Edición México
Suscríbete
Ed. México

El Imparcial / Columnas / notamigracion

Reflexión Universitaria

La disputa por el presupuesto

Sin duda, la política económica que se deriva del análisis al presupuesto federal a ejercer por este gobierno pone al descubierto lo que se había ofrecido; el apoyo a los que menos tienen, la promesa de “primero los pobres” se ve incorporada en el gasto federal al apoyar a las personas de la tercera edad, a los estudiantes y a las personas con capacidades diferentes. Esto ha causado un gran malestar en algunos sectores empresariales y grupos fácticos que siempre se han beneficiado del presupuesto y al no ver satisfechas sus demandas, a través de distintos medios tratan de cuestionar que esta política económica tendrá como resultado exceso de gasto que implicará un déficit presupuestal al no incrementar los impuestos, por lo que el gobierno tendrá que endeudarse tal y como ocurría en tiempos de Luis Echeverría y de López Portillo.

Todos los grupos pelean una “rebanada del pastel”, desde los gobernadores, los representantes populares, llámense diputados y senadores, sobre todo los que conforman la nueva oposición en las cámaras. Pero también los magistrados, la burocracia, los campesinos, en una palabra, todos quieren una parte alícuota de ese manjar que es el presupuesto. Jamás en la historia de nuestro país le habían exigido tanto a un presidente. La clase política, los grupos fácticos y los organismos autónomos de la sociedad civil han estado reclamando aquello que dentro del sistema autoritario se les negaba, la participación democrática. Antes se acataba la orden venida de arriba y sin hacer gestos. Hoy que gobierna un partido distinto con un hombre que dice ser un demócrata, que todo lo somete a votación vía encuesta, pero además les permite disentir de las decisiones que previamente han sido tomadas, que en muchos casos recula ante la razón y la presión de grupos.

Un gran reto enfrentará el presidente Andrés Manuel López Obrador, tiene muchos frentes abiertos, las inercias y los intereses de los grupos fácticos que se enquistaron de manera subrepticia en las redes del poder para hacer negocios, han continuado su campaña a través de los medios controlados por ellos, pues no se resignan a ver perdidos sus privilegios, utilizando a sus corifeos o chayoteros clásicos ampliamente conocidos, que han durado muchos sexenios recibiendo prebendas millonarias por decir mentiras.

Ahora se dice que el apoyo del gobierno hacia los grupos vulnerables se dará de manera directa, sin intermediarios. Antes el apoyo que se entregaba a las organizaciones, casi nunca llegaba a los destinatarios, sino que se atoraba en los vericuetos burocráticos y de algunos líderes vivales que se enriquecieron al amparo de siglas de estructuras fantasmas que han hecho de la protesta su forma de vida. De allí entonces la inconformidad de organizaciones que llevan los nombres de algunos de nuestros héroes.

Ahora le exigen al nuevo gobierno que resuelva de inmediato todos los problemas que padece México, algunos de los cuales vienen de épocas ancestrales y desean que de un plumazo se resuelvan éstos como si fuera magia, que con la varita mágica los llevará al paraíso terrenal siempre prometido por el PRIAN. Hoy la desvergüenza no tiene límites, el PRI y el PAN exigen baje la gasolina, después de que fueron ellos los promotores del alza. Parecen no entender que México ya cambió y que la sociedad a la que dicen defender ya no les cree y por ello están a punto de desaparecer, ya sus banderas se cayeron.

Con motivo del nuevo año, les deseo que en sus hogares se avive la esperanza, la unidad y el bienestar, salud y amor para toda su familia.

*El autor es economista egresado de la UABC.

En esta nota