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Columnas

¡Aún no hay presupuesto!

No contamos con información oficial que explique el motivo o los motivos que impidieron convocar ese pleno, de ahí entonces que se abra el espacio para dar rienda suelta a la especulación.

Por Alvaro Bracamonte Sierra

El 15 de diciembre es la fecha marcada en el calendario para que el Congreso local vote el programa económico del año siguiente, en este caso del 2021. Pero no hubo sesión del pleno para desahogar este asunto por demás relevante. No contamos con información oficial que explique el motivo o los motivos que impidieron convocar ese pleno, de ahí entonces que se abra el espacio para dar rienda suelta a la especulación. En ese tenor, podría decirse que es probable que los legisladores no hayan realizado esa sesión porque no se ha logrado consenso sobre el paquete presentado oficialmente. Las muchas o pocas reuniones que celebraron los diputados de las comisiones hacendarias resultaron insuficientes para consensuar una votación mayoritaria. Es posible incluso que las explicaciones del secretario de Hacienda no convencieran a una parte de los diputados, que estarán reacios a respaldar un proyecto que a su juicio no corresponde con las necesidades de la población.

 

Pudo ocurrir que los representantes del pueblo no se hayan podido poner de acuerdo entre ellos mismos para votar en un sentido u otro. Se sabe que esta legislatura tiene una composición distinta a las anteriores. Si bien la morenista es la bancada con más diputados, por sí mismos no logran mayoría y a veces revelan discrepancias a la hora de votar. Durante dos años esa mayoría no se ha reflejado en cambios sustanciales en el programa económico del Gobierno y prácticamente se ha votado lo mismo que envía el Ejecutivo, pese a que los diputados del tricolor son sólo cinco. Para intentar comprender esta extraña situación hay que remitirnos a la división que muy pronto exhibieron los diputados ganadores en el 2018 y que dio pie a que, con tan pocos legisladores, los priistas impusieran agenda en el Congreso; impusieron la aprobación del presupuesto de 2019 y 2020.

 

La discusión y eventual aprobación del presupuesto sintetiza la disputa política más interesante de la legislatura. No tendría por qué ser de otra manera dado que en éste se expresan los valores, principios y prioridades de cada representación partidaria en el Congreso. Votar a favor o en contra de la propuesta del Ejecutivo muestra dónde está parada cada bancada o cada legislador. Que en el 2018 y 2019 los representantes por Morena votaran en general a favor del paquete económico oficial demostró la capacidad de seducción del Gobierno estatal. El contraste entre visiones de futuro y por tanto de proyectos presupuestarios no se reveló en esas dos ocasiones causando malestar entre algunos dirigentes de ese partido.

 

Si la aprobación del presupuesto es invariablemente un asunto político, con mayor razón lo será el que está a punto de votarse en el Congreso local. Lo es precisamente porque el próximo año se celebrarán elecciones que determinarán el nuevo Gobernador de la entidad.

 

En estas circunstancias, votar a favor o en contra mostrará con claridad la apuesta de cada fracción parlamentaria y de cada legislador en lo particular. Si es a favor del presupuesto oficial, indicará que se está a favor de la oferta política que gira alrededor del candidato de la coalición encabezado por el PRI; si se vota en contra expresará la adhesión a la alianza liderada por Morena. La temporada electoral está generando realineamientos que quizá cambien el sentido de la votación hasta ahora registrada, debido a las alianzas y contra alianzas que en este mes se han intensificado. Por ejemplo, Morena ha conseguido unir a su proyecto político al Panal que cuenta con dos legisladores, al PVEM que tiene uno y también debe sumarse a la ahora independiente, María Dolores del Río. Si se adhieren los petistas que están en pláticas con Morena, no es descabellado pensar que se rechazará la propuesta oficial. Quizá por estas razones no se llevó a cabo la sesión del pleno del pasado martes 15 de diciembre ¿Qué pasará? Nadie en su sano juicio puede prever con certeza que rumbo tomará esta importante decisión. Por lo pronto, que corran las apuesta.

 

Álvaro Bracamonte Sierra. Doctor en Economía. Profesor-investigador de El Colegio de Sonora.

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