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¿Fuerza moral? Una raya más al tigre

Si pensábamos que en la “mañaneras” ya lo habíamos escuchado todo, ayer el subsecretario de Salud y vocero oficial del coronavirus, Hugo López Gatell, acuñó la frase del año.

Por Martín Holguín

Si pensábamos que en la “mañaneras” ya lo habíamos escuchado todo, ayer el subsecretario de Salud y vocero oficial del coronavirus, Hugo López Gatell, acuñó la frase del año. En un intento de proteger la imagen presidencial, quién sabe de qué, se lanzó a declarar que Andrés Manuel López Obrador no es una “fuerza de contagio”, al contrario es “una fuerza moral”. Y de paso dijo algo así como que le gustaría que al Presidente le diera coronavirus porque (a sus 67 años y con un infarto previo) va a salir más fortalecido. ¿Estaba bromeando? No, de ninguna manera, lo declaró muy en serio.

Hay algo nocivo en la actitud del Presidente y su entorno. Como que piensa que todo lo que se mueva en el País es su responsabilidad y que hasta una pandemia se le puede abonar como fracaso de su administración. Eso es algo muy cercano a la megalomanía, debería saber que la tierra se mueve con o sin su consentimiento.

López-Gatell, que hasta el domingo pasado había cometido muy pocos errores como vocero del coronavirus, definitivamente cayó en la trampa de querer justificar una errática actuación presidencial, que en lugar de cancelar sus actos de campaña decidió seguir rodeado de su “pueblo bueno”, repartiendo abrazos y hasta besos a una niña, al tiempo que las autoridades de salud y educativas hablaban de tomar medidas como la suspensión anticipada de clases con motivo de Semana Santa. El fondo, parece, es que el Presidente cree que todo mundo quiere atacarlo, que en cada situación hay una conspiración en su contra y las fuerzas malignas quieren destruir su legado histórico. 

Es preocupante en serio. No creo que un mexicano en su sano juicio piense que la pandemia sea culpa de la 4T. Sí hay fanáticos de la política en ambos lados. Unos diciendo que AMLO es grandioso y otros que, estúpidamente, toman en mal plan la escena del beso a la niña. Todos los políticos besan a cuanto chamaco se les atraviesa porque creen que mínimo son quince votos los que les acarrean. Lo malo de la escena con la niña en Guerrero es que fue irresponsable porque, como líder de una nación, no debe exponer en tiempos de alerta, como es el actual. Si sus funcionarios hablan de evitar contactos con los demás, él debería ser el primero en poner el ejemplo.

Y Hugo López-Gatell, pues, con la pena pero ese intento de “defender” la actividad mediática de su jefe perdió mucha de la credibilidad que se había ganado a pulso. ¿Y el secretario de Salud por qué está borrado del escenario? Cosas raras de “la política en tiempos del Covid19”.

En Sonora

A eso de las 14:30 de ayer empezó como un rumor fuerte. El primer caso de coronavirus en Sonora fue confirmado por el secretario de Salud, Enrique Claussen, a eso de las 17:00 horas. Hay que reconocer que Sonora se había adelantado con las recomendaciones de seguridad en materia de salud. 

Ahora lo que procede es no exponerse en lugares públicos. Esa es la labor de los políticos responsables y es bueno saber que en nuestro Estado se está actuando con firmeza. Las decisiones deben ser firmes y desde la semana pasada ya estaban las recomendaciones y el monitoreo. En cuanto se confirmó el primer caso se dio a conocer públicamente porque al pueblo no se le debe ocultar. Es un error pensar que al exponerlo ocasionan un estado de alarma. La información debe fluir como viene porque es necesario estar enterados para poder prevenir. La alcaldesa de Hermosillo también reaccionó ayer de manera adecuada, anunciando acciones para proteger a los habitantes de la capital.

Lamentable la actuación de Claudia Sheinbaum en la CDMX al no haber suspendido el concierto “Vive Latino” por temor a los poderosos organizadores. Increíble que el juego de América-Cruz Azul fuera celebrado sin gente en la grada y al mismo tiempo tuvieran ese concierto. Esos son los errores que marcan a un personaje de la política.

Caso contrario en Nuevo León, donde suspendieron el concierto “Pal Norte”, de la misma magnitud. 

Lo que sigue es estar pendientes a las recomendaciones e informes de las autoridades estatales. Son momentos para cuidarse, tomar decisiones adecuadas.

Que se coordinen todos los niveles de Gobierno. Ojalá el Presidente haga una pausa a su interminable campaña.

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