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Calor que mata

Casi 60 fallecidos por las altas temperaturas en Mexicali, una cifra que está que arde.

Rosa María  Méndez Fierros

Casi 60 fallecidos por las altas temperaturas en Mexicali, una cifra que está que arde. No son producto de la violencia que lacera nuestros ánimos, de los accidentes de tránsito o de una enfermedad progresiva y mortal. No, son el resultado de la falta de prevención.

Un verano insoportable con casi diez récords por altas temperaturas.

Una emergencia climatológica en Mexicali; calor, humedad y apagones. Vaya infierno inquietante.

Clases a distancia por altas temperaturas en todos los niveles educativos de Baja California; desde el miércoles 9 hasta viernes 11 de septiembre. Resulta que en la zona costa de BC se activaron las alertas por la intensa ola de calor. Bienvenidos al infierno, dirán los capitalinos.

La muerte, en Mexicali, tiene olor a calor, 56 fallecidos este verano por altas temperaturas.

El jueves 27 de agosto por la mañana fue encontrado un hombre sin vida en la zona poniente de la ciudad, en el área conocida como “Pata de Gallo”.

Los primeros reportes informaban que no se observan huellas visibles de violencia; indicaban también que podría tratarse de una persona que estaba reportada como desaparecida desde el 22 de agosto en Mexicali. Fue confirmada la muerte por golpe de calor.

Por la tarde de ese mismo día, se podía ver la imagen de un hombre sin vida en una banqueta sobre la calle Salina Cruz y callejón Colima, en la colonia Pueblo Nuevo.

Sin huellas visibles de violencia.

Vestía una camiseta negra, un pantalón verde y un boxer azul. Podría haber intentado quitarse la ropa ante el sufrimiento provocado por el sofocante calor. El cuerpo fue trasladado SEMEFO, donde se confirmó muerte por altas temperaturas.

A eso súmele, acalorado lector, que a la infernal situación se sumaron, el mes pasado y este septiembre, “apagones” en múltiples colonias, fraccionamientos y ejidos de Mexicali.

Generados por la falta de infraestructura adecuada de la CFE, el escaso mantenimiento ancestral. También fueron generados por robos de cableado como lo ocurrido en redes de suministro eléctrico ubicados abajo del puente de Lázaro Cárdenas y López Mateos, afectando unas 3 mil viviendas de Villa Mediterránea, Marbella y la colonia Hidalgo.

Además, de choques contra postes, como el sucedido a la entrada del ejido Cuernavaca, el mes pasado, que dejó sin energía eléctrica a esa misma demarcación, así como Hechicera, parte del Sinaloa e Islas Agracias B.

Es indiscutible la desconfianza que tiene la ciudadanía hacia la CFE, ya que las explicaciones de la paraestatal respecto a los factores externos a ellos, que ocasionan los apagones, como robos o choques,no son creídos por la población o siemprese agrega el comentario: de por sí no puedela CFE y con estos pretextos menos.

Estamos en un enjambre de adversidadpara enfrentar los hirientes veranos, endonde cada año tenemos nuevos retos, como sociedad, para subsistir.

Sabemos que habrá calor, humedad,choque contra estructuras, vientos quederribarán los postes podridos de la CFE,apagones.

Lo que también sabemos, pero no debemos “normalizar” es que haya muertes derivadas por las altas temperaturas,afectando a población sumamente vulnerable. Eso no.

La reacción de autoridad y sociedad debe ser desde la primavera cachanilla quecada vez se parece y comporta como un“verano chiquito” que nos cocina una terrible realidad.

Urge ser más agresivos y creativos enlas campañas de prevención.

La verdad sea dicha.

*- La autora es directora del portal MF Noticias Mexicali.

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