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Sentencian en EEUU a hombre por más de cinco años que traficó más de mil 700 reptiles desde México; usaba redes sociales para venderlos

Entre las especies había tortugas, crías de cocodrilo y lagartos mexicanos.

Sentencian en EEUU a hombre por más de cinco años que traficó más de mil 700 reptiles desde México; usaba redes sociales para venderlos

ESTADOS UNIDOS.- Un hombre de California fue sentenciado a 65 meses de prisión en Estados Unidos por traficar ilegalmente al menos 1,700 reptiles desde México, Hong Kong y otros lugares durante un periodo de seis años.

Los animales tenían un valor de mercado superior a 739 mil dólares, equivalente aproximado a 12.8 millones de pesos.

De acuerdo con información oficial del Departamento de Justicia de Estados Unidos y de la Fiscalía Federal del Distrito Central de California, el sentenciado fue identificado como José Manuel Perez, de 34 años, originario de Oxnard, California, quien usó redes sociales para comprar, negociar, ofrecer y vender animales silvestres introducidos de contrabando, indicó El Sol de México.

El caso muestra cómo el tráfico de fauna silvestre puede operar mediante rutas fronterizas, redes sociales y compradores interesados en especies extraídas de su hábitat.

Según la autoridad federal, su historial incluye condenas por delitos graves en el Tribunal Superior del Condado de Ventura por terrorismo callejero y agresión con arma mortal.

También expone el impacto de este mercado ilegal sobre animales protegidos por normas internacionales, como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres, conocida como CITES.

¿Quién es José Manuel Perez y por qué fue sentenciado?

José Manuel Perez fue sentenciado por un juez federal en Estados Unidos después de declararse culpable de cargos relacionados con contrabando de bienes y tráfico de vida silvestre.

El Departamento de Justicia informó que Perez y otros cómplices introdujeron animales ilegalmente a Estados Unidos entre enero de 2016 y febrero de 2022. La operación se realizó sin los permisos requeridos por CITES y sin declarar la importación de vida silvestre ante las autoridades estadounidenses.

Antes de esta sentencia, Perez ya cumplía una pena de nueve años de prisión tras declararse culpable en mayo de 2023 de tres cargos por posesión de armas de fuego siendo una persona con antecedentes penales.

Según la autoridad federal, su historial incluye condenas por delitos graves en el Tribunal Superior del Condado de Ventura por terrorismo callejero y agresión con arma mortal.

¿Qué animales eran traficados desde México?

Entre los animales mencionados por el Departamento de Justicia se encuentran tortugas de caja de Yucatán, tortugas de caja mexicanas, crías de cocodrilo y lagartos enchaquirados mexicanos.

Estos animales eran adquiridos y transportados sin los permisos correspondientes. En algunos casos, según la investigación, las publicaciones en redes sociales mostraban fotos y videos de ejemplares capturados directamente de la naturaleza.

Esto es relevante porque el tráfico de vida silvestre no solo implica el traslado ilegal de animales. También puede afectar poblaciones silvestres, romper ciclos reproductivos y aumentar la presión sobre especies que ya enfrentan pérdida de hábitat o captura ilegal.

¿Cómo operaba la red de tráfico de reptiles?

De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Perez y sus cómplices usaban redes sociales para comprar animales, negociar ventas y acordar entregas dentro de Estados Unidos.

En el caso de los animales traficados desde México, los cómplices recogían la fauna en el Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez. Después, los ejemplares eran transportados en automóvil hacia El Paso, Texas.

El Departamento de Justicia señaló que Perez pagaba a sus cómplices una “tarifa de cruce” por cada paso fronterizo. Esa cantidad dependía del número de animales transportados, el tamaño del paquete y el riesgo de ser detectados por las autoridades.

“Perez pagaba a sus cómplices una ‘tarifa de cruce’ por cada cruce fronterizo”, indicó la autoridad estadounidense al explicar la forma en que se movían los animales.

