Hay más de mil menores en albergues de BC, pero no todos pueden ser adoptados
La mayoría permanece bajo resguardo mientras se define su situación jurídica y se busca, antes que nada, una posible reunificación con su familia de origen o extensa.

Mexicali, B.C–En Baja California hay mil 373 niñas, niños y adolescentes que actualmente permanecen institucionalizados en albergues temporales o casas de asistencia social privada; sin embargo, la cifra no representa el número de menores que están disponibles para adopción.
La titular del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Baja California, doctora Mavis Olmeda García, explicó que los menores ingresan a estos espacios como parte de medidas de protección mientras se determina su situación jurídica y se analiza si pueden regresar con sus familias.
“Esto no quiere decir que todos sean sujetos de adopción”, aclaró Olmeda García, al señalar que todavía existen casos en los que es posible una reunificación con los padres, familiares como abuelos o tíos, o incluso con alguna persona significativa para el menor.
La adopción, por lo tanto, representa solo una de las posibles rutas para los menores que se encuentran bajo resguardo.
Antes de llegar a esa instancia se revisa si existen condiciones para que regresen con su familia de origen y, cuando esto no es posible, se consideran otras redes familiares.
En el caso de los padres, también se realizan procesos para que puedan recuperar las condiciones necesarias para hacerse cargo nuevamente de sus hijos.
Entre las situaciones que pueden derivar en la intervención de las autoridades se encuentran contextos de vulnerabilidad en los que las familias carecen de herramientas o condiciones suficientes para garantizar el cuidado de los menores.
La prioridad, explicó la titular del DIF estatal, es evitar que la separación familiar sea definitiva cuando todavía existen posibilidades de recuperar un entorno seguro.
“El lugar ideal para que estén estas niñas y estos niños es con sus familias, es con su papá, es con su mamá”, señaló la funcionaria, al destacar que una parte del trabajo consiste precisamente en apoyar a las familias para que puedan recuperar sus capacidades de cuidado.
30 familias se preparan para adoptar
Mientras se define la situación de los menores, también existe un proceso paralelo para las personas interesadas en adoptar.
Actualmente, 30 familias se encuentran en capacitación dentro de la Escuela para Padres, como parte de su proceso de certificación, además, existe otro grupo de familias que ya concluyó las evaluaciones correspondientes y cuenta con certificado de idoneidad.
Uno de los retos del proceso es modificar la idea de que la adopción debe centrarse principalmente en bebés recién nacidos.
Olmeda García explicó que durante años las familias solían solicitar bebés de hasta seis meses, mientras que otros perfiles tenían menos posibilidades de encontrar un hogar.
El trabajo de preparación busca ampliar esa perspectiva para que también exista apertura hacia adolescentes, grupos de hermanos y menores con determinadas condiciones de salud.
De hecho, ya se han concretado adopciones de adolescentes y de grupos de hermanos, incluidos grupos de hasta tres menores, según informó.
“El derecho a vivir en familia es de todas y todos”, afirmó la funcionaria, al señalar que ese derecho no debe limitarse por la edad del menor.
La adopción no termina con la entrega
El proceso tampoco concluye cuando un menor es integrado a una nueva familia, ya que la titular del DIF Baja California explicó que las familias reciben información sobre aspectos médicos, emocionales y de origen del niño, niña o adolescente antes de concretar la adopción. Además, existe acompañamiento posterior para atender situaciones relacionadas con salud, crianza o adaptación.
En los últimos dos o tres años se ha presentado una solicitud de revocación, de acuerdo con la información proporcionada, relacionada con circunstancias de la familia adoptante y no con una conducta atribuible al menor.
La intención de este seguimiento es precisamente detectar dificultades y brindar apoyo antes de que una situación familiar llegue a un punto irreversible.
También hay menores que salen de los albergues
Otro de los aspectos abordados por Olmeda García fue la salida de menores de los centros de asistencia, donde pidió evitar el término “fuga”, al considerar que se trata de niñas, niños y adolescentes que no están privados de su libertad.
En estos casos se habla de egresos y se activa un protocolo de búsqueda en coordinación con la Fiscalía General del Estado y las corporaciones de seguridad.
Algunos de estos casos ocurren cuando los menores ya se encuentran en proceso de reunificación con sus padres, abuelos, tíos u otras personas significativas, por lo que la salida puede terminar vinculada con el regreso a una red familiar.
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