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BC colabora en creación de su propio sistema de alerta temprana de huracanes tras la lección del devastador Otis

Científicos de Baja California y la UNAM desarrollan “Apixqui”, una red de boyas, drones submarinos e inteligencia artificial.

BC colabora en creación de su propio sistema de alerta temprana de huracanes tras la lección del devastador Otis

Ensenada, B.C.– El huracán Otis dejó una lección brutal en 2023; los modelos de pronóstico no fueron capaces de anticipar la velocidad con la que el ciclón se intensificó en pocas horas antes de impactar las costas de Guerrero, convirtiéndose en el huracán más agresivo registrado en el Pacífico mexicano en los últimos 40 años.

Esa falla científica, que costó vidas e infraestructura, impulsó al gobierno federal a convocar a la comunidad científica para construir algo que México no tenía: un sistema propio de monitoreo y alerta temprana de ciclones tropicales.

Así nació Apixqui, término náhuatl que significa “vigilante del agua”, un proyecto estratégico nacional coordinado por la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación en el que participan el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, la Secretaría de Marina y el Servicio Meteorológico Nacional de la Conagua.

Boyas, drones submarinos e inteligencia artificial

El sistema opera mediante tres herramientas principales. La primera son los gliders, vehículos submarinos autónomos no tripulados capaces de navegar dentro de ciclones activos y registrar datos oceanográficos en tiempo real.

En 2025, estos dispositivos monitorearon al ciclón Priscilla desde su formación hasta que alcanzó categoría 2, cuando en conjunto con la tormenta tropical Raymond provocó lluvias torrenciales y el desbordamiento de ríos en siete estados del país.

Apixqui, es un término náhuatl que significa "vigilante del agua".│Foto: Cortesía / CICESE

La segunda herramienta son las boyas metoceánicas, plataformas flotantes con sensores que miden en tiempo real variables como la temperatura del mar y la velocidad del viento.

El proyecto contempla la instalación de al menos seis boyas a lo largo de las costas del Pacífico mexicano.

La tercera es la modelación numérica avanzada, que procesa miles de datos en equipos de supercómputo e integra inteligencia artificial para mejorar la predicción de la trayectoria e intensidad de los ciclones.

La pregunta que Otis dejó sin respuesta

Uno de los objetivos centrales de Apixqui es entender por qué algunos ciclones se intensifican de forma tan rápida e impredecible, como ocurrió con Otis. La doctora Sheila Estrada-Allis, investigadora del Departamento de Oceanografía Física del CICESE y responsable del proyecto, señaló que el papel del océano en esos procesos de intensificación rápida sigue siendo una pregunta abierta que el sistema busca responder con datos reales obtenidos durante eventos activos.

El proyecto, planteado en tres etapas anuales, se encuentra actualmente en su primera fase. │Foto: Cortesía / CICESE

El producto final será una plataforma de colaboración interinstitucional que integrará observaciones y pronósticos en tiempo real, dirigida principalmente a las autoridades de protección civil para mejorar la toma de decisiones antes de que un huracán toque tierra.

El proyecto, planteado en tres etapas anuales, se encuentra actualmente en su primera fase. Aunque el énfasis inicial es en el Pacífico mexicano, se prevé que el sistema pueda extenderse al Golfo de México y el Mar Caribe en etapas futuras.

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