La elección virtuosa de subalternos
En los años treinta del siglo pasado el binomio enseñanza-atención fue progresando, los médicos se incorporaban dinamizando las instituciones e innovando en la arquitectura organizacional.
El perjuicio provocado en salud no cede, los pretextos y las justificaciones son irracionales, desde culpar al algoritmo hasta evidenciar que se desconoce la importancia de la logística.
La preocupación por la salud viene de lejos, en el México independiente se fue transitando paulatinamente de la caridad religiosa a la responsabilidad gubernamental, se adecuaron leyes y se edificaron hospitales pero no será hasta entrado el siglo XX que la materia se convirtió en centro de las administraciones.
En los años treinta del siglo pasado el binomio enseñanza-atención fue progresando, los médicos se incorporaban dinamizando las instituciones e innovando en la arquitectura organizacional.
La mejora no consistió únicamente en la designación de titulares con ascendencia profesional y capacidad de gestión sino en la elección virtuosa de subalternos, para dar una perspectiva hay que acudir a la figura del doctor Manuel Martínez
Báez -primer subsecretario de Salud entre 1943 y 1946-, parasitólogo, experto en salud pública, estudioso de la oncocercosis (ceguera de los ríos) y protagonista junto al doctor Eliseo Ramírez Ulloa, de la creación en 1939 el primer instituto nacional de salud, el Instituto de Salubridad y Enfermedades Tropicales (ISET), el doctor Ramírez Báez también formó parte en la fundación de la OMS.
En los siguientes sexenios eminentes médicos nutrieron una larga lista de subsecretarios: Guillermo Soberón, Jesús Kumate, José Narro, Roberto Tapia Conyer, Pablo Kuri, Mercedes Juan, Mauricio Hernández entre otros de igual relevancia. La subsecretaría nunca fue un espacio para la improvisación sino el destino más importante en la operación de la institución.
Esa larga tradición se quebrantó en 2018, un nefasto oportunista fue el causante de una debacle sanitaria, la administración actual que inició en 2024 imitó la ruta, el subsecretario de Salud, Eduardo Clark, es un politólogo del ITAM, sin experiencia en la materia y protagonista de desatinos que alejan irremediablemente la recuperación de la institución.
El titular de Salud es irrelevante, ya se ha cumplido el primer tercio de la administración y continúa insistiendo en negar la objetividad más cruel: El desastroso estado del sistema sanitario al cual se suman el IMSS, IMSS-Bienestar e Issste, las protestas de médicos y enfermeras cunden por el País acompañadas de dramáticos casos patentizando lo que se niega.
En este Gobierno no hay manera de separar el amiguismo y la ideología del profesionalismo, no hay modo de que entiendan que el estudio y la preparación son méritos que definen resultados, no hay forma de hacerles comprender que una salud pública desastrosa compromete el futuro de una nación y que la muerte de niños por incompetencia y obnubilación ideológica es más que una negligencia.
En 1792 Bertrand Barère de Vieuzac en Francia delineó frente a la Convención las directrices que debía seguir una República:
“Cualquier cosa que pueda contribuir a establecer alguna forma de dependencia de un hombre sobre otro debe ser proscrita en la República; el trabajo debe ser honrado, la infancia acogida y educada, la vejez respetada y alimentada, la enfermedad curada y aliviada” (citado en Javier Moscoso, Promesas incumplidas: Una historia política de las pasiones. 2017).
La mandataria anuncia una gira para revisar las condiciones en hospitales y centros de salud, ojalá reflexione, el problema no son la instituciones sino quienes las dirigen.
Este régimen tiene al País en el abandono dejando morir a recién nacidos, niños y a la población más vulnerable, para traicionar lo más elemental en lucha de las naciones convertida en una aspiración social irrevocable: “La enfermedad curada y aliviada”.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados