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Un sacrificio por los niños

Hace unos años, el papa Francisco beatificó al primer mártir de la Iglesia Católica asesinado por la mafia. Se llamaba Giuseppe Puglisi, conocido popularmente como padre Pino, sacerdote italiano.

1) Para saber

“El mayor mal es la falta de amor y caridad, la terrible indiferencia hacia nuestro vecino que vive al lado de la calle, asaltado por la explotación, corrupción, pobreza y enfermedad”. (Santa Madre Teresa de Calcuta).

Interesarnos por los demás ha de ser la característica del cristiano. El papa Francisco señala que el filósofo Pascal, no se limitó a refugiarse en su ciencia, sino que procuró toda su vida transmitir el gran tesoro de la fe a quienes carecían de ella y alejarlos del error y del pecado. Para ello formuló argumentos para iluminar a los demás para que descubran la fe: A "aquellos que no la tienen, nosotros sólo podemos dársela por razonamientos, en espera de que Dios se la dé por sentimiento de corazón”. El papa Francisco elogia esa evangelización llena de respeto y paciencia, y que nuestra generación haría bien en imitar.

2) Para pensar

Hace unos años, el papa Francisco beatificó al primer mártir de la Iglesia Católica asesinado por la mafia. Se llamaba Giuseppe Puglisi, conocido popularmente como padre Pino, sacerdote italiano.

El padre Pino Puglisi, hijo de Carmelo, zapatero, y de Josefa, costurera, era párroco en Palermo, un lugar dominado por la mafia. Carecían de escuela secundaria, comisaría, o centro de salud. Don Pino fue un férreo defensor de los niños usados por la mafia siciliana para distribuir heroína y otras drogas. Organizó un hogar para salvarlos en el barrio donde él mismo nació. Colaboró en una "Casa de Hospitalidad", para ayudar a mujeres jóvenes y madres solteras en dificultad. En enero de 1993, inauguró el hogar para niños "Padre Nuestro", para rescatar a los menores de la mafia. El hogar fue punto de referencia para los jóvenes y las familias en la comunidad, les transmitió la esperanza de que podían aspirar a cultivar una sociedad de bien.

Ante su constante tarea evangélica y social, la mafia lo declaró enemigo y comenzó a acosarle, dándole una paliza. No se rindió, incluso rechazó cualquier donativo de procedencia dudosa. Trataron de intimidarle, dejándole animales muertos en la puerta de su casa o quemando parte de su parroquia. A sólo nueve meses después de inaugurar el hogar, en la noche del 15 de septiembre de 1993, día de su 56 cumpleaños, fue asesinado frente a su iglesia a manos de un sicario de la mafia, que confesó más tarde que lo hizo por odio a la fe. Después diría el asesino que antes de dispararle, don Pino le miró a los ojos y le sonrió mientras le decía que ya lo esperaba.

Decía don Pino que sus iniciativas son un signo: "Lo hacemos para poder decir: Dado que no hay nada, nosotros queremos remangarnos la camisa y construir algo. Si cada uno hace algo, entonces se puede hacer mucho".

Ya se filmó en Italia la película "A la luz del sol", basada en la vida de don Pino.

3) Para vivir

También el papa Benedicto XVI comentaba que D. Pino tenía un corazón que ardía de auténtica caridad pastoral; en su celoso ministerio dio amplio espacio a la educación de los muchachos y de los jóvenes, y a la vez trabajó para que cada familia cristiana viviera su vocación fundamental de primera educadora de la fe de los hijos. Un ejemplo de quien supo amar entregando su vida por los demás.

José Martínez Colín es sacerdote, ingeniero (UNAM) y doctor en Filosofía (Universidad de Navarra). (articulosdog@gmail.com).

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