Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas /

El gran golpe

El sorprendente hecho de haber ultimado a El Mencho, llevó a Claudia Sheinbaum y a su gobierno a una nueva situación política nacional e internacional.

José Roberto  Vázquez

Por el derecho a la libertad de expresión

El sorprendente hecho de haber ultimado a El Mencho, llevó a Claudia Sheinbaum y a su gobierno a una nueva situación política nacional e internacional. En ambos escenarios las cosas están complicadas. En el espacio nacional el impacto no está siendo débil. Aunque en algunos estados las reacciones del crimen organizado han sido, como se esperaba, violentas e indiscriminadas, especialmente en Jalisco, en otros estados los gobiernos locales y la población están a la expectativa. Dado el poder y la fuerza que siempre demostraron, se pueden esperar reacciones en enfrentamientos extremos en cualquier parte del país y en el extranjero. Pero también podrían iniciarse negociaciones de otro tipo, que buscaran acuerdos y nuevos y renovados proceso de producción y distribución. O sea, la renovación de la corrupción.

Sin lugar a dudas, este es el acto con el cual, de manera clara, la presidenta Sheinbaum se despega y deslinda de Andrés Manuel López Obrador. La toma de responsabilidades contra el crimen organizado apunta a que habrán más acciones de este tipo, pero la verdad, también debería fincarse responsabilidades en contra de quién amplió la permisividad operativa para el crecimiento de las actividades delictivas. De la misma manera, la disponibilidad y los recursos con los que cuentan los delincuentes, aunados a la capacidad de adaptación a nuevos escenarios, les da ventajas operativas y de adecuación a nuevas circunstancias. La falta del líder abre un espacio de enfrentamiento entre los diversos grupos delictivos, que buscarán apoderarse de mercados de venta y traslado de drogas ilegales, que incrementarán las bajas entre la población. Esta no será una batalla de suma cero, sino que habrá ganadores y perdedores. Dependiendo como se manejen las variables, cada quién tendrá lo que se merezca.

La toma de las responsabilidades contra el crimen organizado, apunta a que habrá más acciones de este tipo en el futuro inmediato. Por consiguiente, los diversos grupos delincuenciales también estarán adoptando nuevas actitudes. El hecho de estar siendo blancos posibles de las acciones bélicas gubernamentales les obliga a pensar en diversas formas de defensa y protección, y también los motiva a tratar de apoderarse de los territorios que explotaba el líder caído. Con lo cual se incrementa, exponencialmente, una época de violencia extrema, que cobrará vidas inocentes.

El refuerzo al poder que ejerce la presidenta Sheinbaum, le permite aglutinar fuerzas y emprender más acciones en los diversos ámbitos. Pero también la convierte en un blanco ideal y buscado, por el crimen organizado que quiere vengarse de manera contundente. De la misma manera esta acción de altísimo riesgo, no sólo físico, sino con connotaciones políticas importantísimas, le está acreditando apoyos de las diversas corrientes políticas. En realidad, esta es una conducta y reconocimiento de algo que no se le puede negar a la presidenta Sheinbaum. No obstante, la conducta que sustentan los integrantes de los partidos políticos, que buscan incansáblemente apoderarse de los recursos financieros de los gobiernos locales y nacionales, le seguirán minando los beneficios políticos, derivados de acciones extremas como la aniquilación de El Mencho. La mala yerba existente en Morena, por ejemplo, también debe ser exterminada por la presidenta. En este partido existen una serie de individuos que, malamente, se han apoderado de espacios de poder, actuando como mafias políticas cuyo objetivo mayor es tener la capacidad de dominar el escenario gubernamental, imponer candidatos idóneos para sus objetivos y tener la capacidad de manejar los recursos financieros, apoderándose de ellos sin consecuencias mayores. En otras palabras, ser los mismos gandallas de siempre, con un partido de ideales democráticos y con supuestas intenciones de beneficiar a las clases más desfavorecidas, pero cuyo interés esencial es subir y sentarse en la silla más grande de los mexicanos. Si nos dejamos, los veremos hacia arriba. Vale.

*- El autor es licenciado en Economía con Maestría en Asuntos Internacionales por la UABC.

Sigue nuestro canal de WhatsApp

Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí