Del set de grabación a la escena del crimen: Cómo un segmento de “admiradores secretos” en la televisión de los 90 se convirtió en el gatillo intelectual del brutal asesinato de Scott Amedure
El 6 de marzo de 1995, Scott Amedure, de 32 años, acudió al programa de Jenny Jones para revelar su amor secreto por un vecino y conocido: Jonathan Schmitz, de 24 años.

En la década de los 90, la era dorada de los talk shows en Estados Unidos llevó el sensacionalismo a niveles insospechados. Lo que comenzó como un espacio para voces comunes se transformó en una fábrica de escándalos, emboscadas televisivas y humillaciones en vivo.
Sin embargo, ningún episodio fue tan trágico como el ocurrido en marzo de 1995, cuando un segmento de “admiradores secretos” terminó con un hombre asesinado y un debate nacional sobre la ética en los medios.
Una “sorpresa” preparada para el desastre
El 6 de marzo de 1995, Scott Amedure, de 32 años, acudió al programa de Jenny Jones para revelar su amor secreto por un vecino y conocido: Jonathan Schmitz, de 24 años. Bajo el título “Revealing Same Sex Secret Crush” (Revelando un amor secreto del mismo sexo), la producción orquestó el encuentro sin informar a Schmitz que su admirador era un hombre.
Schmitz, quien luchaba con problemas de salud mental como depresión maníaca y enfermedad de Graves, llegó al set con la ilusión de que su exnovia fuera quien lo esperaba para proponerle matrimonio. Al descubrir que era Scott, Jonathan reaccionó con una risa nerviosa frente a las cámaras, mientras la conductora alentaba a Amedure a compartir sus fantasías sexuales de forma explícita. Aunque el programa nunca salió al aire en su momento, la semilla del conflicto quedó plantada ante una audiencia nacional.
El crimen: “No sabía que era un hombre; por eso lo maté”
Tres días después de la grabación, la tensión explotó. Scott Amedure dejó una nota de contenido sugerente en la casa de Schmitz, lo que desató un brote violento en el joven. Jonathan retiró dinero, compró una escopeta calibre 12 y se dirigió a la casa rodante de Scott en las afueras de Detroit.
Sin mediar palabra tras confirmar la autoría de la nota, Schmitz disparó dos veces al pecho de Scott, terminando con su vida al instante. Momentos después, llamó al 911 desde una estación de servicio y confesó: “Me sentí humillado en televisión nacional”. Sus declaraciones iniciales fueron contundentes: alegó que no sabía que su admirador sería un hombre y que la exposición pública lo había empujado al límite.
La polémica “defensa de pánico gay” en los tribunales
El juicio de Jonathan Schmitz se convirtió en un circo mediático que puso a prueba el sistema legal estadounidense. Su defensa recurrió a la controvertida “defensa de pánico gay”, argumentando que la humillación de ser objeto de deseo de otro hombre le provocó un estado de locura temporal.
A pesar de la estrategia, Schmitz fue declarado culpable de asesinato en segundo grado en 1996. Tras una anulación y un segundo juicio en 1999, se reafirmó su sentencia de entre 25 y 50 años de prisión. El caso no solo expuso la violencia contra la comunidad LGBT, sino que también sentó un precedente sobre cómo las tácticas de “emboscada” en la televisión podían tener consecuencias mortales.

¿Culpables del rating? El juicio a Jenny Jones y Warner Bros.
La tragedia no terminó en el ámbito penal. La familia Amedure presentó una demanda civil multimillonaria contra The Jenny Jones Show y su productora, Warner Bros., acusándolos de negligencia por no investigar el historial de salud mental de Schmitz y por fomentar una situación volátil por el simple beneficio del rating.
- La sentencia inicial: Un jurado ordenó al programa pagar 25 millones de dólares a la familia de la víctima.
- El revés legal: Años después, una corte de apelaciones anuló el pago, argumentando que el programa no era responsable de las acciones criminales e impredecibles de un invitado fuera del set.
Jenny Jones siempre mantuvo que el segmento era “divertido” y que ella prácticamente no tenía participación en la producción del episodio. Sin embargo, para la opinión pública y los expertos en medios, la conductora y su equipo actuaron como el “gatillo intelectual” de la tragedia.
El legado de una televisión sin escrúpulos
Jonathan Schmitz fue liberado bajo libertad condicional en agosto de 2017, tras cumplir 22 años de condena. Scott Amedure, recordado por sus amigos como un veterano del ejército y un bartender carismático, se convirtió en el símbolo de los peligros de la “televisión de emboscada”.
Hoy, el caso de Jenny Jones se estudia en facultades de comunicación como el ejemplo definitivo de la falta de ética profesional.
Marcó el inicio del fin para los talk shows más agresivos, obligando a las cadenas a endurecer sus filtros de seguridad y protocolos psicológicos para sus invitados. No obstante, el debate sobre hasta dónde puede llegar un medio de comunicación por una décima de rating sigue tan vigente como en aquel fatídico marzo de 1995.
También te puede interesar: Habrá segunda temporada del “talk show” de Rocío Sánchez Azuara
Sigue nuestro canal de WhatsApp
Recibe las noticias más importantes del día. Da click aquí
Te recomendamos
Revelan datos de cómo podría ser la base lunar luego que Artemis II hizo sobrevuelo alrededor de la luna y que se ha convertido en el principal proyecto espacial estadounidense para regresar astronautas a la Luna

Investigan muerte de hombre de 29 años hallado dentro de su departamento en Zapopan quien se estaba recuperando de una cirugía; su esposa encontró el cuerpo tras horas sin contacto

Un mayordomo en Portugal es investigado luego tener en su poder al menos 278 obras de arte cuando trabajaba con un coleccionista y que luego murió; entre las obras estarían de Pablo Picasso, Joan Miró

Ahora la novia del director del FBI Kash Patell también en el centro de la polémica: Habría utilizados recursos del FBI para proporcionar protección y transporte a su novia Alexis Wilkins, quien es cantante de música country

Grupo Healy © Copyright Impresora y Editorial S.A. de C.V. Todos los derechos reservados