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Que los niños hospitalizados también aprenden sin retrasarse, el objetivo de tres egresadas de psicopedagogía hospitalaria

El proyecto busca que menores que permanecen internados puedan mantener actividades educativas durante su tratamiento, además de contar con acompañamiento que les permita distraerse y continuar aprendiendo.

Que los niños hospitalizados también aprenden sin retrasarse, el objetivo de tres egresadas de psicopedagogía hospitalaria
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Mexicali,B.C.- Permanecer en un hospital durante semanas o incluso meses también puede significar para un niño alejarse de la escuela y detener su proceso de aprendizaje. Esta situación fue detectada por tres egresadas de Psicopedagogía, quienes buscan atenderla mediante un proyecto de psicopedagogía hospitalaria en Mexicali.

Flor Juárez, Nailea Lara y Diana Velasco detectaron esta necesidad durante sus prácticas profesionales en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) 31, donde tuvieron contacto con menores que permanecían hospitalizados y con sus familias.

Explicaron que la experiencia les permitió observar que, aunque existe una ludoteca para que los niños puedan jugar y mantenerse activos, el espacio no está diseñado específicamente para atender sus necesidades educativas.

Flor Juárez explicó que la psicopedagogía hospitalaria busca generar un enlace entre el menor, el hospital y la escuela, con el objetivo de que la hospitalización no represente una interrupción total de su formación.

“El psicopedagogo hospitalario es un enlace entre la escuela y el hospital”, explicó.

Como ejemplo, señaló que un menor hospitalizado que tenga tareas de matemáticas podría recibir acompañamiento para continuar con ellas, además de una evaluación que permita conocer en qué etapa de aprendizaje se encuentra y, posteriormente, mantener comunicación con su profesor titular.

J.J. Morales

Encontraron una necesidad durante sus prácticas

Antes de llegar al IMSS 31, las estudiantes buscaron distintas instituciones donde pudieran realizar prácticas relacionadas con la psicopedagogía hospitalaria.

Una fundación que apoya a niños con cáncer fue uno de los primeros espacios que les abrió las puertas. Ahí entrevistaron a madres, padres y personas encargadas del cuidado de los menores.

En ese lugar identificaron que uno de los principales problemas era la continuidad educativa, pues los tratamientos pueden impedir que los niños asistan a un salón de clases.

Posteriormente, con apoyo de docentes de la carrera, pudieron realizar actividades en la ludoteca del IMSS 31.

Diana Velasco explicó que el espacio funciona como un lugar de distracción para los menores mediante juegos y libros; sin embargo, las egresadas observaron que existe una oportunidad para incorporar actividades que también atiendan su desarrollo educativo.

Durante su estancia realizaron encuestas con madres, padres y niños para conocer sus experiencias y necesidades.

Entre sus principales observaciones, destacaron que la ludoteca solamente funciona los jueves y viernes, de 09:00 a 12:00 horas, por lo que consideran que el servicio podría ampliarse.

“Hay niños a los que les toca estar el resto de la semana dentro del hospital, sin distracción alguna”, señaló Juárez.

También trabajan en una manta educativa

Como parte del proyecto, las jóvenes diseñaron actividades que puedan realizarse directamente desde la cama, debido a que algunos menores no tienen posibilidad de desplazarse dentro del hospital.

Para ello, buscan elaborar una manta o sábana con actividades educativas y juegos que pueda utilizar el menor acompañado por un adulto.

El diseño de las actividades ya fue desarrollado por las estudiantes, pero ahora buscan a alguien que pueda apoyarlas en la elaboración del material.

Su intención, además de concretar este proyecto, es que la psicopedagogía hospitalaria tenga mayor reconocimiento y pueda desarrollarse como un área de atención para los menores hospitalizados.

Para las egresadas, la experiencia también modificó la manera en que entienden su profesión.

“Verlos ahí motivándose diario, querer jugar, querer aprender algo nuevo, se motivaba uno para estar con ellos”, compartió Diana Velasco.

Nailea Lara destacó que uno de los aprendizajes que se llevó fue la confianza que los niños pueden desarrollar con quienes los acompañan durante su estancia en el hospital.

“A mí me gustó mucho escucharlos, que se sintieran acompañados y que se pudieran abrir y expresar lo que sentían”, expresó.

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