¿Los animales eran capturados en la naturaleza?

Según el Departamento de Justicia, Perez y uno de sus cómplices también viajaban a México para comprar animales vivos que habían sido extraídos de la naturaleza.

Después, esos animales eran introducidos de contrabando a Estados Unidos y trasladados a la residencia de Perez. Primero eran llevados a Missouri y posteriormente a California, después de que el sentenciado se mudó.

El caso no solo se centró en la posesión de animales, sino en una operación sostenida durante años para introducirlos, ofrecerlos y venderlos dentro del mercado estadounidense.

¿Qué papel tuvieron las redes sociales en el caso?

Las redes sociales fueron una parte central del esquema. Según la autoridad, Perez y sus cómplices las usaban para anunciar animales, mostrar fotografías y videos, negociar precios y coordinar entregas.

Este punto es importante porque el comercio ilegal de fauna ya no depende únicamente de mercados físicos o intermediarios directos. También puede ocurrir en plataformas digitales, donde los vendedores usan publicaciones, grupos privados o mensajes para contactar compradores.

Para las autoridades, este tipo de actividad puede dejar evidencia digital. En este caso, las publicaciones y negociaciones en línea formaron parte de la investigación.

¿Por qué era ilegal introducir estos animales a Estados Unidos?

El problema legal fue que los animales fueron ingresados sin permisos CITES y sin declarar su importación ante las autoridades de Estados Unidos.

CITES regula el comercio internacional de especies de fauna y flora silvestres para evitar que la compraventa ponga en riesgo su supervivencia. Cuando una especie está protegida por esta convención, su traslado entre países requiere permisos específicos.

En este caso, las autoridades señalaron que Perez y sus cómplices no cumplieron con esos requisitos. Por eso, la conducta fue investigada como contrabando y tráfico de vida silvestre.

¿Qué autoridades investigaron el caso?

El caso fue investigado por el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos. También participaron la Fiscalía Federal del Distrito Sur de California, la Sección de Delitos Ambientales del Departamento de Justicia, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y el Departamento de Seguridad Nacional.

La acusación fue llevada por fiscales federales del Distrito Central de California y por un abogado de la Sección de Delitos Ambientales del Departamento de Justicia.

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¿Qué se sabe de los cómplices?

La información oficial señala que Perez actuó con otros cómplices, pero no proporciona mayores detalles sobre sus identidades, número exacto o situación legal.

Lo confirmado es que participaron en el traslado de animales, en la recolección de fauna en Ciudad Juárez, en los cruces hacia El Paso y en la logística de compra y entrega.

El tráfico de vida silvestre afecta a los animales, a los ecosistemas y a la aplicación de las leyes ambientales. Cuando especies son extraídas de su hábitat para venderlas, se altera su población natural y se alimenta un mercado que puede operar entre países.

También importa para México porque parte de los animales señalados por las autoridades provenían del país. En este caso, la ruta mencionada pasó por Ciudad Juárez y El Paso, dos puntos clave en la frontera.

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La sentencia contra Perez envía un mensaje sobre el uso de herramientas digitales para perseguir delitos ambientales. También recuerda que comprar animales exóticos sin verificar su origen puede contribuir a una cadena ilegal.

¿Qué quedó confirmado oficialmente?

La autoridad estadounidense confirmó que José Manuel Perez fue sentenciado a 65 meses de prisión por traficar al menos 1,700 reptiles hacia Estados Unidos.

También confirmó que los animales provenían de México, Hong Kong y otros lugares; que el valor de mercado superó los 739 mil dólares; que se usaron redes sociales para negociar y vender; y que no se contaba con los permisos requeridos por CITES.

Lo que no se detalló en el comunicado oficial fue la identidad de los cómplices, el destino final de todos los animales decomisados o si hay investigaciones abiertas en México relacionadas con la ruta de tráfico.

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