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Cartas a tinta y sangre

Para comprender el impacto que puede tener una obra literaria en los lectores.

Gabriel  Trujillo

Para comprender el impacto que puede tener una obra literaria en los lectores, especialmente si hablamos de una narrativa de ficción, hay que señalar los atributos que la prosa de su autor posee, de los elementos que la caracterizan y la impulsan. Algunas de estas cualidades, si nos referimos a la novela, son la intensidad de su estilo narrativo, el perfil bien dibujado de sus personajes y la coherente armazón de su trama. Un factor a tomarse en cuenta -aunque pocas veces se le pondera- es la complejidad de su estructura y el juego que pone en movimiento capítulo a capítulo, haciendo que sea un todo íntegro que nos revele, poco a poco, el universo que nos manifiesta y al cual nos invita a participar. Un ejemplo reciente lo tenemos en el libro, del género policiaco, Cartas a Chandler. Una novela epistolar (2025) de José Salvador Ruiz (Mexicali, 1971).

Y para situarnos primero en el escritor, hay que señalar que Ruiz es un narrador bien conocido en la escena negra mexicana. Desde la segunda década del siglo XXI ha escrito y publicado numerosas colecciones de cuentos y novelas que se desenvuelven en el ámbito fronterizo en lo geográfico y que oscilan, en el espectro temporal, entre los años veinte del siglo pasado y nuestra época. Obras suyas, tan representativas de la nueva literatura policiaca, son Nepantla P. I. (2014), Hotel Kennedy (2016), Ni deis lugar al diablo (2017), Crímenes sueltos (2017), Lawless Border Towns (2018), Hotel Chinesca (2018), Aqueberro. Seis cartas y un consejo (2021) y Crónicas del Distrito Rojo (2024).

Pero si nos atenemos a su nueva incursión novelesca, hay que recordar que José Salvador es un experto en la historia de la nota roja en Mexicali, en esa frontera violenta, llena de casos criminales sin resolver, que se ubica en la línea internacional entre México y los Estados Unidos. Ahora, en Cartas a Chandler, su historia se sitúa en el Mexicali de los años cincuenta del siglo XX, unos tiempos plenos de intrigas, operaciones de contrabando y ajustes de cuentas entre grupos criminales. El protagonista es Pantaleón Barbosa, conocido como el Bogart por su parecido con el actor de varios clásicos del cine Noir. Como lo dice Héctor Arreola en la contraportada: “Tras regresar de la Guerra de Corea e inspirado en las novelas de Raymond Chandler (con quien ha establecido una amistad epistolar)”, Barbosa decide poner una agencia de detective privado no en California sino en el pueblo fronterizo de Mexicali, específicamente en el famoso barrio de La Chinesca. Según Arreola, “mientras intenta aplacar el calor sofocante y las decepciones amorosas son ingentes cantidades de alcohol, el Bogart es contratado por Jane Wang, la esposa de un acaudalado hombre chino, para que investigue el asesinato de su marido ocurrido en dicha ciudad fronteriza. Su investigación lo llevará a desentrañar una compleja intriga criminal que va desde las polvorientas calles de Mexicali hasta Los Ángeles”.

Hasta aquí tenemos una síntesis de la historia policiaca que esta novela nos cuenta. Pero Cartas a Chandler no se conforma con hilar un relato del detective privado que sigue la pista de los asesinos. El caso a resolver es trepidante, llena de intrigas, se desarrolla de principio a fin como la novela negra ya nos tiene acostumbrados. Pero las cartas que se intercambian Raymond Chandler y el Bogartson otra clase de indagación, una narrativa que va revelando los entretelones existenciales entre un maestro y su discípulo.Es literatura en estado puro.

En sus primeros cuentos y novelas, laobra de José Salvador Ruiz mantuvo lasconvenciones del género negro siguiendolos fundamentos postulados por RaymondChandler y Dashiell Hammett. Luego, como puede comprobarse en Crónicas delDistrito Rojo, el estilo narrativo fue cambiando al urdir tramas criminales que engarzaban la crónica periodística de notaroja con el libre tratamiento de la ficción.Ahora, en Cartas a Chandler, nuestro autor ha dado un paso más: ha creado unainvestigación policiaca que se encuadraen una serie de cartas donde se dirimenasuntos de vida y literatura en plena guerra fría. El personaje es un detective y, almismo tiempo, es un lector de novelas quetiene preguntas por hacer sobre el arte dela investigación criminal. En buena medida estamos ante una celebración y homenaje al género negro. Entre la balacera deldía, es una fiesta escrita a viva voz.

*- El autor es escritor, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

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