Chaparrón
No me referiré a un chaparro o sujeto de baja estatura; sino al chaparrón que es un chubasco que se puede convertir en aguacero y que desatándose en forma violenta llega a ser una tormenta.

No me referiré a un chaparro o sujeto de baja estatura; sino al chaparrón que es un chubasco que se puede convertir en aguacero y que desatándose en forma violenta llega a ser una tormenta. Tal y como están cayendo sin parar en los cuatro puntos cardinales de nuestro México lindo y querido que -hoy por hoy- más que mojado, ¡está empapado!
Precipitaciones con centellas, rayos, relámpagos y truenos que nos estremecen y ponen en alerta, dejando claro que una centella es un rayo esférico de mucho cuidado, fenómeno eléctrico muy peligroso que puede atravesar una ventana y explotar dentro de una casa, los científicos señalan que las centellas están formadas por un plasma que produce una reacción química compleja y altamente explosiva…
Los rayos son descargas eléctricas físicas de gran intensidad que ilumina el cielo con temperaturas más altas que la superficie solar. El relámpago es el resplandor que produce la luminosidad de un rayo atravesando las nubes y, como viaja a la velocidad de la luz, lo percibimos antes de escuchar la explosión del trueno, un estruendo fuerte y seco de retumbar prolongado.
O sea, primero vemos el relámpago y después escuchamos el trueno. El rayo pocas veces lo observamos directamente y – por fortuna- casi nunca vemos una centella.
¡Caramba! Como si lo hubiera invocado, al estar escribiendo este artículo se soltó un aguacero de pronóstico reservado. Así ha estado y seguirá estando la inestabilidad en la atmósfera alta que -con el ingreso de humedad desde ambos océanos- ha desatado un temporal con lluvias muy fuertes y descargas eléctricas con ráfagas de viento que se desplazan entre 60 y 80 kilómetros por hora.
Como nos ha llovido de todo a diestra y siniestra, ¡hasta una “tormenta negra” se puede presentar en nuestro horizonte! Originaria del sudeste asiático la cual se registra específicamente en el Observatorio Meteorológico de Hong Kong, la tormenta negra es un fenómeno poco común que causa graves daños, porque provoca precipitaciones que superan los niveles que son considerados como críticos, superiores a los 70 milímetros por hora. Este fenómeno llega cuando hay una confluencia de aire cálido, humedad excesiva y baja presión atmosférica. Lo que provoca la caída de enormes cantidades de agua en muy poco tiempo, causando inundaciones y daños urbanos considerables…
Acá la lluvia cae con mayor fuerza en el sur-sureste; pero en ningún punto geográfico estamos libres de la presencia de Tláloc, dios azteca de la lluvia y la fertilidad. Aunque Tláloc no solo estaba relacionado con la lluvia que fecunda; sino también con violentas tormentas, granizo e inundaciones. Por ello, al dios Tláloc no solo se le profesaba respeto; también causaba temor.
LA PALABRA DE HOY: CHAPARRÓN
Una lluvia fuerte y repentina es un chaparrón, palabra que proviene de la onomatopeya “chap” que es el golpe que da la lluvia al caer (chap, chap, chap) y el sufijo _ron que tiene valor aumentativo, intensivo, expresivo. Aguacero, aguaje, baldazo, chaparrada, chubasco, chupa, tormenta, tromba son sinónimos de chaparrón.
*- El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.
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