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Policías, poco que festejar

Desde 1927, cada 2 de enero los cuerpos policiales mexicanos se colmaban de autoelogios en el día decretado para celebrarse.

Desde 1927, cada 2 de enero los cuerpos policiales mexicanos se colmaban de autoelogios en el día decretado para celebrarse. Se trataba de un ritual secundario debido la imagen social de las instituciones policiales. las celebraciones del Día del Policía, fue impulsado principalmente por medio de revistas policiales; dentro de un conjunto de corporaciones socialmente heterogéneas y con marcadas desigualdades entre sus miembros, pero también con notorios distingos según si eran municipales o federales, de seguridad y orden urbano, secretas o bien judiciales.

El Nacional, diario oficialista del régimen posrevolucionario, aseguraba en 1931 que “en todo el país se instituirá el Día del Gendarme”. La “elevación moral” del guardián del orden público debía ser comprendida y estimada por todos “en su justo valer social”. Así, el refrendo de la celebración en las páginas de este periódico entrañaba cierta sanción o reconocimiento para acrecentar en todo el territorio aquella iniciativa que, años antes en la Inspección General de Policía de Tampico, fue aprobada por todas las corporaciones de la misma índole establecidas en el país. Se reiteraba, que con cierta habilidad se valían de las columnas de la revista Alerta para crear el “Día del Gendarme”. Como estos “sufridos elementos” eran tan solo una parte de las instituciones encargadas del orden y la seguridad urbanos, volvió a lanzarse la iniciativa entre la población, ahora bajo el signo del “Día del Policía”: en todas las corporaciones policiacas de la república “se agasajaría y premiaría dignamente la actuación y méritos contraídos, año tras año, de los guardianes de los intereses de la sociedad”. Con relativo eco, diversos órganos periodísticos de la localidad y de las demás entidades federativas acogieron con entusiasmo la iniciativa.

Resulta igualmente destacable la reiterada presencia del comediante Cantinflas como invitado especial durante las celebraciones. Cabe recordar que protagonizó la representación arquetípica del agente policial como un personaje rústico pero bienintencionado, (1941).

Resulta sugerente cómo las revistas magnificaron la celebración del Día del Policía. Durante la Segunda Guerra Mundial y la posguerra.

También localmente se destacaba en la revista Tijuanense de Don Joaquín Aguilar Robles “Detective Internacional”, publicada en 1947 “Día del Policía, será mundial”

Desgraciadamente las corporaciones policiales se han denigrado, primero solas y después con mucha ayuda social.

Por otra parte las policías de México en general y Tijuana en particular, pasando por la estatal, tienen un rezago en cuanto a sus prestaciones sociales que no pueden gozar de ellas a pesar de los esfuerzos de sus Asociaciones Civiles, independientemente de las políticas tomadas en administraciones pasadas que los mantienen en desventajas ante la delincuencia organizada.

Y por supuesto comentar los ataques que sufrieron este año que termina: lesionados, mantas con amenazas, policías caídos en cumplimiento de su deber, agresiones a sus familias, amenazas por su función laboral, etc.

Afortunadamente los buenos policías hablaban de “hermandad policial”, “sacrificio” y “hechos heroicos” para concluir que “los policías, con todos sus errores, con todos sus defectos, sus triunfos o sus derrotas, continuarán siendo nuestra legión de honor”.

* El autor es Coordinador del Área Pericial del Instituto INJUS.

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