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Ayuntamiento fracasado

"Por el derecho a la libertad de expresión"

Según las declaraciones del dirigente del Sindicato de Burócratas del municipio de Tecate, desde el mes de enero le manifestaron formalmente a la alcaldesa su propuesta de revisión del contrato de trabajo. En este documento plantearon sus propuestas y comenzó el periodo de negociación habitual. El sindicato buscaba mejorar sus condiciones generales de trabajo, que se les pagara a los 35 jubilados que están esperando su retiro y que se cumpliera con los adeudos al Issstecali, entre otros asuntos. No obstante, no se llegó a ningún acuerdo y, siguiendo la formalidad, estalló la huelga bajo la presencia de autoridades laborales. Los ciudadanos ya avizorábamos esta situación porque Nereida Fuentes, al igual que Javier Urbalejo Cinco y César Moreno González de Castilla expresidentes municipales emanados del extinto PRI, desviaron los recursos financieros que se habían presupuestado y aprobado por los respectivos Congresos del Estado, utilizándolos en otras cosas o apoderándose de ellos. Esto lo deberá determinar una investigación gubernamental que finque responsabilidades.

Durante su Gobierno, Donaldo Peñalosa hizo un esfuerzo y pagó una cantidad importante del adeudo que los anteriores expresidentes habían ido dejando. A partir de esa administración, se dejaron de hacer pagos y los trabajadores no recibieron servicios médicos en temporadas, ni sus jubilados fueron liberados del trabajo. Nereida Fuentes, de manera terca e irresponsable, fijó una posición de la cual no se movió y provocó la huelga. La deuda hasta este día es de 700 millones de pesos, más 35 millones para el pago de los jubilados, el incremento salarial que buscan y otras prestaciones. Es una cantidad que deberá obtener de alguna parte, de las cuales, el Gobierno del Estado no podrá apoyarla porque está en la misma situación con los maestros jubilados.

Pero esto no es lo único que a los tecatenses nos preocupa. Esta semana, Isaí Lara, periodista del semanario Zeta, publicó un artículo en el cual denuncia que Nereida Fuentes y su esposo son dueños de un rancho en el que tienen ganado porcino, distribuyen carne y están haciendo crecer el mercado de este producto. En el artículo también queda la idea de que la alcaldesa llegó a un acuerdo con el crimen organizado sobre temas relativos a esa propiedad. A estas revelaciones no ha habido una respuesta que aclare el enredo. En su afán por reelegirse ha hecho cuanto le viene en gana, porque considera que es intocable y que la ley no le afectará. Sin embargo, los nervios ya la están perjudicando, al grado que le solicitó al dirigente de Tecate en Pie de Lucha –su acérrimo crítico– una reunión buscando apoyo.

Tecate ha recibido de los gobiernos priistas solo el incremento de la corrupción; la irresponsabilidad en la administración pública; el valemadrismo en su actuar y la tendencia hacia la permanencia en el poder municipal. Sin embargo, ahora que su partido está deshecho y no tiene cómo reorganizarse, la situación cambiará y quienes hemos estado atentos a su desgobierno, veremos la forma de que se inicie una investigación y se llegue hasta las últimas consecuencias. Ahora es el sindicato que se los trae de la cola, pero también están los más de 80 asesinatos ocurridos en nuestra ciudad, a la que ellos llaman como la más segura. Nereida Fuentes es un fracaso como alcaldesa y debe reconocerlo. Vale.

* El autor es licenciado en Economía con Maestría en Asuntos Internacionales por la UABC.

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