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Perdió todo tras deportación; Alfredo halla segunda oportunidad tras sobrevivir al fentanilo en Mexicali

Tras vivir en calle, un hombre de Sonora encontró estabilidad apoyando a tejuineros en Río Nuevo; “si me dan trabajo, no pienso en el vicio”.

Perdió todo tras deportación; Alfredo halla segunda oportunidad tras sobrevivir al fentanilo en Mexicali

Mexicali,B.C.-A la orilla de lo que hoy es una de las principales vialidades en Mexicali, el Río Nuevo, Alfredo Raygoza decidió establecerse con una pequeña casa de madera y acompañado de su perrita Paloma, con una lucha interna contra sus problemas de adicciones a las drogas y el alcohol.

Su historia inició tras ser deportado de Estados Unidos en el 2019, dejando su familia en Arizona; llegó a Mexicali sin un rumbo claro.

Tras la deportación, intentó primero establecerse en su Magdalena, Sonora, su lugar de origen, pero al no encontrar oportunidades de empleo, decidió moverse a Mexicali, una ciudad de oportunidades, como él la reconoce, pero lamentablemente cayó en el consumo de la metanfetamina.

Foto: Javier Gallegos

Llegué porque me deportaron (...) aquí en Mexicali hay mucho trabajo, mucha bendición”, expresó Raygoza.

Durante su periodo en la ciudad, Alfredo Raygoza vivió condiciones precarias a la orilla del Río Nuevo, construyendo un pequeño cuarto improvisado con madera dentro de un baldío, en compañía de su perrita Paloma.

A la orilla de lo que hoy es una de las principales vialidades en Mexicali, el Río Nuevo, Alfredo Raygoza decidió establecerse con una pequeña casa de madera y acompañado de su perrita Paloma l Foto: Javier Gallegos

Lili Valenzuela, comerciante del área dedicada a la venta de tejuino, recordó que el acercamiento con Alfredo comenzó de forma espontánea.

Lili Valenzuela, comerciante del área dedicada a la venta de tejuino, recordó que el acercamiento con Alfredo comenzó de forma espontánea l Foto: Cortesía

Él tenía su pequeña casa de madera cuando recién llegó, comenzó barriendo, se empezó a acomodar con la limpieza y poco a poco empezó a trabajar con nosotros”, comentó Lili.

Lo que marcó la diferencia fue su disposición constante por apoyar; no solo cumplía con las tareas, sino que mostraba iniciativa, lo que generó confianza entre quienes lo rodeaban, y con el tiempo incluso lo apoyaron con un salario y comida.

Recientemente, Lili y su esposo lograron entregarle una casa rodante y Alfredo dejó atrás su casa improvisada, por lo que ahora habita en una tráila que le prestaron, en donde incluso cuenta con refrigeración y una pequeña planta de luz, dándole condiciones de vida más dignas.

La rutina de Alfredo Raygoza le ha ayudado en su proceso personal, aunque reconoció que aún enfrenta problemas con el alcohol, pero aseguró que el apoyo de sus jefes y mantenerse trabajando en la limpieza lo ayuda a seguir enfocado en una vida más estable.

Si ustedes me dan trabajo, en lo que menos estoy pensando es en el vicio”, expresó Alfredo.

Foto; javier Gallegos

Su camino no ha sido fácil, la adicción continúa siendo un reto día tras día, pero Alfredo explicó que en su persona asegura avances y que si alguien lo quiere ayudar es con atención psicológica o con una iglesia cristiana, porque su fe está puesta en Dios, ya que ha mencionado que los tratos por parte de los centros de rehabilitación no son agradables.

En su opinión, prefiere salir adelante desde su fuerza de voluntad sin sentirse hostigado.

La historia de Alfredo Raygoza aún no termina, pero muestra que, incluso en contextos difíciles, una oportunidad puede marcar el inicio de un cambio real.

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