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María Luisa Melo y Baja California

De una u otra manera, Baja California siempre ha sido tierra de paso.

De una u otra manera, Baja California siempre ha sido tierra de paso. No importa si el que llega aquí permanece unas horas o toda la vida, nuestra entidad es espacio abierto para quien necesite cruzarlo, para quien requiera asentarse en sus tierras y poblaciones para luego seguir su viaje. Para muchos de los escritores pioneros, provenientes de todos los rumbos de nuestra patria, Baja California ha sido su destino circunstancial o definitivo. Uno de estos escritores fue la narradora María Luisa Melo de Remes. Originaria del estado de Tabasco, donde nació el 10 de noviembre de 1909, Melo de Remes residió en Baja California de 1942 a 1962. Buena parte de su obra literaria estuvo inspirada por la geografía, sucesos históricos y desarrollo sociocultural de nuestra entidad. Publicó los libros, en su mayoría editados en la Ciudad de México: Castillo en el aire (novela, 1950), Brazos que se van (relato, 1955), La dulce patria (novela, 1958), Baja California, Tradicional y panorámica (relatos y crónicas, 1962, reeditado en varias ocasiones), ¡Alerta Baja California! (panfleto político, 1964), Lluvia en la sangre. Relatos peninsulares (cuento, 1965). Ya fuera de Baja California, su pista se pierde hacia finales de los años setenta (su último libro publicado es de 1978) y no hay dato exacto de su fecha de fallecimiento.

De toda su obra escrita o dedicada a nuestra región, sin duda destaca Baja California tradicional y panorámica, publicada en 1962 pero que contiene textos escritos en años anteriores. Este libro, editado por la editorial Jus, es una especie de guía literaria sobre los tesoros, maravillas y misterios de nuestra península. Habría que señalar aquí que Baja California ha tenido centenares de visitantes que han escrito de ella, desde turistas escandalosos hasta circunspectos científicos que han puesto sus ojos en esta tierra. Pocos han sido los que la han descrito más allá de sus intereses profesionales. Pocos la han mirado más allá de su superficie fronteriza, de sus servicios de moda. Entre los cronistas mexicanos, que los estadounidenses abundan, se pondera un libro como El otro México (1951) de Fernando Jordán, aunque la crónica periodística de mayor altura literaria y mayor comprensión de nuestro carácter colectivo sea Viaje al Noroeste (1943) de José Revueltas. Pero en el terreno literario local, la obra que mejor logra el equilibrio entre la crónica de viaje y el relato imaginativo es la obra de Melo de Remes.

Esta autora, narradora de prosa envolvente y de franca agudeza perceptiva, nació en Tabasco, vivió en Veracruz y terminó viviendo veinte años en Baja California, desde los tiempos de la Segunda Guerra Mundial hasta la primera década del estado libre y soberano de Baja California. Como ella misma lo dice en su dedicatoria: viviendo en Tijuana, lejos de su estado natal, “le canto hoy a Baja California, a esta tierra peninsular donde he sido feliz durante veinte años.” Y es que Baja California tradicional y panorámica es un libro de aventuras de costa a costa, del desierto a la montaña, de viajes por carretera o por barco para llegar a Ensenada, al Mármol, a la sierra de la Giganta, a la Rumorosa, a la Bufadora, a la Isla de Guadalupe, al valle de Santo Tomás. Estamos ante una escritora alerta al mundo, que encuentra en detalles, horizontes, personajes y charlas el punto de inflexión de su prodigiosa narrativa. La naturaleza bajacaliforniana la seduce: vientos, pedregales, marejadas. Su visión es amplia y a fondo.

En las páginas que María Luisa le dedica al paisaje bajacaliforniano, descubrimos a una escritora perspicaz, con sentido del humor, que ve el mundo como un ejercicio constante de asombro, como una experiencia iluminadora que expande el espíritu de quien lo contempla. En Baja California tradicional y panorámica se advierte que lo tradicional tiene que ver con las historias que cuenta de la entidad y lo de panorámica tiene que ver con su sentido despierto del entorno en que vive. En todo caso, Melo de Remes es clara antecesora de la obra de sor Abeja, pues su libro, publicado once años antes que Narraciones y leyendas de Tijuana, se asoma a los mitos de nuestra región, cuenta historias de aparecidos, fantasmas, dioses y deidades, así como encuentros mágicos y terroríficos entre el mundo animal y el mundo humano. La gran diferencia es que sor Abeja se decanta por las leyendas urbanas, mientras que María Luisa prefiere las leyendas rurales, los espejismos de la naturaleza bajacaliforniana.

*- El autor es escritor, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.

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