Guerrera
Aylisch Layde es una valiente joven que no tiene miedo a dar su nombre y contar su infernal historia.

Aylisch Layde es una valiente joven que no tiene miedo a dar su nombre y contar su infernal historia, causada por un hombre que al igual que a ella, sometió física, emocional y sexualmente a más de diez adolescentes que creyeron “ciegamente” en este disque “guía religioso”.
Esto, de acuerdo a la querella presentada por diversas víctimas.
No tengo ningún problema en mostrar mi imagen, y una de las cosas por lo que lo hago es precisamente para que sepa la gente que existo y existe el tipo de violencia que yo viví durante mi adolescencia, nos comenta la entrevistada.
Víctor “N”, el presunto victimario, tiene casi tres años detenido en el penal de Mexicali, luego de ser arrestado en Nayarit, después de ser acusado de la comisión de diversos delitos, entre ellos violación agravada, realizados contra las denunciantes desde 2013 hasta el 2019, cuando dirigía un grupo de retiro espiritual católico para adolescentes, llamado “Voces de Cristo Geshet”.
Aún no ha sido sentenciado, pese a que han transcurrido tres años de su detención.
Aylisch se acomoda en su silla y empieza a recordar lo sucedido. No es revictimizarme, nos dice, es recordar y tratar de cerrar los círculos, pero sobre todo que no le pase a nadie más.
Dice que un día estaba viendo unos documentos y empezó a recordar lo que en su adolescencia le había sucedido, y es ahí cuando decidió hacer una transmisión en directo para advertir acerca de lo que había pasado con este guía religioso de nombre Victor N.
El video transmitido se hizo viral y empezaron a llegarle otros casos de adolescentes que habían pasado por el mismo maltrato físico, durante supuestos exorcismos que realizaba el sujeto.
Además, de acuerdo a lo que declararon ante las autoridades, también los aislaban de sus familias y de sus amigos, hacían trabajos, como ventas de dulces para solventar los retiros y hasta para comprar las pastillas “del día después”, para evitar posibles embarazos.
Y lo peor, las violaciones, las cuales se realizaban en moteles o las llevaba a cabo en los mismos lugares que establecían para hacer los retiros espirituales, sobre todo en la zona del valle de Mexicali.
Aylisch Layde fue violada cuando tenía alrededor de 13 años de edad todavía en la secundaria, según comenta.
En ese entonces, recuerda, pasaba por una crisis familiar, ya que su hermana menor tenía un padecimiento grave, siendo trasladada a Tijuana. Su padre trabajaba, y su mamá prácticamente estaba en cuerpo y alma dedicada a sacar adelante a su hermana.
Fue en ese momento cuando ingresó algrupo católico de retiro espiritual, encabezado por Víctor N, donde había alrededor de 50 adolescentes.
Quizá para muchos sea increíble que lasmenores de edad no hayan denunciado conprontitud los delitos de los que eran víctimas,pero es precisamente lo que quiere resaltar.Este tipo de delitos cometidos por personasque aíslan a sus víctimas sobre todo menoresde edad; los perciben como figuras de autoridad y hasta los ven como deidades.
“Estaba negada, de verdad me creía unaelegida de Dios y los demás eran mundanos”,explica la entrevistada.
Desde hace cuatro años la joven ha vivido diversas situaciones que van desde amenazas de muerte por las denuncias hechas,primero en redes sociales y posteriormenteen la FGE, pero también mucho apoyo, sobretodo de su familia, lo que le da fortaleza.
Ahora, como antes, sigue exigiendo justicia, para que el acusado sea sentenciado yno obtenga libertad escabulléndose de la ley
La verdad sea dicha
*- La autora es directora del portal MF Noticias Mexicali.
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