Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas /

Y tan cerca de los Estados Unidos: Geopolítica de México

México puede -y debe- mantener una política de independencia, soberanía y sana distancia frente a su vecino del Norte.

Nicolás Pineda

Y SIN EMBARGO

Hace unos días, cuando yo empezaba a leer el libro Los próximos 100 años del analista geopolítico George Friedman coincidió con la nueva escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán. El texto ofrece una perspectiva interesante para entender el reacomodo de fuerzas que parece estar ocurriendo en la política mundial. Friedman intenta mirar más allá de las coyunturas actuales y observar las grandes tendencias de largo plazo. De esa lectura rescato dos ideas que resultan especialmente relevantes para México.

LA ERA ESTADOUNIDENSE

Contra lo que suele repetirse en muchos análisis, Friedman sostiene que Estados Unidos seguirá siendo la primera potencia mundial durante buena parte del siglo XXI. Incluso afirma que la “era estadounidense” apenas está comenzando.

Las razones son estructurales. Estados Unidos posee una geografía excepcional: vastas tierras agrícolas, una red de ríos navegables sin equivalente en el mundo, abundantes recursos energéticos y acceso a dos océanos que funcionan como barreras naturales de defensa y lo convierten en una fortaleza inexpugnable.

Estas ventajas geográficas han facilitado su dominio de los dos océanos y más recientemente del espacio para apuntalar su seguridad estratégica y su hegemonía mundial. Estas características geográficas no las tienen ni Rusia ni China.

A lo anterior se suma la gran capacidad y necesidad de los Estados Unidos para atraer inmigrantes, su liderazgo tecnológico y una red global de alianzas que funciona como un sistema de “amortiguadores” geopolíticos frente a otras potencias.

China, que muchos consideran el futuro rival hegemónico, enfrenta problemas que limitan ese ascenso: un rápido envejecimiento demográfico, grandes desigualdades regionales y un entorno geopolítico rodeado de competidores. Por ello, Friedman no cree que China logre desplazar a Estados Unidos del primer lugar en el sistema internacional. El único gran riesgo estratégico para los Estados Unidos es su vecino del Sur.

EL FUTURO DE MÉXICO ESTÁ LIGADO A LOS EUA

El segundo punto que destaca Friedman es que uno de los mayores desafíos estratégicos de Estados Unidos a largo plazo podría ser México. No por razones militares, sino por su cercanía geográfica, su peso demográfico y la profunda interdependencia económica entre ambos países.

México es el único país en el mundo que comparte una frontera extensa con la mayor economía del planeta y que además cuenta con una enorme población de origen mexicano dentro de los propios Estados Unidos. Esa realidad crea vínculos económicos, culturales y demográficos que Washington no puede ignorar.

De hecho, el crecimiento y prosperidad de Estados Unidos dependerán en buena medida de mantener un flujo importante de inmigrantes -legales y seleccionados- que sostengan su fuerza laboral. Entre ellos, los mexicanos ocupan un lugar preponderante.

México puede -y debe- mantener una política de independencia, soberanía y sana distancia frente a su vecino del Norte. Incluso esa posición puede servir para negociar mejores condiciones y ventajas.

Pero sería temerario pensar que México puede desentenderse de Estados Unidos o aspirar a convertirse en una especie de nueva Cuba “libre” que rete a su poderoso vecino.

Nos guste o no, el destino de México está profundamente ligado al de Estados Unidos. Si México logra reducir la pobreza, contener la inseguridad y aprovechar su integración económica con América del Norte, Friedman pronostica que hacia finales del siglo XXI podría convertirse en una potencia regional de primer orden, similar a las europeas.

Nada está escrito. Pero la geografía, la demografía y la economía sugieren que el futuro de México no se jugará lejos de Estados Unidos, sino precisamente a su lado y como su socio estratégico.

Nuestra perspectiva siempre ha sido que México está muy lejos de Dios y demasiado cerca de los EUA. Y sin embargo, si México juega bien sus cartas, en esa cercanía puede estar también su mayor oportunidad de prosperidad y desarrollo.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí