El Imparcial / Columnas /

Cast: un sonido en perpetua metamorfosis

Cast se alza, desde su fundación en 1978, como el grupo prototípico de un rock progresivo altamente sofisticado.

Gabriel  Trujillo

Cast se alza, desde su fundación en 1978, como el grupo prototípico de un rock progresivo altamente sofisticado. El grupo, sin embargo, se mantiene con su premisa de hacer rock original bajo sus propios términos creativos. Por eso son el puente entre el rock de los setenta y el del siglo XXI en México. Pero ya son algo más que “una fábrica productora de música,” como lo señala su director, Alfonso Vidales (Mexicali, 1954), ahora representan, por su persistencia y creatividad, “una opción musical que lo mismo incursiona con el jazz, el rock y la new age”.

Alfonso ha sido un promotor cultural de primera línea. Sólo hay que recordar que él, junto con Cast, llevó a cabo el festival internacional Baja Prog (1997-2014), logrando traer a Mexicali a músicos y bandas de la talla de Steve Hackett, Eddie Jobson, Museo Rosenback, Adrian Belew, Hatfield and the North, Circa, Tony Levin Band, Riverside, New Trolls, Halloween, Le Orme, Solaris, Ankh, Omni, Cabezas de cera, Ars Nova, PFM, Ken Hensley, Ozric Tentacles, Flower Kings, Nektar, Marillion Acustic Band, Caravan, Carl Palmer Band, Quikion, Prisma, Neal Morse Band, Spock´s Beard, Aria, Subterra, Galahad, Ken Hensley, Crisálida, Alonso Arreola, Flor de loto, Haken, Moon Safari y Focus, entre muchos otros.

Pero volviendo al grupo mexicalense, Óscar Muñoz (yucatancultura.com, 14- IV-2023) ha dicho que Cast sigue siendo una de las mejores bandas del rock progresivo mexicano: “Su larga trayectoria le ha conferido un relevante reconocimiento nacional e internacional. A pesar de las diversas dificultades que Cast enfrentó al principio de su carrera musical, como la falta de apoyos por parte de los distintos gobiernos del país y la dominación de las agrupaciones extranjeras en el campo del rock progresivo, esta agrupación ha conseguido una larga y prolífera trayectoria. No es frecuente que una banda de rock progresivo haya mantenido su existencia activa por más de cuarenta años como es el caso de Cast”. Habría que añadir que, durante el tiempo en que Cast se dio a conocer en México, las tendencias de moda no les favorecían y sus composiciones, que se decantaban por la fantasía y los temas venturosos, poco encajaban con el grunge o estaban muy distantes de lo que hacían bandas mexicanas como Caifanes, Café Tacuba o Molotov, pues Cast cantaba en inglés o en español sin distingos idiomáticos. Pero reconozcámoslo: ningún obstáculo los ha desanimado para hacer lo que hacen, para tocar lo que les gusta. Alberto Ferreras, del videoblog Diversión con vinilos, los llamó en 2023 como “una de las bandas más interesantes y difundidas del rock progresivo mexicano”.

En las últimas décadas Cast se ha convertido en el eje del rock progresivo en América Latina. Como lo dice David Cortés en El otro rock mexicano (1999): al trono del rock progresivo le pertenece, ni más ni menos, que desde 1992 y “el nombre de los oriundos de Mexicali se ha convertido en un sinónimo de garantía en el neoprogresivo.” David Cortés le dedica a Cast un capítulo entero de su libro y los llama “una súbita aparición” que mantiene con vida el rock progresivo nacional y que se independiza con su propio estudio de grabación. Y esto se puede comprobar con los discos que Cast ha dado a conocer ya en el siglo XXI, como Infinity (2002), Nimbus (2004), Originallis (2008), Cast Art (2011) y Cast Arsis (2014), Vida (2015), Power and Outcome (2017) y Vigesimus (2021), entre otros. En la actualidad, Cast está conformado por Alfonso Vidales, su fundador y líder, Claudio Cordero, Antonio Bringas, Bobby Vidales, Lupita Acuña, Roberto Izzo y Carlos Humarán.

Ahora que se acercan a la celebración de sus 50 años de trayectoria creativa, consolidando así una experiencia musical que arroba y arrebata a la vez, es tiempo de rendirles el homenaje que merece una banda que labró su camino por su cuenta y riesgo, que trabajó su creatividad no desde la ciudad de México sino desde su periferia, que fue fiel a sus propias convicciones musicales a pesar de la escasa cobertura mediática. Su herencia es su apuesta por crear piezas monumentales que son un encuentro entre su propia cultura y las culturas del mundo entero, un viaje gozoso por el país de la fantasía sin olvidar sus raíces propias, sin perder de vista los problemas del mundo y del ser humano. De ahí que Cast siga siendo una ruta musical que ha influido en el rock de la frontera. Faro de sonidos en continua metamorfosis.

*- El autor es escritor, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí