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Dos hermanas adolescentes que viven en una carpa ganaron el premio ambiental Earth Prize por convertir los escombros de la guerra en Gaza en ladrillos para reconstruir su ciudad y ahora usarán los 12,500 dólares para enseñar a otros jóvenes a levantar sus hogares sin esperar ayuda exterior

Farah y Tala Mousa, desplazadas por los bombardeos, desarrollaron bloques de bajo costo fabricados con restos de edificios triturados, ceniza y vidrio para pavimentar aceras y levantar divisiones en los campos de refugiados

Dos hermanas adolescentes que viven en una carpa ganaron el premio ambiental Earth Prize por convertir los escombros de la guerra en Gaza en ladrillos para reconstruir su ciudad y ahora usarán los 12,500 dólares para enseñar a otros jóvenes a levantar sus hogares sin esperar ayuda exterior

Dos adolescentes palestinas, Farah y Tala Mousa, fueron reconocidas internacionalmente por su ingenio al convertir las ruinas de sus antiguos hogares en materiales de construcción funcionales. Las jóvenes, quienes actualmente viven en una carpa tras ser desplazadas en múltiples ocasiones por el conflicto, fueron nombradas ganadoras regionales para Medio Oriente del Earth Prize, un galardón que premia soluciones innovadoras a problemas ambientales.

Según información publicada por la BBC, las hermanas desarrollaron una técnica para triturar los escombros acumulados en las calles de Gaza y mezclarlos con materiales locales como barro, ceniza y vidrio. Con este proceso, fabrican ladrillos ligeros diseñados para usos sin carga, como la construcción de aceras, muros divisorios y áreas de cultivo, ayudando a estabilizar las viviendas temporales de sus vecinos ante el clima adverso.

¿Cómo fabrican las adolescentes ladrillos con escombros de guerra?

El proceso ideado por Tala, de 17 años, y Farah, de 15, comienza con la recolección de restos de edificios destruidos por los bombardeos. Los escombros son triturados de forma manual y pasados por un colador para obtener una granulometría fina que se integra con otros componentes para darles cohesión y resistencia.

Al mezclar el polvo de cemento y piedra con barro y ceniza, las jóvenes obtienen un bloque resistente y de muy bajo costo de producción. “Transformamos algo negativo en algo positivo al rechazar ver los escombros solo como un símbolo de destrucción y pérdida”, explicaron a la BBC. A pesar de que perdieron su primer prototipo durante un desplazamiento forzado, las hermanas continuaron perfeccionando el diseño de sus bloques de construcción.

¿En qué planean utilizar el premio de 12,500 dólares?

Con el capital obtenido por el Earth Prize, las hermanas Mousa planean implementar un programa de capacitación para otros jóvenes desplazados en la región. Su objetivo es organizar talleres educativos para enseñar a al menos 100 personas cómo fabricar sus propios ladrillos, con una meta de producción inicial de 200 unidades por cada taller impartido.

Farah destacó que la intención es que la población local pueda “participar ellos mismos en la reconstrucción, en lugar de solo esperar a la ayuda exterior”. Esta visión de autonomía busca mitigar la parálisis generada por los daños materiales en el territorio, los cuales se estiman en 70,000 millones de dólares, con millones de toneladas de escombros cubriendo la infraestructura urbana básica de la Franja.

¿Qué impacto tiene esta iniciativa en el contexto actual de Gaza?

La iniciativa de las hermanas ocurre en un momento crítico, donde las Naciones Unidas estiman que el 90 por ciento de la población (cerca de 1.9 millones de personas) ha sido desplazada. Aunque existe un cese el fuego vigente desde octubre de 2025, las tareas de reconstrucción a gran escala por parte de organismos internacionales aún no han comenzado formalmente en el territorio.

Los ladrillos de las adolescentes representan una solución inmediata para mejorar las condiciones de vida en los campos de refugiados, donde el lodo y la falta de pavimentación complican el día a día. Al utilizar los propios restos de la ciudad para repararla, el proyecto también aborda un problema ambiental masivo relacionado con la gestión de residuos de construcción en una zona de alta densidad poblacional.

¿Qué otros jóvenes han ganado el Earth Prize recientemente?

El Earth Prize se ha consolidado como una plataforma para el activismo ambiental juvenil a nivel global. Junto a las hermanas de Gaza, la organización ha premiado otros proyectos destacados en diferentes regiones durante este ciclo de competencia:

  • Irlanda: Una joven de 18 años creó un plástico biodegradable que se descompone de forma segura sin dejar residuos tóxicos.
  • Kenia: Dos estudiantes de 17 años desarrollaron un sistema de filtros naturales para capturar y purificar gases de carbono.

La competencia continuará con el anuncio de los ganadores de otras regiones del mundo, y finalmente una votación pública determinará quién será el ganador general de este año. Para Farah y Tala, el premio ya ha cumplido su función principal: demostrar que es posible transformar el sentimiento de pérdida en una herramienta de esperanza y utilidad para su comunidad.

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