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Convulsiones en bebés desde los 4 meses: lo que los padres deben saber sobre este raro padecimiento

La importancia de detectar a tiempo para mejorar la calidad de vida

Convulsiones en bebés desde los 4 meses: lo que los padres deben saber sobre este raro padecimiento

El síndrome de Dravet es una forma rara de epilepsia que aparece en los primeros meses de vida y que puede cambiar de forma profunda la vida de un niño y de su familia. Se trata de un padecimiento de origen genético que, en la mayoría de los casos, provoca convulsiones difíciles de controlar y que requieren atención médica especializada desde etapas muy tempranas.

En el marco del Día Internacional del Síndrome de Dravet, la información difundida por la organización Fundación Danny Danae Nalú y replicada por el Heraldo de México.

La instancia destaca la importancia de reconocer los signos tempranos, mejorar el acceso al diagnóstico y visibilizar las necesidades de los pacientes.

La fundadora y directora ejecutiva, Elizabeth Saucedo González, madre de un niño con epilepsia de difícil control, ha señalado que la falta de información sigue siendo uno de los principales obstáculos para las familias.

¿Qué es el síndrome de Dravet y cómo se manifiesta?

El síndrome de Dravet es una enfermedad neurológica rara incluida dentro de las epilepsias de difícil control. De acuerdo con la información compartida por la Fundación Danny Danae Nalú, se trata de una condición que afecta aproximadamente a 1 de cada 20 mil niños o bebés.

Las convulsiones suelen iniciar entre los 4 meses y los 2 años de edad. En muchos casos, los primeros episodios pueden confundirse con crisis febriles comunes, lo que retrasa el diagnóstico correcto.

Este padecimiento se caracteriza por tres aspectos principales:

  • Es una epilepsia rara.
  • Es de difícil control.
  • Presenta resistencia a medicamentos anticonvulsivos convencionales.

Con el tiempo, las crisis pueden aumentar en frecuencia y severidad, afectando no solo el sistema neurológico, sino también el desarrollo general del menor.

Origen genético: por qué ocurre el síndrome de Dravet

En cerca del 80% de los casos, el síndrome de Dravet está asociado a una mutación genética, especialmente en el gen SCN1A, que influye en la actividad eléctrica del cerebro.

Esta alteración provoca una hiperactividad neuronal que desencadena convulsiones recurrentes. No se trata de una condición adquirida por factores externos, sino de una enfermedad de base genética que puede aparecer sin antecedentes familiares previos.

Síntomas y consecuencias en el desarrollo infantil

El impacto del síndrome de Dravet no se limita a las convulsiones. Con el tiempo, los pacientes pueden presentar:

  • Discapacidad intelectual en distintos grados
  • Retraso en el desarrollo motriz
  • Dificultades en el lenguaje
  • Dependencia en actividades diarias

La evolución del padecimiento es variable, pero en general requiere seguimiento médico constante y atención multidisciplinaria.

Diagnóstico: uno de los principales retos para las familias

Uno de los mayores problemas es el tiempo que puede tardar en confirmarse el diagnóstico. Esto ocurre porque los primeros síntomas pueden parecer otros tipos de epilepsia o incluso fiebre convulsiva.

Para un diagnóstico preciso se utilizan estudios especializados como:

  • Electroencefalograma (EEG)
  • Pruebas genéticas

Sin embargo, el acceso a estos estudios no siempre es inmediato. La falta de información entre profesionales de la salud y familias puede provocar retrasos que afectan el inicio del tratamiento adecuado.

Elizabeth Saucedo González señaló en su labor de difusión que:“La detección temprana y el tratamiento adecuado es indispensable en los primeros meses cuando se detecta alguno de estos dos síndromes”.

Tratamiento: una enfermedad sin cura, pero con manejo médico

Actualmente, el síndrome de Dravet no tiene cura. El objetivo del tratamiento es reducir la frecuencia e intensidad de las crisis convulsivas y mejorar la calidad de vida del paciente.

En muchos casos, los medicamentos disponibles no logran controlar completamente las crisis, lo que obliga a ajustes constantes y supervisión médica especializada.

Además, uno de los problemas más importantes es el costo de los tratamientos. Según la información compartida por la Fundación Danny Danae Nalú:

Los que existen son caros y no están al alcance de muchas familias”.

Esto genera una brecha en el acceso a la atención médica adecuada.

Acceso a medicamentos y apoyo para familias

El tratamiento del síndrome de Dravet suele requerir medicamentos de uso especializado, acompañamiento neurológico continuo y, en algunos casos, terapias complementarias.

Sin embargo, el acceso no es uniforme. Las familias enfrentan:

  • Costos elevados de medicamentos
  • Dificultad para conseguir atención especializada
  • Falta de diagnóstico temprano en algunos casos

Estas condiciones hacen que el acompañamiento comunitario y organizacional sea clave para enfrentar la enfermedad.

Alianzas y visibilización del síndrome de Dravet

Con el objetivo de mejorar la atención y visibilización del padecimiento, organizaciones como Metamorfosis y AMENA, junto con la Fundación Danny Danae Nalú, impulsan la alianza “Retos Visibles”.

Esta iniciativa busca:

  • Dar visibilidad a las necesidades de los pacientes
  • Promover el diagnóstico temprano
  • Impulsar el acceso a tratamientos
  • Generar conciencia en instituciones de salud y gobierno

El enfoque es multidisciplinario, con participación de familias, médicos y organizaciones civiles.

Qué deben saber los padres ante posibles señales de alerta

Aunque cada caso es diferente, algunos signos que requieren atención médica inmediata son:

  • Convulsiones antes de los 2 años
  • Episodios repetidos sin causa clara
  • Crisis que no responden a tratamiento común
  • Retrasos en el desarrollo tras las convulsiones

Ante estos síntomas, los especialistas recomiendan acudir a valoración neurológica pediátrica lo antes posible.

La importancia de la detección temprana

El síndrome de Dravet sigue siendo una de las formas más complejas de epilepsia infantil debido a su origen genético, su dificultad de control y la falta de cura. Aun así, el diagnóstico temprano y el acceso a atención especializada pueden marcar una diferencia importante en la calidad de vida de los pacientes.

La labor de organizaciones como la Fundación Danny Danae Nalú y sus aliados ha sido clave para visibilizar una enfermedad que, aunque poco frecuente, requiere atención constante, información clara y apoyo integral para las familias.

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