En alianza Durazo y Bours
En los años sesenta y setenta, los obregonenses se sentían tan poderosos que peleaban fuerte por convertir a Ciudad Obregón en la capital del Estado.
El Gobernador del Estado Alfonso Durazo y el ex mandatario Eduardo Bours (2003-2009), han empezado a trabajar juntos con el propósito de destrabar todo lo que esté trabado en el Sur de la entidad.
Tal anuncio se hizo público el pasado miércoles 17 de agosto en evento de reapertura del hotel San Carlos Plaza de Carlos Benito Astiazarán y su hija Marisol.
El proyecto de que Durazo y el obregonense Bours trabajen de la mano por el bien de Sonora, suena sorpresivo y a la vez interesante, pero ¿qué tanta influencia mantiene Bours entre los diferentes grupos que sobresalen en Obregón, en Navojoa y demás poblaciones importantes del Sur de la entidad? Eso habrá que verlo.
Por lo pronto cabe recordar que históricamente los forcejeos sociales, deportivos y políticos entre Ciudad Obregón y Hermosillo han sido notorios y la mayoría de las veces (sino es que todas), muy apasionados.
Las familias mejor posicionadas en la cabecera municipal de Cajeme (los Bours por delante) y sus seguidores -un gran porcentaje son sus empleados-, pelean con fervor contra todo lo que huela a Hermosillo; desde qué ciudad es la más bonita hasta cualquier obra infraestructura pública asignada a la capital sonorense.
En contraste, las familias más exitosas de Hermosillo no voltean tanto hacia Obregón y en todo caso minimizan cada vez más los misiles cajemenses. Le sacan jugo a su condición de ser capitalinos y con el paso de los años la clase VIP de Hermosillo ha madurado más que la de Obregón.
Los líderes obregonenses han quedado atrapados en sus tiempos de gloria de hace 50 años (cuando Sonora era el granero de México), mientras que sus similares hermosillenses han evolucionado para bien, adoptando una visión más abierta.
La economía e infraestructura de ambas ciudades, antes muy similares, ahora se diferencian de una forma por demás elocuente.
En los años sesenta y setenta, los obregonenses se sentían tan poderosos que peleaban fuerte por convertir a Ciudad Obregón en la capital del Estado.
Con Faustino Félix Serna como Gobernador (oriundo de Pitiquito, pero obregonense por adopción), los ánimos en aquella ciudad estaban en su máximo, respecto al proyecto de quitarle a Hermosillo el Palacio de Gobierno y cambiarlo al corazón de Obregón por lo rumbos de la calle 5 de febrero y Allende.
Entre algunos eventos que emocionaban a los cajemenses porque se tomaban como claras señales de que Obregón terminaría siendo la número uno y Hermosillo la dos, fue la construcción simultánea de los estadios de beisbol en 1972, con aforos y diseños parecidos.
También, la llegada a esa ciudad de las oficinas de Hacienda con influencia regional al igual que el IMSS, hacían abrigar los deseos de grandeza de los obregonenses.
Sin embargo, en las décadas recientes la realidad ha puesto a cada ciudad en su lugar. En Obregón “los reyes” viven cada vez mejor y la población cada vez peor, en tanto que en Hermosillo las desigualdades se achican y la ciudad evoluciona por estar abierta a las inversiones multisectoriales.
Es un hecho que las diferencias siguen vigentes y se amplifican y Durazo le apuesta a que su amigo Bours, le ayude a aterrizar en el Sur su plan de un desarrollo económico equilibrado.
Veremos si prospera porque los terratenientes de Obregón no son precisamente unas “peritas en dulce”.
¿Qué otro factor animaría la alianza Durazo-Bours?
Podría ser la animadversión que tanto uno como otro tienen contra Beltrones.
SE MUEVE RÁPIDO LA CTM
La central que encabeza en Sonora, Javier Villarreal Gámez, se está moviendo rápido ante la próxima entrada en vigor en el Estado de la reforma laboral, la cual entre otras cosas quitará la discrecionalidad en las elecciones de sindicatos.
Ahora sí el líder cetemista “está haciéndole cariños” a los trabajadores al salir en su defensa contra la inflación, la vivienda social y hasta con temas del seguro social.
Este fin de semana, Villarreal Gámez recibió al presidente López Obrador con las tres peticiones de marras diciéndole: “Le damos la más cordial bienvenida, lo saludamos con gran entusiasmo y esperanza en su visita a Sonora y exponemos a usted, las demandas y necesidades más urgentes para los trabajadores y sus familias”.
De entrada las exigencias del sindicalista ponen a temblar al empresariado sonorense porque pide un aumento salarial emergente para proteger a los trabajadores contra una inflación superior al 30%; tres veces más que la del Inegi.
La CTM juega rudo para llamar la atención.
Javier Villegas Orpinela tiene maestría por el Itesm, economista UANL y diplomado en Northwestern University. Director de la revista Correo y profesor de Economía en la Unison.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados