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Cuestiones y enfoques

El tianguis de la política

Cada tres años llegamos al mismo punto. Y cada tres años todo vuelve a ser igual. Hay un proceso electoral, unos ganan y se llenan de caldo flaco; otros pierden y se llenan de excusas y reparto de culpas

Por Martín Holguín

Cada tres años llegamos al mismo punto. Y cada tres años todo vuelve a ser igual. Hay un proceso electoral, unos ganan y se llenan de caldo flaco; otros pierden y se llenan de excusas y reparto de culpas. El problema es que ninguno de los lados analiza a fondo lo sucedido y al paso del tiempo cometen los mismos errores, que afectan al mismo de siempre: El pueblo.

Ahora estamos de nuevo en el punto de no retorno. Los partidos (siempre los partidos) deben definir 72 candidatos a alcalde, 21 a diputados locales y siete federales. El problema es que el esquema no cambia, a pesar de los mensajes duros que se dejaron en la pasada elección.

Las mismas caras, los mismos nombres, los mismos intereses, las mismas motivaciones. Solamente les importa el triunfo y muy poco voltean a ver el fondo. Los perfiles son lo de menos si el personaje garantiza algunos votos para colocar alfiles, en el caso de los “poderosos”, o para mantener el registro en el caso de la “chiquillada”.

Este proceso ha sido lamentable. Boxeadores, “líderes” sociales, chamacos que juegan al influencer, artistas, políticos que brincan de partido con una facilidad pasmosa aunque los principios ideológicos de uno y otro no tengan nada que ver. Ha sido bochornoso observar esa falta de convicción, ese irrefrenable deseo de poder. Un tianguis absurdo.

En Hermosillo está el caso de Morena, donde solamente han tenido un personaje con los méritos y el posicionamiento, que es Célida López, pero quisieron dinamitar la candidatura enviando a dos “legisladoras” que ni siquiera para reelegirse tenían méritos. Al final quedó claro que era solamente una forma de decirle “quién manda aquí”.

Por el lado de la alianza del PRI, PAN, PRD ha dominado la falta de oficio y liderazgo con un panismo partido, sin rumbo claro, con grupos de poder que quieren el pastel sin importar las consecuencias. Se perfilaron tres personajes, parecía tendrían un proceso interesante, tenían todo para hacerlo.

Pero no, resulta que le tuvieron terror a una confrontación de ideas, a presentar a los aspirantes al pueblo para que los evaluara. ¿Por qué a nadie se le ocurrió hacer un debate entre ellos?, ¿por qué no se les ocurrió dejar que el pueblo opinara, los evaluara y decidiera? Era demasiado peligroso, así que todo quedó entre ellos, como si el candidato fuera solamente de ese partido. La decisión pertenece a 38 personajes, algunos ni siquiera de Hermosillo, que deben decir quién es su carta para gobernar a un millón de habitantes. Los intereses de los poderosos del momento, por encima de toda la ciudad.

Y es la misma historia en todos los municipios en todos los partidos. En el caso de la gubernatura todo iba bien hasta que los partidos “nuevos” postularon personajes que nomás no venían al caso. Fuerza Por México sorprendió con una mujer interesante, un perfil diferente... pero nos enteramos que estaba en la lista de candidatos a diputaciones federales plurinominales de Morena. El PES y RSP sacaron sus cartas del cajón de campaña de Alfonso Durazo. Una burda reedición de aquel priismo setentero. Recordé al PPS, PLM, PARM y esas cosas que respondían a intereses oscuros del entonces invencible (así se definían).

Y tenemos las diputaciones locales. Los mismos trucos de toda la vida. Nombres surgidos de las entrañas del poder de cada agrupación. Los cercanos a la Gobernadora, los amigos de cierto grupo, las cuotas de otro personaje, la hija del superdelegado (la primera vez pensé que era broma), la líder social que no sabe de qué se trata pero puede atraer los votos de sus comadres. Lo que sea, menos capacidad.

Hay excepciones, claro. Lo malo es que son eso: Excepciones que podemos enumerar sin respirar, como Arturo Fernández (PAN), Nitzia Gradías (PRI), Jacobo Mendoza (Morena) o David Figueroa (MC).

Movimiento Ciudadano estaba logrando cosas interesantes, pero esta semana sorprendieron con que una muchacha llamada Brianda Vivian era su carta para la alcaldía de Magdalena. ¿Es en serio? ¿No saben quién es ella? Pregunten por sus excesos en el Instituto Sonorense de la Juventud, la prepotencia y los motivos por los que la despidieron.

Para acabarla de fregar, el Presidente busca votos con el dinero del pueblo. Justo ahora anuncia que sube las pensiones a los adultos mayores y baja la edad de 68 a 65 años. OMG. Nos tienen rodeados...

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