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Columnas Pros y contras

Al golpe del remo...

Quizá equivoca la respuesta, quizá sepa cosas que decidió no revelar en esa conferencia de prensa de ayer en Hermosillo.

Por Sergio Valle

Sola, así se ve la alcaldesa de Guaymas, Sara Valle Dessens frente a los hechos de violencia que de algún modo no trágico la han alcanzado hasta su domicilio particular, en el que ha vivido por 20 años, según ella misma lo afirma.

Quizá equivoca la respuesta, quizá sepa cosas que decidió no revelar en esa conferencia de prensa de ayer en Hermosillo.

Pero nadie hoy quisiera estar en los zapatos de la alcaldesa de ese puerto que hoy vive envuelto en un temor generalizado por los hechos de violencia que se volvieron cotidianos en cualquier lugar y a cualquier hora.

Requiere que la escuchen en el Gobierno federal y vino a la capital del Estado a presentarse con los colegas reporteros a quienes dio su muy personal visión sobre los que podrían estar detrás de esos ataques.

Busca pues que la escuche el Gobierno de la 4T, ese al que ella pertenece.

Lo que no sé es si ella escuchó cuando le hablaron y le informaron de la situación que prevalece en la ciudad que gobierna.

Simplemente no lo sé, pero sí recuerdo que en ese Municipio hubo resistencias a instalar un mando militar en la Policía Municipal.

No es que tenga algo que ver, nomás que me acabo de acordar y se los quise decir.

Podría acaso ponerme a profundizar por qué, desde mi perspectiva, Sara Valle pareciera estar sola.

Sería sin embargo negarle importancia a la coyuntura y meterme a juzgar la actuación de ella como autoridad local, como si fuese el origen de todo mal en esa región. No creo que sea así.

Lo que me parece infinitamente más importante, más allá de hacer un juicio sobre la actuación pública de Valle, es apuntar que si acaso ella está sola, más lo está la sociedad guaymense.

Que si a ella la dejan sola, están dejando solas a las miles de familias, mujeres y hombres de bien de ese puerto que no merecen ese trato.

Entonces, no sería para mí el momento de hacer un juicio duro contra el Gobierno de Sara, si acaso lo merece será después.

Hoy, es interés superior, es en todo caso poner orden en esas calles, colonias y amplias zonas rurales que parecen estar bajo control de grupos criminales que al disputarse los territorios, mantienen atemorizada a la gente.

No se trata de esconderle los errores al Gobierno municipal de Guaymas, pero sí de priorizar las cosas.

Mire, que hasta con el ex marido anda batallando.

Y no lo digo yo sino ella misma en la conferencia de ayer.

Alfonso Durazo, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno federal, seguro recibió el mensaje que le mandaron de acá, en el que con moderado lenguaje le reclaman su indiferencia frente a las complicaciones que se viven en materia de inseguridad en la región de Guaymas y Empalme.

Hay mucha información cruzada en ese tema, porque así como hemos escuchado el reclamo de la alcaldesa, otros actores sostienen que no se ha dejado ayudar.

Morena, como partido político, está más enfrascado en su proceso de renovación de la dirigencia.

El Partido del Trabajo metido en sus asuntos internos.

Los legisladores de la 4T en lo suyo.

Veo pues que ninguno de los actores de esa ola que arrasó en las elecciones pasadas, se ha manifestado con energía sobre lo que le sucedió a Sara Valle.

Y no lo harán, no pueden porque están amarrados políticamente, no pueden escupir para arriba.

¿Va a renunciar Sara Valle? No tengo la menor idea.

Al final, si eso sucediera, el problema es el mismo y se tiene que resolver.

Si la alcaldesa se quedó sola por sus malas decisiones políticas, lo lamento sinceramente.

Pero es inaceptable trasladar ese abandono a una sociedad que sigue esperando respuestas y que reclama recuperar sus calles y plazas.

NOTA:

El título de esta colaboración atiende solamente a la nostalgia del autor por ese pedazo de Sonora que hoy parece sucumbir a las ráfagas del crimen organizado.

Yo eché raíces en Hermosillo hace mucho, pero siempre una parte de nosotros se queda allá de donde hayamos salido y nos duele cuando pasan cosas malas.

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