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Navidad-Saturnalia

La Navidad es una fiesta que se celebra de formas muy diferentes en el mundo.

La Navidad es una fiesta que se celebra de formas muy diferentes en el mundo. Por lo general su llegada nos hace reflexionar sobre nuestra relación con la familia, amigos y comunidad; buscamos cerrar ciclos y fortalecer nuestros valores.

El festejo del nacimiento del Sol lo encontramos en muchas culturas ancestrales a lo largo y ancho del planeta.

Difícil saber cuándo fue que la humanidad festejó por primera vez la Navidad, pero sí estamos seguros que fue hace mucho tiempo. Sabemos que hace varios siglos los hombres habían observado que, progresivamente, en esas fechas los días eran más cortos y las noches más largas. Veían un Sol que, poco a poco, sucumbía ante la embestida de la oscuridad.

Después llegaba el momento mágico y esperado en el que surgía una estrella luminosa (Saturnalia) que parecía detener su propio movimiento en el horizonte, así, entonces, empezaba la victoria de la luz.

Dependiendo en qué hemisferio de la Tierra vivamos, norte o sur, en estas fechas es el solsticio de invierno para los que estamos en el norte y el de verano para los del sur.

En el hemisferio norte nos acercamos a los días más fríos y oscuros o días más soleados y cálidos si estamos en el verano del hemisferio sur.

Los solsticios son un momento del año en que por la posición relativa de la Tierra respecto al Sol hace que los días sean más cortos en el invierno o más largos en verano.

Así, también tenemos a la Navidad que procede del latín ‘nativita’, que significa nacimiento. La razón de esta fiesta se centra en el nacimiento del Niño Jesús, hijo de la Virgen María y San José; por este motivo abarca un mensaje de esperanza, unión, paz y amor.

Como símbolo algunos historiadores ubican bases iniciales del árbol de Navidad entre los años 680 y el 754, cuando San Bonifacio, quien daba un sermón a druidas cortó un árbol que simbolizaba el denominado árbol del Universo, sagrado por los paganos, y en su lugar plantó un abeto que adornó con manzanas y velas como símbolo del amor de Dios.

No importa cuál sea la costumbre de cada uno de nosotros, no se puede hablar de la Navidad sin considerar la reunión familiar, la decoración navideña, los regalos, etc., a pesar de las situaciones conflictivas y de extrema pobreza que se extienden a lo largo y ancho del mundo, cuando llega la Navidad el optimismo y la esperanza, y valores como la generosidad, la solidaridad y la paz, se apoderan de todos nosotros. A eso llamamos el espíritu de la Navidad, una fiesta que nos permite renacer y estar más en familia y entre amigos.

Ahora que vivimos un momento de inimaginable dolor en el mundo, debido a un peligroso y contagioso virus, no debemos de rendirnos, el mejor mensaje de Navidad es el que sale del silencio de nuestros corazones y calienta con ternura los corazones de los que nos acompañan en nuestro viaje por la vida.

*- El autor es Coordinador del Área Pericial del Instituto INJUS

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