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Carta a Germán Larrea, el hombre más rico con EPN y Carlos Salinas

Sonora le ayudó a convertirse en el hombre más rico de México al finalizar el sexenio del PRI con el ex presidente Enrique Peña Nieto y con el ex presidente Carlos Salinas en 1989.

Por Luis A. Medina

Sonora le ayudó a convertirse en el hombre más rico de México al finalizar el sexenio del PRI con el ex presidente Enrique Peña Nieto y con el ex presidente Carlos Salinas en 1989. Los datos duros lo comprueban.

Compraron, a través de su padre Jorge Larrea, en 475 millones de dólares la Compañía Minera de Cananea en 1989 según el análisis de los documentos de compra venta confirmados con Fermín Espinoza, líder del movimiento de la defensa del 5% que aún se debe a trabajadores mineros despedidos en ese año.

El argumento para vender una empresa paraestatal que proporcionaba un estado de bienestar casi socialdemócrata europeo en Cananea (cubría desde alimentación, servicios de salud a domicilio, recreación, sueldos y prestaciones de primer mundo) fue que la mina ya no era costeable.

Eso determinó el Gobierno de Carlos Salinas y les vendió la empresa. No le importó ni vio el daño al medio ambiente que venía. A partir de ese momento la vida en el pueblo cambió. Basta ir para ver como perdió Cananea su brillo histórico. No se contrata a gente local en Grupo México. Se convive normal con la contaminación que se respira y se filtra en el subsuelo. Ustedes ganaron. Nosotros los sonorenses perdimos.

De acuerdo a un análisis de Dulce Olvera de Sin Embargo, presentado en Proyecto Puente, terminó usted como el hombre más rico con Peña Nieto: De 16 mil 700 millones de dólares que reportó Forbes entre 2012 y 2018, acumuló 17 mil 300 millones de dólares. Un aumento de 3.59%. Mientras que los mexicanos con un ingreso menor a la línea de bienestar subió de 60.6 a 62 millones, en el mismo periodo. Hasta Carlos Slim perdió. Ustedes, no.

Hace cinco años contaminó Grupo México todo el río Sonora. Y no se cumplieron los compromisos para remediarlo. Se suspendió la entrega de los 2 mil millones de pesos del Fideicomiso y no se hizo la clínica de atención a los habitantes de la sierra. El derrame de 3 mil metros de ácido sulfúrico en Guaymas encendió las alertas: Si ya se contaminó a todo un río no queremos ensuciar ni perder nuestras playas en el Mar de Cortés. Los sonorenses no lo merecemos. Presumen control de dañosos en 4 minutos, pero la gente no lo cree. Lo mismo dijeron con el río Sonora.

Germán, tal vez no le importe, pero estamos asistiendo a la sexta extinción de las especies en el mundo. La periodista, Elizabeth Kolbert, documenta en su libro ganador del premio Pulitzer, “La Sexta extinción”, derivado de una investigación realizada por David Wake y Vance Vrendemburg, advierten que se han producido cinco grandes extinciones en masa durante la historia del planeta que provocaron una gran pérdida de la biodiversidad.

La primera tuvo lugar, dice Kolbert, en el periodo ordovícico tardío hace unos 450 millones de años. La más devastadora fue la del periodo pérmico, hace 250 millones de años, y se acercó peligrosamente a la aniquilación de la Tierra. La más reciente fue la del periodo cretácico que acabó con los dinosaurios, plesiosauros, mosasauros y amonites. Pero estamos frente a la sexta extinción de las especies en el mundo más catastrófica gracias a la mano del hombre: La industria sin conciencia ambiental y la ignorancia de los seres humanos. Son los anfibios la especie que está primero desapareciendo en el planeta. Le recomiendo leerlo para que se concientice hacia dónde vamos.

Imagínese: Su terminal en el Puerto de Guaymas vende ácido sulfúrico para la navegación. No quiero pensar qué sucederá si se hubieran derramado más litros en el puerto. Actualmente existen más de 400 zonas muertas, sin oxigeno, en los océanos, según Carlos Laorden de El País de España, por contaminación y basura ambiental. Son 13 mil 500 kilómetros cuadrados en el Golfo de México cargado de fósforo y nitrógeno.

Señor Larrea: Urge parar la contaminación contra Sonora. Usted puede destinar recursos para frenar esto. Usted y su negocio son responsables de más de 10 desastres naturales y accidentes con pérdidas humanas desde 1999, según la organización Poder, en México y Perú.

¡El planeta grita basta, no más daño ambiental!, ¡Los sonorenses decimos basta, no más contaminación a nuestras tierras!

Me despido con un proverbio del pueblo indígena de Cree, en Canadá: “Cuando el último árbol sea cortado, el último río envenenado, el último pez pescado, sólo el hombre descubrirá que el dinero no se come”. Está muy a tiempo, señor Larrea. 

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