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Columnas Cuestiones y enfoques

Dos golpes de realidad

Si el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene a su alrededor gente que vale la pena, ahora es el momento de la verdad... Un verdadero estadista le sacaría bastante provecho.

Por Martín Holguín

Si el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene a su alrededor gente que vale la pena, ahora es el momento de la verdad. Sabremos si sirven para algo o son solamente floreros a su disposición. Dos potentes golpes de realidad los acaban de golpear y, eso, un verdadero estadista le sacaría bastante provecho.

En esta autollamada 4T se han hecho cosas equivocadas y alguna que otra acertada. Pero han mantenido el precepto de que AMLO conoce perfectamente a toooodo el pueblo, que sus más de 10 años recorriendo el País le dieron un “know how” que no tiene nadie más.

Resulta que ese pueblo, el famoso “tigre” que presumió en su campaña, no está a sus órdenes y espera acciones efectivas, que deje de lado el rollo de culpar al pasado para no responder por el futuro e ignorar el presente.

Primer golpe: Con toda la soberbia que da el poder y sentirse amado por encima de todas las cosas, lanzó una rifa de un avión en el que el premio no era un avión y confió es que sus seguidores (tipo zombies, creen muchos a su alrededor) iban a salir a pelearse por los boletos de 500 pesos. Hubo quién, en plena mañanera, le exigió que ya llegaran a Sonora porque iban a volar (más alto que el mismo avión).

Al final tenemos que la venta fue un fracaso monumental, que el mismo Gobierno terminó comprándose la mayoría de los cachitos. Por supuesto querrán convencernos de lo contrario. Por más popular que seas, en política siempre existirá el “timing” y la obligación de decisiones mesuradas, inteligentes. Cuando empezó la pandemia, y con ella una crisis económica general en las familias, debió cancelarla, pero no entendió razones.

Segundo golpe de realidad: Fue la recolección de firmas para “enjuiciar” a los ex presidentes. Sintió que así como en su entorno a todo le dicen que sí, el pueblo bueno y sabio se iría desbocado a las mesas que su partido, Morena, colocó por todo el País. ¿El resultado? De los 30 millones de incondicionales que creían tener, ni siquiera el 3% fue a manifestarse. Hoy se cumple el plazo y del millón 600 mil firmas que necesitaban, cuando mucho llegaron a la mitad.

Para un estadista de verdad, con un equipo de alto nivel, no serían derrotas sino áreas de oportunidad. Juntar esa información, analizarla, acompañarla de algunos “focus groups”, le permitiría entender las motivaciones y expectativas reales de un pueblo que se siente al garete. En base a ello podría diseñar un golpe de timón, un cambio del discurso y las acciones para dejar atrás tanto conflicto acumulado en esos 560 días que lleva en el poder.

Es el momento de verlos en acción. La verdad no creo que lo vayan a aprovechar, pero sería maravilloso si sucediera.

El presupuesto

La gobernadora Claudia Pavlovich dice que no se quedará cruzada de brazos y es lo último que debería hacer, cuando en el presupuesto del 2021 solamente se ofrece la construcción de una carretera en la sierra.

Se equivoca cuando llama a la unidad a los diputados federales porque en Sonora desafortunadamente tenemos unos personajes que creen que “es un honor estar con Obrador” y el pueblo que los eligió les vale comino. No respetan en lo más mínimo la división de poderes. La única que saca la casta de vez en cuando es la panista Madeleine Bounafoux.

La actitud de la morenista Lorenia Valles fue patética. Defendió al Presidente, pese a que Sonora es ignorado. Tiene el descaro de hablar de un apoyo federal para el Hospital de Especialidades, que el Gobierno federal ha actuado con transparencia y sin endeudarse (jajajajaja).

Y todavía cuestionó el uso de los mil 300 millones de deuda solicitados el año pasado. Para empezar no es de incumbencia federal y, para seguirle, debería preguntarle a los legisladores locales de su partido, porque ellos ya tuvieron a las autoridades estatales explicando sobre ese dinero.

Wendy, Lorenia, Hildelisa, Heriberto, Lamarque, Ana Bernal y Baldenebro. Dejen su patético papel de adoradores presidenciales y empiecen a trabajar por Sonora. A este pueblo le deben su lealtad. No se equivoquen. Sé que es mucho pedir, porque desgraciadamente la política nacional, especialmente en el Congreso, está repleta de farsantes.

Buena y mala

La Buena: El Congreso inició un proceso de destitución del Presidente, por incapacidad moral. La Mala: Sucedió en Perú.

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