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Columnas Mirón y Cía

Cerro de la Campana

En vez de cerrar filas ante la grave violencia contra las mujeres con acciones concretas y un discurso conciliador cada día crece el distanciamiento federal con ellas.

Por Cerro de la Campana

En vez de cerrar filas ante la grave violencia contra las mujeres con acciones concretas y un discurso conciliador cada día crece el distanciamiento federal con ellas, con quienes luchan y exigen que no haya más feminicidios ni agresiones.

La forma en que el presidente Andrés Manuel López Obrador y su equipo han abordado los reclamos y la indignación social ha provocado duras críticas, pues hay colectivos de mujeres, analistas y ciudadanos que han expresado su repudio a que sea tratado como un problema político asociándolo al “neoliberalismo”.

Nada bien cayó que el Presidente redujera las exigencias de la gente a una estrategia de opositores o “conservadores”, al referirse en la mañanera a que “zopilotean” con el caso de Fátima actuando con “oportunismo”.

El feminicidio de Fátima, una niña de siete años, ocurrido en la Ciudad de México ha evidenciado lo débil que se encuentra la estructura gubernamental para proteger y garantizar los derechos de las mujeres; también al Gobierno de la CDMX de Claudia Sheinbaum lo han señalado de tener poco compromiso en este tema.

En San Lázaro ayer hubo posicionamientos para que el Gobierno federal haga un plan emergente para erradicar los feminicidios, además de que se trabaje en la prevención y las acciones contra cualquier forma de maltrato hacia las mujeres; también hubo llamados para que los gobiernos estatales no sean omisos ante este escenario.

Si no se corrige a tiempo la narrativa presidencial, este sentido llamado para actuar de forma contundente contra la violencia hacia las mujeres, se puede convertir en un “talón de Aquiles” porque el pueblo valora más la vida y más la de los niños que cualquier proyecto material o programa gubernamental.

Quien hoy toma de lleno las riendas de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) Sonora es el empresario Alfonso Reina Villegas para imprimir su liderazgo en el periodo 2020-2022.

Esta mañana a las 09:30 horas será la toma de protesta al consejo directivo en la asamblea de la sesión ordinaria de la delegación estatal de la CMIC, que tendrá como invitados especiales a la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano y al presidente nacional de la CMIC, Eduardo Ramírez Leal.

Alfonso Reina Villegas es un reconocido empresario de la región, tiene más de 40 años de trayectoria en el sector y es el director general de Construplan, que tiene una destacada participación en el Noroeste de México.

En su agenda de trabajo destaca su compromiso para mantener la unidad del gremio, aportar sus conocimientos para generar plusvalía a todos los constructores sonorenses, así como la propuesta de trabajar con metas claras y definidas por la industria.

El sector de la construcción en México ha tenido etapas complicadas por la reducción de la inversión pública en obra, pero tienen propuestas para mejorar el panorama, entre las que su dirigente nacional ha destacado la participación en la edificación de las mil 350 sucursales del Banco del Bienestar, una reforma a la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las mismas y la revisión del acuerdo nacional de inversión en infraestructura del sector privado.

Un cambio en el nombre de la Ley de los Adultos Mayores del Estado de Sonora se aprobó ayer en el Congreso para que ahora se llame Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores.

Aunque esta modificación busca que el lenguaje sea más inclusivo y apegado a lo establecido por la ONU, estaría bien que los diputados locales ahonden más en cómo ayudar a mejorar las condiciones que enfrentan principalmente las personas de este grupo de edad más vulnerables. 

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