PALABRA POR PALABRA
Apenas se había iniciado el 2026 y un poco después de las dos de la mañana salí a dar unos pasos en la calle y el cielo.

Apenas se había iniciado el 2026 y un poco después de las dos de la mañana salí a dar unos pasos en la calle y el cielo muy iluminado atrajo mi mirada. ¡Lo que admiré me dejó alunado! Confieso que aquí no utilizo tan inusual palabra con la definición que consigna el diccionario de la Real Academia, la que comentaré más adelante...
Mi versión de alunado es quedar profundamente impresionado con la perfecta redondez e intensa luminosidad de la luna. También vislumbré en el firmamento, algo distante, a una pequeña pero a la vez muy brillante estrella. Un astro radiante que flanqueaba al satélite natural de la tierra, la espléndida luna.
Me quedé pasmado como cuando de niño me decían: “¡Estás en la luna!” Porque en un santiamén volaba de manera imaginaria fuera de nuestro planeta. Así, antes del 20 de julio de 1969, muchas veces fantaseé que yo era el primer astronauta que llegaba a la luna, mucho antes que Neil Armstrong, quien dijo: “es un pequeño paso para un hombre, un gran salto para la humanidad”. Y ahora, en pleno 2026, mi vista me transportó e hice el viaje de nuevo quedando alunado.
Me tocó observar una de las cuatro fases de nuestro satélite, las cuales son con una duración aproximada cada una de 29,5 días luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante.
En relación a su tamaño es mucho más grande de lo que se puede suponer a simple vista, ya que tiene casi 3,500 kilómetros de diámetro ecuatorial, siendo el quinto satélite más grande del sistema solar y el único que gira alrededor de la tierra.
En la luna no hay clima ni viento porque carece de una atmósfera significativa y su gravedad es la sexta parte de la que tenemos en la tierra; por ello, un objeto o una persona pesan mucho menos en la luna.
Concluyo con un fragmento del poema “La luna asoma” de Federico García Lorca: “Cuando sale la luna, / el mar cubre a tierra / y el corazón se siente / isla en el infinito”...
LA PALABRA DE HOY: ALUNADO
Por supuesto se deriva de luna y tiene varios significados. Alunado es sinónimo del adjetivo lunático que es quien padece de locura, no continua, sino por intervalos. Adjetivo que puede ser utilizado como sustantivo.
En Chile, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, alunado se le dice a un animal enfermo (presuntamente) por haber estado expuesto a la luz de la luna...
De llamar la atención es que en Honduras, Nicaragua y Perú, se utiliza para señalar a una hembra que está en celo.
En cambio, en Argentina, Guatemala, Perú y Uruguay, se le dice alunado al que está de mal humor.
Remato apuntando que luna significa -como ya lo señalé antes- brillar, iluminar, lucir... conceptos que definen muy bien lo que vi, viví y sentí las primeras horas de este muy joven 2026, cuando de forma casual y muy feliz quedé anonadado... alunado.
*- El autor es profesor de Redacción Creativa en Cetys Universidad.
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