Guerroso
Abro con dos palabras que no aparecen en el Diccionario de la lengua española.

Abro con dos palabras que no aparecen en el Diccionario de la lengua española: El adjetivo coloquial “guerroso”, el que desde siempre se ha dicho en México para llamarle al niño latoso y mal portado. Y otro, quién quita haya sido inventado por mí, “guerricida”, calificativo que le queda al pelo al abusivo de Donald Trump.
Mas ni crea que voy a lidiar con la guerra del Medio Oriente entre Estados Unidos e Israel en contra de Irán. Sin embargo, si usted quiere enterarse de lo último que ha sucedido por allá, busque en otros espacios noticiosos y en un santiamén encontrará un titipuchal de información con pelos y señales. Por mi parte -aquí en mi columna- solo le haré la lucha a la polisémica palabra guerra...
Desde la legendaria “guerra santa” librada por motivos religiosos allá por el siglo XI que le daba recompensa celestial a todo aquel que moría en combate. En cambio, la moderada “guerra galana” que eran mucho menos sangrienta, porque se hacía con partidas pequeñas de combatientes para salvaguardar al grueso del ejército...
En cambio, se peleaba a vencer o morir “en las guerras campales”. Y, en las psicológicas “como la guerra de nervios” y “la guerra fría”, que utilizan la mente como arma para ir socavando sistemáticamente al adversario mediante el espionaje, la presión económica y la propaganda difamatoria...
Sin dejar de mencionar las de gran poder destructivo, como “la guerra atómica”, “la biológica” y “la nuclear”. U otras muy sofisticadas, como “la guerra electrónica”, “la cibernética” o “la robótica”.
Ahora que, si de expresiones hablamos, le cito las siguientes: “Declarar y hacer la guerra sin cuartel”. Tanto como, “una guerra de trincheras” con frentes móviles o fijos..
O de marcada rivalidad entre comercios y tiendas “con una guerra de precios”. O para llevar la contra en el ámbito de los negocios, las profesiones o la sociedad “con una guerra abierta de cifras, datos y opiniones divergentes”. O, aquello que luce pasado de moda o que ya está muy viejito se le dice que es “de antes de la guerra”.
Aquí le dejo un fragmento del poema, “En la tumba del soldado desconocido,” de Oscar Hahn: “Con qué alegría marchan los jóvenes a la guerra / Con qué entusiasmo limpian y cargan sus fusiles... / Con qué inquietud oyen el ruido de las bombas... / Con qué lentitud corre la sangre por sus frentes... / Con qué premura son arrojados a la fosa / Con qué rapidez son olvidados para siempre”.
LA PALABRA DE HOY: GUERROSO
Cierro con la palabra “werra”que, en alemán antiguo, significaba “pelea”, misma que dio origen a los vocablos “war” en inglés, “guerre” en francés y guerra en español. Concepto que está asociado con la idea de agresión, belicismo, conflicto y disturbio...
Ahora bien, el adjetivo coloquial mexicano guerroso que se refiere al niño excesivamente fastidioso, “que da guerra” y al sufijo -oso que indica conjunción: por lo que, ¡si es muy latoso es “guerr-oso”!
*- El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.
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