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El Imparcial / Mundo / Asesino serial

Una joven de 21 años es acusada de matar a dos hombres tras consultar en ChatGPT cómo mezclar sedantes con alcohol: los ataques habrían seguido un patrón planificado y el caso desató conmoción pública por su impacto digital, psicológico y judicial

La sospechosa habría administrado benzodiacepinas en bebidas alcohólicas, dejó a un tercer hombre inconsciente y enfrenta cargos formales mientras expertos analizan un posible trastorno de control de impulsos y un patrón de manipulación interpersonal

Una joven de 21 años es acusada de matar a dos hombres tras consultar en ChatGPT cómo mezclar sedantes con alcohol: los ataques habrían seguido un patrón planificado y el caso desató conmoción pública por su impacto digital, psicológico y judicial

Corea del Sur — Una mujer de 21 años fue arrestada el 11 de febrero acusada de asesinar a dos hombres y de intentar un tercer ataque mediante la presunta administración de benzodiacepinas mezcladas con alcohol. Los hechos ocurrieron en Seúl, capital de Corea del Sur, y han provocado un intenso debate público sobre la relación entre tecnología, responsabilidad individual y salud mental.

De acuerdo con reportes difundidos por RT, durante la investigación la policía encontró en su teléfono conversaciones con ChatGPT en las que preguntaba qué ocurría al combinar pastillas para dormir con alcohol, qué cantidad podía resultar peligrosa y si esa mezcla podía ser mortal. Las autoridades incorporaron esos registros como parte de los indicios que sustentan los cargos de asesinato.

Cronología de los ataques

El primer homicidio ocurrió el 28 de enero en un motel de Seúl. El segundo se registró el 9 de febrero, bajo un método similar. Además, la investigación apunta a un intento previo en diciembre contra su entonces novio, quien perdió el conocimiento durante varias horas, pero sobrevivió.

Según la indagatoria, la joven habría utilizado un medicamento que le fue recetado para tratar una condición psiquiátrica. Tras su detención, enfrenta un proceso judicial en curso.

Viralización y polarización en redes sociales

Aunque las autoridades decidieron no revelar su identidad completa al considerar que el caso no cumplía los requisitos legales para su divulgación pública, fotografías atribuidas a la sospechosa comenzaron a circular en redes sociales. Su cuenta de Instagram pasó de 265 seguidores a más de 9.000 en pocos días.

En los comentarios, algunos usuarios expresaron apoyo basándose únicamente en su apariencia física, con mensajes como “es inocente” o “estoy de tu lado”, lo que ha generado críticas sobre la idealización de acusados en casos penales de alto perfil.

El perfil psicológico bajo análisis

El profesor Oh Yun-seong, de la Universidad Soonchunhyang, señaló en entrevista que el primer episodio podría haber funcionado como una prueba para verificar los efectos de las benzodiacepinas. Según su análisis, la joven habría elegido a hombres que respondían a sus mensajes, lo que los convertía en blancos vulnerables.

El especialista describió los crímenes como una manifestación extrema del deseo de manipular y controlar relaciones interpersonales, y sugirió considerar la posibilidad de un trastorno de control de impulsos, citando antecedentes de conducta problemática y abandono escolar mencionados por conocidos.

También advirtió que la variedad de fármacos encontrados durante el allanamiento podría indicar que la acusada contemplaba un nuevo ataque.

El caso ha estremecido a la opinión pública en Corea del Sur por la gravedad de los hechos y por la discusión que abre sobre el uso de herramientas digitales en la planificación de delitos, la responsabilidad individual y los límites de la exposición pública en procesos judiciales en curso.

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