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La clave es el sentido

El problema radica en la falta de sentido en la vida acorde con los estudios de sicología realizados, y no tanto por la falta de felicidad, aunado a un exceso de enfoque individualista.

Por Octavio Ballesteros

En las últimas décadas se ha incrementado calidad de vida, Gracias a tecnología y medicina. Sin embargo también se ha incrementado los problemas de salud mental, de depresión, de soledad: Los índices de suicido han subido en los países del mundo occidental.

El problema radica en la falta de sentido en la vida acorde con los estudios de sicología realizados, y no tanto por la falta de felicidad, aunado a un exceso de enfoque individualista.

QUÉ PODEMOS HACER

Emily Esfahany, filosofa y escritora, afirma en un libro que escribió sobre este tema, que hay cuatro líneas de acción donde se puede fincar el sentido de una existencia, y que aunque no es necesario desarrollar todos entre más tengamos de ellos mucho mejor. De hecho se ha comprobado que uno de los beneficios de tener sentido en la vida es un buen sistema inmune en el organismo, que te ayuda a enfrentar situaciones como el Covid.

La primera es el grado de pertenencia, la importancia de mantener buenas relaciones con los demás. Y primordialmente se refiere a que uno se sienta valorado por la otra persona. Y esto es claro que tiene que ser cultivado, no se logra forma inmediata. Aquí es clave por parte de uno prestar atención cuando alguien se dirige a ti; otro aspecto de esto sería ama a las personas y usa las cosas, no viceversa.

Una segunda línea de acción es tener un propósito en la vida. En muchas ocasiones se puede confundir o ligar esto con el sentido de la vida. El propósito forma parte del sentido y consiste primordialmente en aquello que nos liga al futuro, que nos dirige y orienta en la vida, y estás muy ligado a la actividad que hacemos por los demás. Ejemplo: Encontrar una cura para el cáncer, criar y formar a unos hijos, etc. Se da el caso de una mujer que trabaja en intendencia en un hospital, y se le pregunta qué hace y ella contesta que ayuda que se curen los pacientes del hospital (tenía ligado su propósito al de la organización que pertenecía, estupendo).

DOS MÁS

La tercera es la trascendencia, darte cuenta de qué hay algo más grande que uno. Esto ocurre sobre todo cuando tenemos contacto con la naturaleza, recorremos un bosque, caminamos en la playa, escalamos una montaña. O cuando se practica meditación o se reza. Es cuando sabernos que formamos parte de algo mucho más grande que nosotros.

Y la cuarta y última es la narrativa que hacemos de nosotros mismos. Esto significa cuando reflexionamos de cómo ha sido posible que logremos cosas, de las soluciones que hemos encontrado a los problemas grandes y pequeños que vamos enfrentando. Se puede decir también que es el enfoque positivo que vamos teniendo en la vida, y que nos permite no dejarnos abrumar o perder la esperanza ante las adversidades. Aquí influye mucho lo que nos decimos a nosotros mismos. Llevar un diario es una manera de hacer una narrativa.

A manera de resumen estimado lector, hay tres preguntas que nos podemos hacer y nos ayudan a descubrir si vamos bien con el sentido de nuestro diario vivir: ¿Consideras que tu vida es significativa?, ¿tienes claro un propósito en tus acciones cotidianas?, ¿eres coherente con lo que realizas?

Hasta aquí llegamos, estimado lector, ¡feliz domingo!

Octavio F. Ballesteros Navarro. Socio del Despacho Asesores Ballesteros. Focalizados planes de ahorro y protección, y deducibles.

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