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El Imparcial / Columnas / notamigracion

Mirador

El Señor hizo a la golondrina para que hubiera poetas.

En seguida hizo al águila. No la habría hecho si hubiese sabido que iba a haber motivadores que exhortarían a sus oyentes a ser águilas y no gallinas, siendo que la gallina es considerablemente más útil que el águila.

Después dio forma a la tímida avestruz, y luego hizo la tierra para que la pobrecilla tuviera dónde meter la cabeza.

A continuación hizo al colibrí, y con el barro que le sobró hizo al cóndor.

Finalmente hizo al pavo real.

Le dijo Adán:

–Entiendo lo de la golondrina, lo del águila, lo de la avestruz y lo del colibrí y el cóndor. Pero, Señor: ¿por qué hiciste al pavo real?

Le respondió el Creador con una sonrisa:

–De vez en cuando a mí también me gusta hacer tonterías.

¡Hasta mañana!...

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