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La manzana envenenada

Como en otras administraciones estatales, de nueva cuenta Tijuana se ha convertido en el ring del escenario político, de la lucha entre autoridades estatales y municipales.

Como en otras administraciones estatales, de nueva cuenta Tijuana se ha convertido en el ring del escenario político, de la lucha entre autoridades estatales y municipales.

Del enfrentamiento, la rijosidad, la estridencia política, el cuento de nunca acabar.

Antes lo habían hecho el ex gobernador, José Guadalupe Osuna y el alcalde Jorge Ramos; luego el evidente, desastroso, polémico, ofensivo pleito entre Jaime Bonilla y Arturo González Cruz, que hasta trajo consigo la salida del edil municipal.

Y ahora se vive un nuevo capítulo reforzado, entre dos mujeres que se enfrentan desde el inicio de la administración, Marina del Pilar Ávila Olmeda y Monserrat Caballero.

Desde el inicio marcaron territorio, se volvieron “enemigas” dentro de un mundo político convulsionado de por sí por las acciones del ex gobernador, Jaime Bonilla, quien polarizó la vida pública entre sus propios colaboradores.

Y es que efectivamente, el olor a Bonilla no termina de irse a más de un mes de la llegada del nuevo gobierno encabezado por Marina del Pilar Ávila Olmeda.

No se acomoda en su papel de ser el ex y sigue insistiendo en aparecer en el escenario político, aún cuando su tiempo ya pasó.

Al parecer no hay grandes ofrecimientos en estos momentos, porque de lo contrario ya se hubiera ido.

El presidente, Andrés Manuel López Obrador dijo que ya no habría cambios en el gabinete federal, por lo que las opciones para el ex gobernador son demasiado bajas.

Sin embargo insisten en que habrá un lugar reservado para el ex titular del Ejecutivo estatal.

Como los Pronósticos Deportivos cada día se suma una oferta más, cuando menos lo que trasciende en los medios informativos, los cuales van desde embajadas, pasando por el Senado, hasta llegar a la mismísima dirección federal de Aduanas.

Pero mientras son peras o son manzanas, Bonilla busca influir en la vida pública del estado, pretende hacerle sombra a Marina del Pilar y si se puede, hasta obstaculizar sus proyectos, a través de seis diputados y dos alcaldes, la de Tijuana, Montserrat Caballero y el de Ensenada, Armando Ayala.

Uno de los temas que se ha convertido en la manzana de la discordia es la creación de la Secretaría de Seguridad y práctica desaparición de la Fiscalía estatal, con todo y su compadre, Guillermo Ruíz.

Ya se aprobó en cuatro municipios, los requeridos para darle vida a la dependencia a partir del próximo año; aún faltan los cabildos de Tijuana y Ensenada y aunque sus votos a favor o en contra ya no servirán, es evidente que los alcaldes de ambos ayuntamientos no se atreven a bajar el tema, ya que temen no traer los votos para rechazar la creación y perder frente a la gobernadora.

Así las cosas en el convulsionado ambiente político, entre los “morenos”.

Se espera que en su visita el presidente, Andrés Manuel Lopez Obrador, el próximo 11 de diciembre, de un mensaje de apoyo a la creación de la secretaría de Seguridad, cuyo modelo ha tenido eco en muchos gobiernos.

El hecho de que tenga la Mesa de Seguridad federal ese día en Baja California será un acicate para los incrédulos.

Con esa situación, confían las autoridades, se apoyen las acciones que en seguridad se hacen actualmente en la administración estatal.

Los vientos huracanados y las tempestades no ceden en un vendaval de pasiones que se viven en Baja California, en donde están inmersos los políticos de Morena a quienes, dicho sea de paso, les falta entender y hacer política sustancial.

La verdad sea dicha.

* La autora es directora del portal MF Noticias Mexicali.

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