de la propuesta que hizo la propia dependencia hacendaria. En lo personal me parece complicado ya que el ajuste no fue un castigo a los sonorenses, sino que en todas las entidades se dieron ajustes similares. Tampoco ayuda que la manera de negociar el presupuesto ha cambiado significativamente.

Recordemos cómo en años anteriores se formaban filas de alcaldes y ejecutivos estatales en las afueras de San Lázaro esperando para ser recibidos por la Comisión de Presupuesto y negociar ampliaciones, sobre todo en la partida en la que se ubicaban los tristemente célebres moches. Eso se acabó.

La Gobernadora tampoco cuenta con la complicidad de los legisladores federales de Sonora pues ninguno pertenece a su partido y los de la Coalición Juntos Haremos Historia han dicho que las participaciones y aportaciones que le tocaron al Estado no significan un recorte sino un ajuste derivado de la disminución de los fondos que se distribuyen entre las entidades federativas y los municipios. En este caso, así lo han dicho, se aplicó lo que indica la ley en la materia, esto es, la Ley de Coordinación Fiscal.

Lo cierto es que el presupuesto que aprueben los legisladores locales se compondrá mayoritariamente de los ingresos aportados por el Gobierno central, como ha sido casi todos los años. Se trata del 85%, en promedio, del total de los ingresos estatales; puede ser más o menos dependiendo de los ingresos extraordinarios que se obtengan, que comúnmente provienen del endeudamiento.

Es complicado tener claro en este momento si los recursos que ejercerá el Estado serán muchos o pocos. En cuestiones presupuestarias en realidad el dinero disponible nunca alcanza pues siempre hay rezagos sociales y de infraestructura que esperan y esperan para alguna vez ser atendidos.

Dado que lo más probable es que sean pocos los recursos que estarán al alcance, y más ahora que se recibirán menos que en otros años, deberán gastarse responsablemente. Se tendrán que eliminar gastos superfluos, eliminar la disparidad prevaleciente en el sentido de que algunas oficinas operan con notoria abundancia y otras, como las del sector salud y educativo, apenas sobreviven.

Eso ya no puede seguir así; si los recursos son bien aplicados y mejor administrados pueden alcanzar para fondear obras de infraestructura que compensen las pocas obras comprometidas por la Federación.

Ésta, en Sonora, determinó gastar o invertir en la población vulnerable: Más de 6,500 millones de pesos se distribuirán en la entidad en el 2021, en los distintos programas sociales de AMLO.

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