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Una semana…

Estamos prácticamente en la víspera de los comicios y una tragedia empañó el proceso: En San Pedro Garza García.

Estamos prácticamente en la víspera de los comicios y una tragedia empañó el proceso: En San Pedro Garza García, quizá el municipio más próspero del País, los vientos tumbaron el templete mientras se realizaba el cierre de campaña de la candidata de Movimiento Ciudadano a la alcaldía. Ahí estaba el aspirante a la Presidencia por ese partido, Jorge Álvarez Máynez, que pudo escapar del escenario cuando empezó el derrumbe.

No fue un incidente menor, se habla de nueve personas muertas y unas 120 lesionadas. Es verdad que las ventiscas en esa región pueden ser violentas, y no hay sospecha o indicio de sabotaje alguno, pero sin duda hay una cierta ineptitud de quienes proveyeron y colocaron el templete. Se debe investigar y sancionar a los responsables. Es de esperar, por otra parte, que el Movimiento se reponga y termine el proceso electoral en tiempo y forma, por más que un golpe tal resulte difícil de asimilar. Además de los caprichos de la naturaleza, la semana se anuncia un tanto movidita, y no por esfuerzos sinceros de captar simpatías y la anuencia de los ciudadanos, sino por una especie de voluntad marrullera y embaucadora que no parece tener reparos en enlodar un proceso que debería ser democrático y civilizado, en el afán de mancillar la imagen de la candidata puntera; con lo cual consiguen, en primer lugar, mancharse a sí mismos, por más que, como suele suceder, la cobardía de esos grupúsculos y personajes los mueve a no dar la cara.

Hay una cierta desesperación entre quienes apoyan a la candidata de Fuerza y Corazón, Xóchitl, que los empuja a esparcir rumores y engañar sin pudor; ya lo anunció Castañeda cuando afirmó que hay que mentir y mentir, con lo cual anula la lógica y el cimiento de una democracia: Que cada ciudadano esté informado, pueda analizar planes, proyectos y ofertas de los aspirantes, y emita su voto libremente, con responsabilidad y en posesión de una libertad de elegir un mandatario capaz y comprometido con la nación y sus habitantes. Es un ideal, por supuesto, pero eso no obsta para que los mexicanos vayamos intentando limpiar los procesos, transparentar la información, acudir a la inteligencia y razón de los electores, en vez de engañarlos con mentiras y amenazas huecas, que lo que queremos es dar primacía a la inteligencia rectamente orientada hacia la verdad y que propugne acciones asentadas en el análisis y movidas por una ética política, social y humana, que nos mueva a trabajar por mejorar a la sociedad y comunidad en su conjunto, no a degradarla agitando apócrifos petates de difuntos.

En fin, en unos días que se anuncian agitados y vocingleros, lo que tenemos que hacer es conservar la calma y no caer en provocaciones: Hay muchos que están intentando desestabilizar el proceso y desequilibrar a los electores. Una regla básica es que cualquier comentario o “noticia” que pretende asustar, dar miedo o paralizar la voluntad o razón, es muy probable que sea falsa y no abona a la sanidad del proceso electoral, y menos a la propia salud física o mental: Hace unas semanas una señora de muy buena voluntad y más ingenuidad, me dijo que los de la 4T van a cerrar la Villa de Guadalupe y prohibir que se rece el rosario. Si a eso añadimos los rumores de que van a confiscar la propiedad de las casas particulares, resulta prístino que sólo pretenden asustar y agitar las aguas…

Resulta buena idea, aprovechar la semana para repasar a las y los aspirantes, sus planes y propuestas, desde una inteligencia tranquila y madura, para ejercer el voto con buena conciencia y responsabilidad. Y tener claro que si el preferido o preferida, no resulta electo, no pasa nada, no se va a caer el mundo, ni resquebrajar el País. Sobreviviremos, y vale hacerlo con tranquilidad y garbo, que tendremos otra oportunidad en tan solo seis años…