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¿Eres conservador?

Anita B.  de Ochoa

Sabemos que las palabras tienen mucho peso entre las personas. Una de ellas, que a algunos les produce picazón o vergüenza, es que alguien los llame conservador, como algo malo, pasado de moda, obsoleto, o hasta ridículo. Este adjetivo, lo utilizó TODO su sexenio López Obrador, como algo peyorativo y hasta burlón muy a su conveniencia. Cuando le preguntaban acerca de corrupción, desfalco, abusos de su gobierno, éste lo utilizaba para denigrar a sus adversarios, dividir y culpar al “conservadurismo” de infinidad de robos y corrupción de sus hijos y colaboradores.

Cuando entendemos que ser conservador es defender tradiciones, principios y valores universales, como la fe, la familia, eje y base de la sociedad, la vida del ser humano en cualquier etapa, lejos de hacernos sentir mal, nos lleva a sentimos orgullosos y a ser capaces de defender nuestros valores.

El peligro está en aquellos que, para que no los tilden de “conservadores”, le siguen la corriente a cualquier aberración que imponga el gobierno. Por ejemplo lo que sucede hoy en las escuelas donde se está hipersexualizando a los niños desde los 6 años, enseñándoles cosas no de acuerdo a su edad, robándoles la inocencia, el pudor, y poniéndolos en peligro para ser abusados por adultos. O, ¿están de acuerdo en que se les muestre un pene eyaculando, y una vagina sangrando? ¿Qué se les diga que son dueños de su cuerpo, que nadie puede tocar su cuerpo a menos que ELLOS quieran? ¿Qué los confundan diciéndoles que pueden estar en un cuerpo equivocado y si lo desean pueden cambiarse? Los padres que se oponen, son llamados retrógradas, obsoletos, conservadores, por estar en contra del “progreso” o del “cambio”… Si ese es el cambio que pretende la SEP en perjuicio de mis hijos, sí soy retrograda, obsoleto y orgullosamente conservador.

Padres de familia: No se dejen asustar con el petate del muerto, dejando de vigilar y estar al pendiente de lo que este gobierno les está enseñando a sus hijos en las escuelas por medio de los libros de texto oficiales. Platiquen con ellos, oriéntenlos, prepárense y prepárenlos, porque la lucha viene muy dura para ellos, ya que al no estar en edad de asimilar temas que no pueden entender, son presas fáciles para ser manipulados por los adultos o compañeros que lastimosamente no tienen atención ni cariño en sus casas. Las consecuencias para ellos son terribles…

si los califican como conservadores, siéntanse muy orgullosos, porque serlo, no es estar en contra de los cambios, siempre y cuando éstos sean para bien, no es dejar de progresar y que las cosas sigan igual, sino con esfuerzo y disciplina lograr metas y cambios. Ser conservador es darle su lugar a Dios como lo primero y más importante en nuestra vida, y en El, a la familia, como senda de amor, superación, esfuerzo y alegría, a nuestras tradiciones, espiritual y humanamente enriquecedoras y a nuestra Patria, como meta para lograr la Democracia, la Justicia, la Libertad, la defensa de nuestros valores y tradiciones que nos hacen sentirnos orgullosos de ser mexicanos, de tener una Madre que quiso vivir en esta tierra, un privilegio inmerecido y maravilloso regalo que a ninguna otra Nación le otorgó….

¡Mujer mexicana forja tu Patria!

*- La autora es consejera familiar.

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