El Imparcial / Mundo / El Niño

El Niño podría repetir un fenómeno de hace casi 30 años con un segundo pico de calentamiento en 2027 que elevaría el riesgo de inundaciones y los científicos explican qué regiones estarían más expuestas

Los pronósticos del modelo climático europeo advierten que el océano Pacífico podría volver a calentarse frente a Sudamérica durante 2027, incluso después de que El Niño comience a debilitarse en otras regiones.

El fenómeno de El Niño podría registrar un segundo pico de calentamiento durante 2027, un comportamiento observado en los episodios de 1982-1983 y 1997-1998 que aumentaría el riesgo de lluvias intensas e inundaciones principalmente en Perú y Ecuador.

De acuerdo con un análisis del meteorólogo Matheus Manente, publicado en Meteored y basado en proyecciones del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo (ECMWF), el océano podría volver a calentarse frente a las costas sudamericanas después de una disminución temporal de las temperaturas. Este segundo aumento todavía es una proyección y no significa que se formará un nuevo El Niño ni que las inundaciones estén confirmadas.

El escenario ocurre mientras El Niño continúa fortaleciéndose en el Pacífico ecuatorial. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) informó en su actualización del 8 de octubre de 2026 que existe una probabilidad superior al 83% de que el fenómeno mantenga una intensidad fuerte a muy fuerte durante el trimestre de enero a marzo de 2027. Por su parte, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de México también mantiene una advertencia por la evolución de este evento climático.

La preocupación de los especialistas se concentra en una región del océano conocida como Niño 1+2, situada frente a Perú y Ecuador. Si las aguas de esta zona vuelven a calentarse durante 2027, podrían favorecer precipitaciones de mayor intensidad, crecidas de ríos y deslizamientos de tierra. Sin embargo, los efectos dependerán de la evolución de las temperaturas oceánicas, los vientos y las condiciones atmosféricas de cada región.

¿Por qué El Niño podría tener un segundo pico de calentamiento en 2027?

El modelo climático del ECMWF contempla una evolución de las temperaturas del Pacífico que no seguiría un descenso continuo después de alcanzar su máxima intensidad.

Según el análisis publicado por Meteored el 6 de noviembre, las proyecciones muestran que el calentamiento podría alcanzar un primer máximo hacia finales de 2026, disminuir durante los meses siguientes y volver a intensificarse en 2027.

Este comportamiento se concentraría principalmente en la región Niño 1+2, localizada en el extremo oriental del Pacífico tropical.

El escenario contempla tres etapas:

  • Finales de 2026: El Niño alcanzaría uno de sus máximos de calentamiento en el Pacífico ecuatorial.
  • Primeros meses de 2027: Las temperaturas podrían comenzar a disminuir en algunas regiones del océano.
  • Durante 2027: Las aguas cercanas a Perú y Ecuador podrían experimentar un nuevo aumento, aunque otras zonas del Pacífico ya presenten señales de debilitamiento.

El meteorólogo Matheus Manente explicó que este comportamiento no representa el comienzo de otro fenómeno, sino una fluctuación dentro del mismo episodio.

Por lo tanto, un segundo pico de temperatura no equivale a dos fenómenos de El Niño consecutivos. Se trataría de una recuperación del calentamiento oceánico en una región determinada.

¿Qué ocurrió durante los fenómenos de El Niño de 1982-1983 y 1997-1998?

Los antecedentes que permiten estudiar este comportamiento corresponden a dos de los episodios de El Niño de mayor intensidad registrados durante el siglo XX.

En 1982-1983, las temperaturas del océano frente a las costas sudamericanas permanecieron elevadas durante varios meses. Los registros identificaron un máximo hacia finales de 1982 y otro durante la primera mitad de 1983.

Algo semejante ocurrió en 1997-1998, cuando las aguas del Pacífico oriental presentaron un nuevo incremento de temperatura después del primer máximo del fenómeno.

Un estudio de los investigadores Chunzai Wang y Robert H. Weisberg, publicado en el Journal of Climate en 2000, documentó este comportamiento durante el episodio de 1997-1998.

Los científicos identificaron dos máximos de calentamiento en la región Niño 2:

  • Diciembre de 1997: Se registró el primer máximo, cercano al momento de mayor intensidad general del fenómeno.
  • Primavera de 1998 en el hemisferio norte: Se presentó un segundo aumento de las temperaturas en el extremo oriental del Pacífico.

El estudio mostró que el calentamiento no necesariamente desaparece al mismo tiempo en todas las regiones del océano.

Estos antecedentes permiten comprender por qué los especialistas observan la posibilidad de una evolución semejante durante 2027, aunque no garantizan que se repitan las mismas condiciones ni sus consecuencias.

¿Por qué el océano puede volver a calentarse cuando El Niño comienza a debilitarse?

El Niño es un fenómeno climático relacionado con la interacción entre las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial y la circulación de la atmósfera.

Durante su desarrollo, las aguas superficiales se calientan por encima de sus valores habituales, mientras cambian los patrones de viento y la distribución de la humedad.

Sin embargo, las temperaturas no evolucionan de manera uniforme en todo el Pacífico.

Parte del calor acumulado bajo la superficie del océano puede desplazarse hacia el este y contribuir posteriormente a un nuevo calentamiento cerca de Sudamérica.

Esto permite que una región vuelva a registrar temperaturas elevadas mientras otras comienzan a enfriarse.

Para observar estas diferencias, los especialistas utilizan distintas regiones de monitoreo:

  • Niño 1+2: Comprende las aguas cercanas a Perú y Ecuador. Es importante para analizar el calentamiento costero y sus posibles efectos sobre las lluvias.
  • Niño 3.4: Se ubica en el Pacífico ecuatorial central y oriental. Es una de las principales referencias para evaluar el comportamiento general de El Niño.
  • Niño 2: Es una región del Pacífico oriental utilizada en investigaciones históricas sobre la evolución del calentamiento oceánico.

La comparación de estas áreas ayuda a determinar si el fenómeno se está debilitando de manera general o si el calentamiento continúa en determinadas zonas.

¿Qué países y regiones estarían más expuestos a las lluvias durante 2027?

Perú y Ecuador serían los países con mayor exposición directa al posible segundo calentamiento de la región Niño 1+2, debido a su proximidad con las aguas donde se proyecta el incremento de temperatura.

Cuando la superficie del océano se calienta, aumenta la evaporación y puede haber mayor disponibilidad de humedad para la formación de lluvias, siempre que las condiciones atmosféricas también sean favorables.

En su análisis, Manente advirtió sobre la posibilidad de “tormentas severas y lluvias torrenciales” durante 2027.

Entre las consecuencias que podrían presentarse se encuentran:

  • Inundaciones: Las precipitaciones de gran volumen pueden provocar acumulaciones de agua en zonas urbanas y rurales.
  • Crecidas de ríos: Los cauces podrían registrar aumentos de nivel cuando se acumulen lluvias en sus cuencas.
  • Deslizamientos de tierra: Las precipitaciones persistentes pueden desestabilizar laderas y afectar comunidades cercanas.
  • Daños a infraestructura: Caminos, puentes, viviendas y servicios básicos pueden resultar afectados.
  • Problemas en la agricultura: Las inundaciones y el exceso de humedad pueden perjudicar cultivos y complicar el transporte de productos.

El calentamiento del océano también puede afectar a la actividad pesquera, debido a que las variaciones de temperatura modifican las condiciones de los ecosistemas marinos y la distribución de algunas especies.

No obstante, los pronósticos disponibles no permiten establecer todavía qué ciudades recibirían las mayores cantidades de lluvia, cuándo ocurrirían las precipitaciones ni qué magnitud alcanzarían.

¿El segundo pico de El Niño también podría afectar a México y Argentina?

Aunque El Niño puede modificar las condiciones climáticas de distintas regiones del planeta, el posible segundo calentamiento frente a Perú y Ecuador no implica automáticamente lluvias extremas en México, Argentina u otros países de América.

En México, el fenómeno puede influir en los patrones estacionales de temperatura y precipitación, pero sus consecuencias varían de acuerdo con la región y la época del año.

El Servicio Meteorológico Nacional mantiene bajo seguimiento la evolución de El Niño. Su aviso del 9 de octubre de 2026 señaló que el calentamiento del Pacífico ecuatorial continuaba fortaleciéndose y que existía una probabilidad superior al 83% de mantener condiciones fuertes a muy fuertes hasta el primer trimestre de 2027.

Esto no constituye, por sí mismo, un pronóstico de inundaciones para México durante 2027.

En el caso de Argentina, tampoco es posible anticipar un aumento generalizado de las lluvias únicamente a partir de lo que ocurra en la región Niño 1+2.

Para evaluar sus posibles consecuencias será necesario analizar el comportamiento de Niño 3.4, la circulación atmosférica y los pronósticos regionales de precipitación.

Los especialistas deberán observar si los cambios oceánicos llegan a modificar las condiciones atmosféricas que influyen sobre el sur de Brasil, Uruguay y Argentina.

¿Qué tan probable es que El Niño continúe hasta 2027?

Los organismos meteorológicos internacionales coinciden en que el episodio de El Niño iniciado en 2026 tiene posibilidades de mantener una intensidad considerable durante los primeros meses de 2027.

En su diagnóstico del 8 de octubre, la NOAA informó que las anomalías de temperatura superficial del mar habían alcanzado:

  • Niño 3.4: 2.1 °C por encima del promedio.
  • Niño 3: 3.0 °C por encima del promedio.
  • Niño 1+2: 3.9 °C por encima del promedio.

La agencia también señaló que algunas zonas del Pacífico oriental presentaban anomalías superiores a 4 °C.

Por su parte, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) indicó en septiembre que las proyecciones mostraban una probabilidad cercana al 100% de que El Niño persistiera hasta febrero de 2027.

Es importante distinguir entre dos previsiones: la continuidad de El Niño durante los primeros meses de 2027 cuenta con respaldo de los pronósticos oficiales, mientras que el posible segundo pico de calentamiento es un escenario específico que todavía necesita confirmación.

¿Qué se debe vigilar durante los próximos meses?

La evolución del fenómeno dependerá de la interacción entre las temperaturas del océano, los vientos ecuatoriales y la circulación atmosférica.

Para conocer si el segundo pico previsto comienza a desarrollarse será necesario observar tres indicadores: la temperatura de la región Niño 1+2, la evolución del índice Niño 3.4 y los pronósticos de precipitación para la costa occidental de Sudamérica.

Los boletines de la NOAA y del Servicio Meteorológico Nacional permiten consultar las actualizaciones sobre El Niño. La próxima discusión mensual de la NOAA está programada para el 12 de noviembre de 2026.

Por ahora, el segundo pico de El Niño en 2027 sigue siendo una posibilidad climática, no un evento confirmado. Los antecedentes de 1982-1983 y 1997-1998 muestran que este comportamiento puede ocurrir, pero serán las observaciones oceánicas y los pronósticos de los próximos meses los que permitan determinar si el calentamiento vuelve a intensificarse frente a Perú y Ecuador y qué riesgos concretos podría representar para la población.

Temas relacionados