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Cerro de la Campana

Con la liberación de las vías del tren, los yaquis le dan al Gobierno federal una muestra de voluntad de querer arreglar el conflicto de la etnia.

Por Cerro de la Campana

Con la liberación de las vías del tren, los yaquis le dan al Gobierno federal una muestra de voluntad de querer arreglar el conflicto de la etnia, pero quedan atentos al cumplimiento de compromisos.

Después de las negociaciones realizadas esta semana entre funcionarios federales y los integrantes de la tribu, por fin se consiguió levantar el bloqueo en las vías ferroviarias que, de acuerdo con empresarios de la región y el País, causaron pérdidas millonarias.

Los representantes yaquis esperan que los programas de apoyo para su población se concreten pronto por las necesidades que existen desde becas hasta servicios básicos como agua y luz, que fue lo acordado con Hugo Aguilar Ortiz, coordinador del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas.

Por la protesta de miembros de la etnia que bloquearon también la Cuatro Carriles, a la altura de Vícam, y las vías del tren, se paralizó por varios días el transporte de mercancías de exportación, carga de trigo, insumos a la industria, libros de texto y diversos productos más.

Este primer arreglo, que incluye mesas de trabajo para los primeros días de septiembre, pende de un hilo porque si los yaquis no ven respuestas ya advirtieron que regresarán a los bloqueos de la carretera federal México 15 y de las vías del tren.

Entre los escenarios que se advirtieron para México por la pandemia del Covid-19 estaba el “muy catastrófico”, que preveía hace dos meses la posibilidad de llegar a las 60 mil muertes y lamentablemente está por cumplirse.

Desde que se registró el primer fallecimiento en febrero pasado hasta ayer van 59 mil 610 personas que han perdido la vida a causa del virus, lo que coloca a México en tercer lugar mundial por decesos, lista que encabeza Estados Unidos seguido de Brasil.

Ese panorama muy catastrófico lo mencionó el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, quien ha sido respaldado por el Gobierno federal y el presidente Andrés Manuel López Obrador por su trabajo, pero también ha recibido duras críticas por quienes ven un mal manejo de la epidemia que ha desatado una crisis sanitaria.

Esta situación aún puede estar peor porque hay instituciones académicas como la Universidad de Washington que México puede alcanzar en diciembre próximo los 118 mil decesos.

Tampoco es alentador lo que señala la Organización Mundial de Salud, cuyo director ejecutivo de Programas de Emergencias Sanitarias, Mike Ryan, que indica que en el País se subestima la magnitud de la pandemia porque hay un bajo número de pruebas. Aún hay mucho por hacer.

Si de tener más dinero se trata, los gobernadores tienen la decisión en sus manos porque pueden ponerse de acuerdo todos y cambiar la fórmula de las participaciones federales o recortar sus gastos no prioritarios.

Sobre las peticiones de que haya más recursos federales a los estados, el presidente Andrés Manuel López Obrador les dijo que está abierto para que resuelvan ellos a quiénes les dan más o menos y bajo qué criterio o le entran a la austeridad y al ataque a la corrupción.

Lo que les dejaron claro a los mandatarios estatales es que el Gobierno federal no recortará sus recursos porque ya los tiene destinados ni mucho menos contratará deudas. Quizás algunos opten por la propuesta del secretario de Hacienda, Arturo Herrera, de aumentar los impuestos prediales o revivir el cobro de la tenencia vehicular.

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