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¿Cuándo se hará jaque mate al crimen en Sonora?

No hay narrativas completas. Pareciera que el hecho de que confundan a la víctima resuelve los casos.

Por Nicolás Pineda

En Sonora la violencia no solo no ceja, sino que incluso está escalando a nuevas modalidades como el secuestro, la extorsión y los asesinatos de personas civiles. A pesar del cerco informativo construido en torno a los crímenes que no nos permite a los ciudadanos comunes enterarnos más que de lo más sobresaliente, se percibe un ambiente de crispación entre los criminales y las autoridades encargadas de combatirlos y eliminarlos.

FALTAN NARRATIVAS CREÍBLES

Los criminales se perciben cada vez más sueltos, más desinhibidos y a la luz del día. Las autoridades cada vez más pasmadas, temerosas y procurando sólo que no les afecte en sus carreras políticas. Estoy seguro de que entre ellos hay personas de bien y buena voluntad, pero se los come la maraña de intereses y de complicidades y sus carreras políticas.

Estamos en una situación en la que pasan muchos crímenes y notas violentas, pero no se sabe qué está pasando; no se nos informa nada. Sabemos mucho más de la matanza de Uvalde, Texas que de las matanzas de nuestro Estado. Aquí, cada acto violento es un hecho aislado que parece que no tiene antecedentes ni actores ni consecuencias. Los aprehendidos o involucrados parece que no informan nada. No existen narrativas de los grupos criminales que están penetrando al Estado ni de cómo se les está combatiendo ni de quién va ganando esta guerra sorda y sangrienta. Está claro que hay muchas explicaciones que las autoridades conocen, pero que no pueden dar; son hechos, acuerdos o situaciones inconfesables. No hay transparencia ni estrategias claras en el combate al crimen. No hay ley ni justicia; sólo el poder de los negocios criminales y la impunidad.

No hay narrativas completas. Pareciera que el hecho de que confundan a la víctima resuelve los casos. ¿Y si no son confusiones y son avisos, mensajes o terrorismo llano para que se vea quién manda?

TENDENCIAS AMENAZANTES

Para darnos una idea general de cómo estamos, estimado lector, te pido que entres a la página del Observatorio Nacional Ciudadano (onc.org.mx). Ahí podrás revisar cómo van las estadísticas del crimen en México.

Si entras a la sección de homicidios dolosos por Estado (https://delitosmexico.onc.org.mx/variacion/1100?unit=folders&indicator=researchFoldersRate&- group=month&period=7-2022&domain= ), podrás ver que el primer lugar lo tiene Baja California con una tasa de 5.94 homicidios por cada 100 mil habitantes. Chihuahua está en el quinto lugar y Guanajuato en el sexto. Sonora ocupa el séptimo lugar nacional con una tasa de 3.88 homicidios por cada 100 mil habitantes.

Pero lo más preocupante es observar las gráficas de tendencias en los diferentes estados durante los últimos 25 años. Las tendencias de los 10 primeros estados están claramente al alza y la de Sonora esclaramente ascendente. ¿Qué pasa? ¿Qué se puede hacer?

La misma tabla nos muestra que hay estados que han logrado cambiar la tendencia y van a la baja. Sinaloa, en el lugarquince, con una tasa de 1.21 muestra una gráfica que va claramente a la baja. Igual en caso de Baja California Sur que tiene una tasa de 0.22.

Pero el caso más interesante es el de Coahuila que habiendo alcanzado tasas altas ha logrado invertir la tendencia y actualmente tiene una tasa de 0.41. ¿Qué han hecho Sinaloa y Coahuila para invertir las tendencias?

JAQUE MATE AL CRIMEN

Precisamente nuestro paisano sonorense Rubén Aguilar Valenzuela acaba de escribir un libro en el que describe cómo hizo el gobernador Rubén Moreira para combatir al crimen en Coahuila. El libro se titula “Jaque mate al crimen organizado”. De manera muy abreviada propone: Uno, que la estrategia contra el crimen debe de ser local y coordinada por el Gobernador; dos, que se debe de hacer con la sociedad civil; y tres, que es multifactorial y debe de atacar muchos frentes para cerrarle los negocios al crimen. ¿No pudiera Sonora seguir la misma estrategia?

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