IMSScierto
Cuando no se sabe -bien a bien- lo que puede suceder se suele decir que es confuso, dudoso o vacilante.

Cuando no se sabe -bien a bien- lo que puede suceder se suele decir que es confuso, dudoso o vacilante. Tal cual se vislumbra el incierto panorama que vive el Instituto Mexicano del Seguro Social, al que rara vez no referimos con todas las letras de su nombre, cuando mucho lo nombramos como “El Seguro Social” y ahorrándonos la denominación completa, simplemente lo llamamos por sus cuatro iniciales: IMSS. Escribo estas líneas para referirme a la megamarcha que se realizó hace ocho días. En particular la que se celebró en la Ciudad de México, en donde protestaron más de 6 mil trabajadores del IMSS pidiendo mejores salarios y condiciones de trabajo. No les importó aquel refrán relacionado con la mala suerte que dice: “En martes 13 no te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes...” al que yo le agrego: “mucho menos megamarches”...
Como es lógico, rechazaron el escueto 2.9% de aumento salarial -que no les alcanza ni para sus chicles- promovido por el inepto secretario general del Sindicato de Trabajadores del Seguro Social. Los inconformes piden un 10%, quedándose aún cortos ante los constantes aumentos en productos y servicios. También exigen mayor y mejor abasto en medicamentos, materiales e insumos; y -como si estuvieran en sala de urgencias- inmediato aumento en la contratación de médicos y personal especializado para atender a un mayor número de pacientes con un menor tiempo de espera...
Porque, bajo la mexicanísima metodología de brindar atención “conforme van llegando”, sin tomar en cuenta para nada que se tengan citas con horarios especificados. En las salas de espera de clínicas y hospitales se ven por montones a impacientes echando raíces cual si fueran huizaches o espinillos que son arbustos de punzantes espinas blancas, pacientes pálidos que no se sabe si es por la enfermedad o de puritito coraje.
E indigna también que, como queriendo taparle el ojo al macho, la presidente declarara que se van atender los reclamos; aunque nada ni nadie pueden justificar el fallecimiento de 18 bebés recién nacidos en la Unidad de Especialidades de un hospital del IMSS en Guadalajara. Bebés infectados por dos bacterias letales.
Pero debo ser sincero y subrayar que a mí me están atendiendo súper bien en el Hospital IMSS Bienestar doctor Agustín O’Horán de Mérida, Yucatán; a causa de una embolia que me atacó a principios de años y que poco faltó para que me petateara. Los médicos, enfermeras, enfermeros, personal especializado e instalaciones para mí han resultado de primera. Así mismo, es verdad que -después de la emergencia- para las consultas he tenido que esperar; pero también es cierto que mi salud he recuperado en el mismísimo IMSS.
LA PALABRA DE HOY: “IMSScierto”
La palabra que acuñó se integra por las siglas del Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS y el concepto “cierto” que viene del latín “certus” que quiere decir “seguro”. La cual se conforma de la raíz “cer” que significa “selección”. Ahora bien, el antónimo o contrario es incierto, formado con el prefijo “in” que equivale a “no” y “certus” / “seguro” / “cierto”. Al inventar la palabra con la que titulé este artículo creo que está claro que el panorama de la octogenaria institución fundada por el presidente Manuel Ávila Camacho en 1943, hoy -sin duda- es IMSScierto.
*- El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.
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