Podemos ser mayores sin ser viejos
Este lunes 09 de marzo cumpliré 71 años y estoy FELIZ por ello y si tú que me lees, rondas en los 50, 60, 70 años ó 80 años, este artículo es para TI.

Este lunes 09 de marzo cumpliré 71 años y estoy FELIZ por ello y si tú que me lees, rondas en los 50, 60, 70 años ó 80 años, este artículo es para TI.
Cuando cumples años nos cuestionarnos muchas cosas. Es como realizar un GRAN CORTE DE CAJA, primero contra el año anterior y luego contra lo que has hecho en tu vida. Este ejercicio no siempre te arroja buenos resultados, aun así, somos afortunados, no todo mundo llega a esa edad en un estado físico y mental optimo. Sí, con algunas “heridas de guerra”, con cicatrices y con desiertos todavía vigentes. Hay muchas personas que con el paso del tiempo les resulta difícil avanzar en edad, no lo aceptan, los años pasan y deben hacer frente a esta realidad. Realidad que ni tu ni yo podemos cambiar. Debes empezar a ver los años como la SUMA DE EXPERIENCIAS vividas y eso está lleno de belleza. No reniegues de tu edad, porque es tu vida.
La gente opinará lo debes o no debes de hacer, como si les hubieras pedido su opinión. Recuerda que a lo largo de los años has ido atesorando vivencias y experiencias que hacen que tu existencia sea especial y única así que no pienses que estás limitado. Recuerda que los limites solo están en tu cabeza. Reflexiona y valórate, esta etapa tiene su encanto y debes saber disfrutarla con sus pros y contras. Y quien no te valore así, entonces déjalo (a) pasar. No es ni será para ti. TU DIGNIDAD NO ESTÁ NEGOCIABLE. Cuando leí esta poderosa frase de la autora y escritora Shoshan: PODEMOS SER MAYORES SIN SER VIEJOS me voló la cabeza y ahora lo convierto en artículo.
Shoshan reflexiona sobre el envejecimiento activo, señalando que, aunque la acumulación de años es inevitable, ser “viejo” es una decisión de actitud, no solo de edad. Ser mayor implica mantener la ilusión, los sueños, el aprendizaje continuo y la alegría, evitando la resignación, la queja y el desánimo de la “vejez”.
Somos personas viejas cuando dejamos que la vida transcurra sin sorpresas, cuando nos levantamos y sólo miramos por la ventana para ver pasar el tiempo. Somos mayores cuando, a pesar de la edad, nos levantamos y disfrutamos de un paseo mirando correr a los niños, sonriendo a cada persona que nos saluda.
Somos viejos cuando nuestros sueños se mueren, cuando dejamos de luchar por conseguir “algo” en la vida. Somos mayores cuando aún a nuestros años, soñamos. Soñamos con ver a los nietos, con llenar la mesa de familia, con descubrir y experimentar cosas nuevas, con hacer reír a los demás con nuestras historias.
Somos personas viejas cuando creemos que estamos de vuelta de todo, que la vida ya no puede darnos nada que no hayamos vivido ni enseñarnos nada nuevo. Somos mayores cuando seguimos dispuestos a aprender, a descubrir y a conocer.
Somos personas viejas cuando nos quedamos sentados frente al televisor esperando la hora de nuestra muerte, cuando no hacemos nada por las personas que están junto a nosotros, excepto hacerles infelices con nuestras quejas. Somos mayores cuando salimos a caminar porque el médico nos dice que eso nos dará calidad de vida, cuando disfrutamos inmensamente cada minuto que estamos en este mundo.
Somos viejos cuando miramos la agenda y está en blanco porque no tenemos nada que hacer y sólo nos resignamos a nuestra partida, sin darnos cuenta de que cada día es una bendición. Somos mayores cuando planificamos nuestra vida junto a la familia, cuando viajamos para conocer mundo, cuando hacemos todas esas cosas que no habíamos podido hacer antes.
No seamos viejos, que eso es cuestión de actitud ante la vida. Las personas con alma vieja se deprimen con mucha facilidad, pero las que simplemente son personas mayores, aceptan las inconveniencias de la vida, no dejando que les afecte tanto como para amargarles, saben que la vida se hace muy larga o corta según se viva... Siempre merece la pena vivir intensamente, con felicidad, optimismo y sin aferrarse a las cosas que nos dañan el corazón.
En mi caso trato de vivir mi vida con gran INTENSIDAD y llego todos los días a mi oficina muy temprano y buscando en todo momento tener una AGENDA NUTRIDA de actividades. Muestro una actitud de agradecimiento por cada año vivido, con todo lo bueno, lo malo y lo regular. Trato de capitalizar las experiencias que crean una base sólida para un futuro lleno de plenitud. Eso me define y me da rumbo.
Amigo lector, busca tener la capacidad de disfrutar y valorar cada día de la vida, independientemente de los años que tengas porque la edad interior radica ahí. Eso te da rumbo. Deja de preocuparte y angustiarte por los años que pasan porque lo único que importa es cómo los vivas y esto depende totalmente de ti. Eso te da rumbo.
Piensa fuera de la caja, realizar actividades al aire libre como senderear, acampar en el bosque, surfear, amar a la naturaleza y ser ese “DON ó DOÑA QUE SE LA RIFA” porque al final de cuentas TU ERES tu propio proyecto. Eso te da rumbo. Sé tú templo sagrado y asiste al médico con regularidad y no ser una carga social o familiar para nadie. Eso te da rumbo.
Cuida tus finanzas y aborda tus compromisos económicos en lugar de recriminarte de tu estado actual, decides hacer acopio de tu experiencia, resolver, accionar, hacer negocios y no depender de nadie. Eso si te da rumbo.
Pertenece a esos hombres o mujeres “MAYORES” que les gusta estar en una franja social distinta, de una generación que ha echado fuera del idioma la palabra “envejecer”, porque sencillamente no tiene entre sus planes la posibilidad de hacerlo. Pertenece al nuevo grupo humano que son hombres y mujeres independientes que trabajan desde hace mucho tiempo y han logrado cambiar el significado el concepto del trabajo y la gente adulta. Eso si te da rumbo
Pertenece a esa gente irreverente que buscan y encuentran la actividad que más le gusta y se ganan la vida con eso. Eso te hará sentirte pleno; de hecho, NO sueñan con jubilarse. Sueñan con seguir siendo productivos y viajar. Incluso sueñan en rehacer su vida personal haciendo una relación NO convencional para la sociedad que nos rodea. Y sí, serás criticado (a) pero NUNCA cobarde. Eso si te da rumbo Y finalmente recuerda que no importa que persona seas, NUNCA se te ocurra dejar de CRECER porque lo que sobran son gente que te verán hasta con ojos de lástima porque estas “VIEJO” para ellos. Ese es su lenguaje, pero no es el tuyo. Yo a eso le llamo IGNORANCIA real. Sé digno y sigue por este hermoso sendero llamado vida. Eso también te da rumbo y certeza.
Tienes que hacer las cosas que crees que no puedes hacer / Eleanor Roosevelt
No somos los de antes…somos los de ahora en ADELANTE.
*- El autor es director de Tafoya & Asociados.
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados