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Japón busca evitar que su familia imperial se quede sin herederos, pero mantiene fuera del trono a la hija del emperador: la reforma que incorporaría descendientes varones de antiguas ramas imperiales

La propuesta permitiría que las princesas conserven su estatus al casarse y abriría la adopción de hombres con ascendencia imperial, mientras Aiko seguiría sin derecho a suceder a su padre

Japón busca evitar que su familia imperial se quede sin herederos, pero mantiene fuera del trono a la hija del emperador: la reforma que incorporaría descendientes varones de antiguas ramas imperiales

Japón intenta resolver una crisis que amenaza la continuidad de su familia imperial, pero la salida elegida por el Gobierno mantiene intacta una regla que genera cuestionamientos: las mujeres seguirán sin poder heredar el trono, aunque sean hijas del emperador.

La Cámara Baja del Parlamento japonés aprobó el 10 de julio una reforma a la Ley de la Casa Imperial. La propuesta permitiría conservar a más mujeres dentro de la institución e incorporar a descendientes varones de antiguas ramas imperiales. Sin embargo, todavía debe avanzar en la Cámara Alta antes de convertirse en ley.

¿Qué cambiaría con la reforma imperial de Japón?

La iniciativa establece que las princesas japonesas podrían mantener su condición imperial después de casarse con un ciudadano sin título nobiliario.

Actualmente, las mujeres deben abandonar la familia imperial al contraer matrimonio fuera de ella. Sus esposos e hijos tampoco reciben derechos, títulos ni una posición dentro de la institución. Esa regla llevó a Mako Komuro, sobrina del emperador Naruhito, a perder su estatus cuando se casó en 2021.

La medida permitiría que mujeres como la princesa Aiko continúen realizando actividades oficiales después de casarse, pero no les daría derecho a reinar ni transmitiría derechos sucesorios a sus descendientes.

¿A quiénes podría adoptar la familia imperial?

La segunda parte de la reforma permitiría adoptar a hombres solteros de 15 años o más que desciendan por línea paterna de las 11 antiguas ramas imperiales que perdieron su condición después de la Segunda Guerra Mundial.

Los hombres adoptados se integrarían a la familia imperial, aunque ellos mismos no podrían convertirse en emperadores. Sus futuros hijos varones sí podrían entrar en la línea de sucesión.

La legislación vigente prohíbe expresamente que el emperador y los integrantes de la familia imperial adopten hijos, por lo que esa disposición tendría que modificarse.

¿Por qué la princesa Aiko sigue fuera del trono?

Aiko es la única hija del emperador Naruhito y la emperatriz Masako. Aunque nació dentro de la línea directa del monarca, la ley japonesa establece que el trono únicamente puede pasar a un hombre descendiente de hombres de la familia imperial.

Por esa razón, Aiko no ocupa ningún lugar en el orden sucesorio. La reforma aprobada por la Cámara Baja no cambia esa regla ni contempla la posibilidad de una emperatriz reinante.

La propuesta ha provocado críticas porque prioriza la incorporación de hombres que crecieron como ciudadanos comunes antes que reconocer derechos sucesorios a mujeres que ya pertenecen a la institución.

¿Quiénes pueden convertirse actualmente en emperador?

Japón tiene solo tres hombres en la línea de sucesión. El primero es Akishino, hermano menor de Naruhito. Después aparece Hisahito, hijo de Akishino y único heredero perteneciente a una generación joven. El tercero es Hitachi, tío del emperador y de edad avanzada.

Hisahito, de 19 años, se encuentra en el centro de la continuidad dinástica. Si no tiene hijos varones, el sistema actual podría quedarse sin personas que cumplan los requisitos legales para ocupar el trono.

La familia imperial japonesa cuenta con 16 integrantes, frente a los 30 que tenía hace tres décadas. Además del problema sucesorio, esta reducción limita el número de personas disponibles para ceremonias, visitas y otras responsabilidades oficiales.

¿Los japoneses apoyan que una mujer pueda reinar?

Encuestas recientes citadas por medios internacionales sitúan alrededor de siete de cada diez el respaldo a permitir una emperatriz, con Aiko como la figura que concentra buena parte de ese apoyo.

La primera ministra Sanae Takaichi y sectores conservadores del gobernante Partido Liberal Democrático defienden la continuidad exclusiva de la línea masculina. Su Gobierno sostiene que las medidas propuestas permitirán ampliar la familia imperial sin alterar el orden sucesorio vigente.

¿Japón ha tenido emperatrices anteriormente?

Sí. Ocho mujeres ocuparon el trono japonés en diez reinados, debido a que dos de ellas gobernaron en dos periodos distintos. La última fue Go-Sakuramachi, en el siglo XVIII.

La exclusión legal de las mujeres se estableció durante la era Meiji, a finales del siglo XIX, y fue conservada en la Ley de la Casa Imperial de 1947. No es, por lo tanto, una regla aplicada de la misma manera durante toda la historia japonesa.

El Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer pidió a Japón revisar esta normativa. El Gobierno respondió que la sucesión imperial forma parte de la identidad fundamental del Estado y rechazó que el organismo internacional interviniera en el tema.

La reforma podría evitar que la familia imperial pierda más integrantes, pero no resuelve la pregunta que divide a Japón: por qué buscar herederos varones fuera de la institución antes que permitir que la propia hija del emperador pueda sucederlo.

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